Comentarios recibidos en los poemas de La Hechicera de las Letras
La tribu del silicio ante la hoguera.
Daniel Omar Cignacco dijo:
Muy bello poema poeta.
Te invito sin compromiso , he editado un libro de poemas de formato físico en una editorial Argentina.
Invito a dar me gusta o promocionar la lectura de mi libro con este link : https://www.instagram.com/p/DbjJgkHpGmX/?igsh=MWdxeWxvcWh4b250bA==
https://halleyediciones.com.ar/productos/la-materia-de-las-sombras-daniel-omar-cignacco-preventa-2d7rj/
3 de agosto de 2026 a las 11:16
Daniel Omar Cignacco dijo:
Muy bello poema poeta.
Te invito sin compromiso , he editado un libro de poemas de formato físico en una editorial Argentina.
Invito a dar me gusta o promocionar la lectura de mi libro con este link : https://www.instagram.com/p/DbjJgkHpGmX/?igsh=MWdxeWxvcWh4b250bA==
https://halleyediciones.com.ar/productos/la-materia-de-las-sombras-daniel-omar-cignacco-preventa-2d7rj/
3 de agosto de 2026 a las 11:16
La tribu del silicio ante la hoguera.
Santiago Alboherna dijo:
Hechicera, celebro sentidamnt tu retorno, cual campanario lúgubre aquellas golondrinas primeras.
Se necesitan espadas afiladas y atrevidas q corten esa monotonía de encaje q envuelve el Portal.
Estos versos afilados y brillantes parecen iluminar un sótano lleno de ratas; parecen levantar un mosaico viejo del suelo desde donde huyen las cucarachas; parecen erigirse cual antorcha en un oscuro callejón del puerto; parecen buenos, muy buenos versossss
No obstante la tesis del poema, arguyo que hoy tenemos libertad en las redes. Sí, herida por todas las cuestiones que tu poema esgrime. Cercenada por esa horda digital que aludís, pero Libertad al fin.
Numquam ignis extingueatur, cara Maga
2 de agosto de 2026 a las 23:50
Santiago Alboherna dijo:
Hechicera, celebro sentidamnt tu retorno, cual campanario lúgubre aquellas golondrinas primeras.
Se necesitan espadas afiladas y atrevidas q corten esa monotonía de encaje q envuelve el Portal.
Estos versos afilados y brillantes parecen iluminar un sótano lleno de ratas; parecen levantar un mosaico viejo del suelo desde donde huyen las cucarachas; parecen erigirse cual antorcha en un oscuro callejón del puerto; parecen buenos, muy buenos versossss
No obstante la tesis del poema, arguyo que hoy tenemos libertad en las redes. Sí, herida por todas las cuestiones que tu poema esgrime. Cercenada por esa horda digital que aludís, pero Libertad al fin.
Numquam ignis extingueatur, cara Maga
2 de agosto de 2026 a las 23:50
La tribu del silicio ante la hoguera.
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias por este gran poema, «La tribu del silicio ante la hoguera», cuyas ideas formalmente objetivadas creo que constituyen una reflexión lúcida y conmovedora acerca de las dinámicas de la sociedad contemporánea. En este sentido, se aprecia que se aborda un análisis de la influencia de la esfera digital en la formación de la opinión y la supresión del pensamiento crítico; pero pienso que bajo el dominio de quienes ostentan el poder y moldean dicha esfera digital a su favor. En este contexto, se ilustra cómo la colectividad, inmersa en un torbellino de información acelerada, tiende a reemplazar el debate razonado por la condena rápida y la conformidad. Se presenta, pues, con destreza la modificación del discurso, en el cual la crítica se transforma en acusación y el disenso se sanciona como una infracción. Desde esta perspectiva, el poema aborda con notable sensibilidad los mecanismos de la cultura de la cancelación y el linchamiento virtual. Aquellos que se atreven a cuestionar o señalar las deficiencias en el discurso dominante son a menudo marginados y estigmatizados, siendo objeto de un juicio sumario en dicho ámbito virtual. A este respecto, la masa, persuadida por la aparente unanimidad y la adopción de gestos de falsa piedad, parece adoptar la mediocridad y la subordinación acrítica a la «verdad impresa», frecuentemente disfrazada de cientificidad. Llegados a este punto, podríamos argüir que la «víctima» alega sufrir animadversión, un sentimiento de hostilidad o aversión. Sin embargo, en lugar de abordar directamente aquello que le incomoda, pareciese recurrir a una estrategia de perpetuación de la opresión, lo cual pudiese generar una contradicción fundamental en su posición. En este aspecto, la pregunta sobre la resistencia ante el cuestionamiento subraya la atmósfera asfixiante que ahoga el pensamiento crítico: «¿Toda pregunta es signo de traidor?» Considerando esto, la conclusión extraída pudiere parecer una reflexión sombría, pero necesaria, sobre cómo, bajo el «yugo del nuevo credo humano», la idea se desvanece y la tribu confunde la costumbre con la ilustración, perpetuando de este modo un ciclo de servidumbre e idolatría.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
29 de julio de 2026 a las 10:44
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias por este gran poema, «La tribu del silicio ante la hoguera», cuyas ideas formalmente objetivadas creo que constituyen una reflexión lúcida y conmovedora acerca de las dinámicas de la sociedad contemporánea. En este sentido, se aprecia que se aborda un análisis de la influencia de la esfera digital en la formación de la opinión y la supresión del pensamiento crítico; pero pienso que bajo el dominio de quienes ostentan el poder y moldean dicha esfera digital a su favor. En este contexto, se ilustra cómo la colectividad, inmersa en un torbellino de información acelerada, tiende a reemplazar el debate razonado por la condena rápida y la conformidad. Se presenta, pues, con destreza la modificación del discurso, en el cual la crítica se transforma en acusación y el disenso se sanciona como una infracción. Desde esta perspectiva, el poema aborda con notable sensibilidad los mecanismos de la cultura de la cancelación y el linchamiento virtual. Aquellos que se atreven a cuestionar o señalar las deficiencias en el discurso dominante son a menudo marginados y estigmatizados, siendo objeto de un juicio sumario en dicho ámbito virtual. A este respecto, la masa, persuadida por la aparente unanimidad y la adopción de gestos de falsa piedad, parece adoptar la mediocridad y la subordinación acrítica a la «verdad impresa», frecuentemente disfrazada de cientificidad. Llegados a este punto, podríamos argüir que la «víctima» alega sufrir animadversión, un sentimiento de hostilidad o aversión. Sin embargo, en lugar de abordar directamente aquello que le incomoda, pareciese recurrir a una estrategia de perpetuación de la opresión, lo cual pudiese generar una contradicción fundamental en su posición. En este aspecto, la pregunta sobre la resistencia ante el cuestionamiento subraya la atmósfera asfixiante que ahoga el pensamiento crítico: «¿Toda pregunta es signo de traidor?» Considerando esto, la conclusión extraída pudiere parecer una reflexión sombría, pero necesaria, sobre cómo, bajo el «yugo del nuevo credo humano», la idea se desvanece y la tribu confunde la costumbre con la ilustración, perpetuando de este modo un ciclo de servidumbre e idolatría.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
29 de julio de 2026 a las 10:44
La tribu del silicio ante la hoguera.
JordiCris ✍️ dijo:
Antes se linchaba en las plazas públicas y hoy se lincha al publicar sin importar razonamientos porque se trata de bo dejar pensar. Como dijo Lincoln «No hay hombre lo bastante bueno para gobernar a otro sin su consentimiento» Me ha encantado tu poema crítico
29 de julio de 2026 a las 10:15
JordiCris ✍️ dijo:
Antes se linchaba en las plazas públicas y hoy se lincha al publicar sin importar razonamientos porque se trata de bo dejar pensar. Como dijo Lincoln «No hay hombre lo bastante bueno para gobernar a otro sin su consentimiento» Me ha encantado tu poema crítico
29 de julio de 2026 a las 10:15
Si ya no crees, ¿por qué muestras dolor?
Santiago Alboherna dijo:
me parece bien tomarte su tiempo, para no improvisar ...
28 de julio de 2026 a las 13:41
Santiago Alboherna dijo:
me parece bien tomarte su tiempo, para no improvisar ...
28 de julio de 2026 a las 13:41
No hay aplausos para la integridad.
Santiago Alboherna dijo:
se extraña tu poesía estimada Hechicera, interpeladora, original, gramaticalmente correcta, filosófica, profunda, lumínica.
Pax tibi cara Maga
el poeta carente
17 de julio de 2026 a las 21:40
Santiago Alboherna dijo:
se extraña tu poesía estimada Hechicera, interpeladora, original, gramaticalmente correcta, filosófica, profunda, lumínica.
Pax tibi cara Maga
el poeta carente
17 de julio de 2026 a las 21:40
No hay aplausos para la integridad.
Santiago Alboherna dijo:
un relanzamiento ??
17 de julio de 2026 a las 20:56
Santiago Alboherna dijo:
un relanzamiento ??
17 de julio de 2026 a las 20:56
Delirios de la Contienda Poética.
claudio ramirez vasquez dijo:
Con la sinceridad de la Bruja Irreverente, me ha atrapado su pensamiento crítico, porque desafía las mentiras verdaderas.
24 de marzo de 2026 a las 01:46
claudio ramirez vasquez dijo:
Con la sinceridad de la Bruja Irreverente, me ha atrapado su pensamiento crítico, porque desafía las mentiras verdaderas.
24 de marzo de 2026 a las 01:46
Delirios de la Contienda Poética.
claudio ramirez vasquez dijo:
Con toda sinceridad, estoy enamorado del pensamiento crítico de la Bruja Irreverente: porque desafía las mentiras verdaderas...
24 de marzo de 2026 a las 01:46
claudio ramirez vasquez dijo:
Con toda sinceridad, estoy enamorado del pensamiento crítico de la Bruja Irreverente: porque desafía las mentiras verdaderas...
24 de marzo de 2026 a las 01:46
No hay aplausos para la integridad.
racsonando dijo:
Esta obra poética reflexiona sobre la integridad personal como un acto de resistencia frente a la superficialidad y el cinismo de la sociedad moderna. Sostienes que vivir con coherencia y autocrítica no es un camino decorativo, sino un proceso doloroso que exige abandonar las excusas y las máscaras sociales. El texto critica duramente los discursos utilitarios y la falsa caridad que se utiliza para ocultar la falta de ética o el miedo al juicio propio. Planteas que la verdadera lucidez emocional implica sostener la propia verdad sin el blindaje de las apariencias ni el consuelo del aplauso ajeno. En última instancia, se presenta la honestidad radical como un desafío constante que requiere valentía para enfrentar los errores sin recurrir a farsas o guiones preestablecidos.
Gracias por estos compartires que nos llenan y nutren con sus miradas.
16 de marzo de 2026 a las 10:23
racsonando dijo:
Esta obra poética reflexiona sobre la integridad personal como un acto de resistencia frente a la superficialidad y el cinismo de la sociedad moderna. Sostienes que vivir con coherencia y autocrítica no es un camino decorativo, sino un proceso doloroso que exige abandonar las excusas y las máscaras sociales. El texto critica duramente los discursos utilitarios y la falsa caridad que se utiliza para ocultar la falta de ética o el miedo al juicio propio. Planteas que la verdadera lucidez emocional implica sostener la propia verdad sin el blindaje de las apariencias ni el consuelo del aplauso ajeno. En última instancia, se presenta la honestidad radical como un desafío constante que requiere valentía para enfrentar los errores sin recurrir a farsas o guiones preestablecidos.
Gracias por estos compartires que nos llenan y nutren con sus miradas.
16 de marzo de 2026 a las 10:23
No hay aplausos para la integridad.
Santiago Alboherna dijo:
Hechicera, qué intenso el poema, me gusto eeee. Como siempre tu embrujada pluma rompiendo con un poderoso hechizo la monotonía monotemática que a veces se adueña de este MARAVILLOSO PORTAL. A ver...
La integridad, la ética, la moral o la virtud (como se guste) son ideales, utopías, destinos, puertos; y no un mapa para recorrer meticulosamnt cada día tipo google maps. Razón x la q es imposible vivir irreprochables o íntegros. Y eso, aún a quienes eligen esos ideales, les obliga a negociar. A negociar con quienes no eligen esos mismos ideales. Negociar en pactos tácitos. Con acuerdos concretos pero implícitos. Negociar con el sistema. Acuerdos que cuando se violan, traen enormes malas consecuencias.
Dejáme regalarte unos malos versos, q quizás tu buen hechizo engendró ...
Ay norma, norma que normas
con tanto rigor las formas
pero al alma no llegas
ella tu mar no navega
Ay norma, norma que normas
con tanto rigor las formas
pero que no te das cuenta
el alma no esta en venta
Ay norma, norma que normas
con tanto rigor las formas
porque haces más daño que bien
es que te aborrece mi sien
Ay norma, norma que normas
tan mala como necesaria
moldeas todas mis formas
más no puedes con mi alma.
el poeta carente
9 de marzo de 2026 a las 14:55
Santiago Alboherna dijo:
Hechicera, qué intenso el poema, me gusto eeee. Como siempre tu embrujada pluma rompiendo con un poderoso hechizo la monotonía monotemática que a veces se adueña de este MARAVILLOSO PORTAL. A ver...
La integridad, la ética, la moral o la virtud (como se guste) son ideales, utopías, destinos, puertos; y no un mapa para recorrer meticulosamnt cada día tipo google maps. Razón x la q es imposible vivir irreprochables o íntegros. Y eso, aún a quienes eligen esos ideales, les obliga a negociar. A negociar con quienes no eligen esos mismos ideales. Negociar en pactos tácitos. Con acuerdos concretos pero implícitos. Negociar con el sistema. Acuerdos que cuando se violan, traen enormes malas consecuencias.
Dejáme regalarte unos malos versos, q quizás tu buen hechizo engendró ...
Ay norma, norma que normas
con tanto rigor las formas
pero al alma no llegas
ella tu mar no navega
Ay norma, norma que normas
con tanto rigor las formas
pero que no te das cuenta
el alma no esta en venta
Ay norma, norma que normas
con tanto rigor las formas
porque haces más daño que bien
es que te aborrece mi sien
Ay norma, norma que normas
tan mala como necesaria
moldeas todas mis formas
más no puedes con mi alma.
el poeta carente
9 de marzo de 2026 a las 14:55
No hay aplausos para la integridad.
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias por este excelente poema, en el que se puede apreciar ideas importantes formalmente objetivadas. La integridad, en su expresión más auténtica, aparentemente no recibe el reconocimiento público merecido. Creo que este fenómeno se manifiesta en la falta de aprecio hacia la autocrítica y la confrontación honesta con las propias acciones, desprovistas de artificios o distorsiones, que revelan una crudeza que no se traduce en redención ni en aprobación. Este procedimiento, pues, requiere un discernimiento consciente y una aceptación plena de las equivocaciones cometidas. Por otra parte, la elección de enfrentar la realidad y la obra vital sin recurrir a la aridez o a la excusa, que invariablemente censura la verdad, demanda una honradez y una aspiración a la superación. En tal sentido, la coherencia en la acción, sin coartada ni rubor, constituye el núcleo de esta exigencia. Por ende, la lucidez, al morder y desmantelar la poética absurda o las negociaciones convenientes, desnuda el cinismo subyacente. A este respecto, se diría que el sostenimiento de la verdad, lejos de ser una mera virtud, se revela tenaz e implacable ante la pérdida de la ética. De este modo, el altruismo aparente, que elude lo esencial, se camufla como virtud, mientras que avanzar de manera consciente, sin eludir la futilidad, constituye el auténtico sendero. En este contexto, la afirmación de la verdad no se considera un acto moral en sí mismo, sino más bien como una exposición al fracaso, una presión sin disimulo. En relación con esto, creo que el discurso utilitario, concebido para la comunicación entre iguales, se caracteriza por su franqueza y ausencia de artificios. Por lo que el hecho de retar la complacencia supone un riesgo real que exige la capacidad de saldar cuentas sin el blindaje de la retórica vacía o el guion preestablecido, frente a una retórica de compensación que apenas se presenta antes del rigor.
Progresando en el sentido expuesto, la integridad, comprendida no como una mera ornamentación discursiva, sino como una praxis vital y consecuente, raramente es objeto de reconocimiento público o recompensa tangible. En este sentido, creo que el poema expone con claridad que la introspección crítica y la confrontación con el propio error, pilares fundamentales de una ética genuina, constituyen un proceso riguroso y a menudo doloroso, carente de la gratificación inmediata que ofrecen la complacencia o la redención superficial. Así, la lucidez ética, definida como la capacidad de discernir entre el bien y el mal, requiere de un juicio consciente y la voluntad de sostener la verdad personal, incluso cuando esta implica exponerse a la adversidad o al desacuerdo. Una mirada ética diáfana, exenta de filtros y excusas, constituye una metodología para aprehender la realidad y proceder a una autoevaluación con exactitud implacable. Esta perspectiva requiere de integridad, coherencia y la abstención de la fatuidad o el cinismo que propician la complacencia. En esta línea, la capacidad de mantenerse íntegramente anclado en la verdad, sin evasivas ni censura, conlleva un riesgo tangible, ya que cuestiona la retórica utilitaria y el discurso que persigue la aprobación fácil. Así las cosas, la integridad, en su expresión más rigurosa, no se trata de una virtud que se otorga como acto de altruismo, sino más bien una tenacidad que se opone a la pérdida de la ética, que exige un compromiso inquebrantable con la acción coherente y la ausencia de simulacro ante la presión o el rigor.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
3 de marzo de 2026 a las 18:11
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias por este excelente poema, en el que se puede apreciar ideas importantes formalmente objetivadas. La integridad, en su expresión más auténtica, aparentemente no recibe el reconocimiento público merecido. Creo que este fenómeno se manifiesta en la falta de aprecio hacia la autocrítica y la confrontación honesta con las propias acciones, desprovistas de artificios o distorsiones, que revelan una crudeza que no se traduce en redención ni en aprobación. Este procedimiento, pues, requiere un discernimiento consciente y una aceptación plena de las equivocaciones cometidas. Por otra parte, la elección de enfrentar la realidad y la obra vital sin recurrir a la aridez o a la excusa, que invariablemente censura la verdad, demanda una honradez y una aspiración a la superación. En tal sentido, la coherencia en la acción, sin coartada ni rubor, constituye el núcleo de esta exigencia. Por ende, la lucidez, al morder y desmantelar la poética absurda o las negociaciones convenientes, desnuda el cinismo subyacente. A este respecto, se diría que el sostenimiento de la verdad, lejos de ser una mera virtud, se revela tenaz e implacable ante la pérdida de la ética. De este modo, el altruismo aparente, que elude lo esencial, se camufla como virtud, mientras que avanzar de manera consciente, sin eludir la futilidad, constituye el auténtico sendero. En este contexto, la afirmación de la verdad no se considera un acto moral en sí mismo, sino más bien como una exposición al fracaso, una presión sin disimulo. En relación con esto, creo que el discurso utilitario, concebido para la comunicación entre iguales, se caracteriza por su franqueza y ausencia de artificios. Por lo que el hecho de retar la complacencia supone un riesgo real que exige la capacidad de saldar cuentas sin el blindaje de la retórica vacía o el guion preestablecido, frente a una retórica de compensación que apenas se presenta antes del rigor.
Progresando en el sentido expuesto, la integridad, comprendida no como una mera ornamentación discursiva, sino como una praxis vital y consecuente, raramente es objeto de reconocimiento público o recompensa tangible. En este sentido, creo que el poema expone con claridad que la introspección crítica y la confrontación con el propio error, pilares fundamentales de una ética genuina, constituyen un proceso riguroso y a menudo doloroso, carente de la gratificación inmediata que ofrecen la complacencia o la redención superficial. Así, la lucidez ética, definida como la capacidad de discernir entre el bien y el mal, requiere de un juicio consciente y la voluntad de sostener la verdad personal, incluso cuando esta implica exponerse a la adversidad o al desacuerdo. Una mirada ética diáfana, exenta de filtros y excusas, constituye una metodología para aprehender la realidad y proceder a una autoevaluación con exactitud implacable. Esta perspectiva requiere de integridad, coherencia y la abstención de la fatuidad o el cinismo que propician la complacencia. En esta línea, la capacidad de mantenerse íntegramente anclado en la verdad, sin evasivas ni censura, conlleva un riesgo tangible, ya que cuestiona la retórica utilitaria y el discurso que persigue la aprobación fácil. Así las cosas, la integridad, en su expresión más rigurosa, no se trata de una virtud que se otorga como acto de altruismo, sino más bien una tenacidad que se opone a la pérdida de la ética, que exige un compromiso inquebrantable con la acción coherente y la ausencia de simulacro ante la presión o el rigor.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
3 de marzo de 2026 a las 18:11
No hay aplausos para la integridad.
El Hombre de la Rosa dijo:
Preciado tu versar de hoy estimada poetisa y amiga La hechicera de las letras
Saludos desde Torrelavega España
El Hombre de la Rosa
3 de marzo de 2026 a las 14:25
El Hombre de la Rosa dijo:
Preciado tu versar de hoy estimada poetisa y amiga La hechicera de las letras
Saludos desde Torrelavega España
El Hombre de la Rosa
3 de marzo de 2026 a las 14:25
No hay aplausos para la integridad.
LOURDES TARRATS dijo:
Hechicera de letras,
Aprecio la franqueza con la que escribes. Tu texto no se esconde detrás de gestos estéticos ni busca suavizar lo que afirma. Hablas desde un lugar donde la integridad no es unideal abstracto, sino una práctica exigente que rara vez recibe reconocimiento. Esa claridad, sin dramatismo ni complacencia, sostiene la fuerza del poema.
Lo que se percibe es una conciencia que no negocia con la comodidad. Nombras la lucidez como algo que duele y, aun así, la eliges. Esa decisión le da al poema un peso real: no hablas de ética como adorno, sino como disciplina que se sostiene incluso cuando no conviene. Esa honestidad es lo que más agradezco de tu escrito.
También es evidente que no buscas elevarte por encima de nadie. No hay tono de superioridad ni gesto de auto celebración. Presentas la integridad como un trabajo silencioso, sin aplausos, y esa sobriedad le da credibilidad a cada verso. Tu voz no pretende ser ejemplar; solo se mantiene fiel a lo que considera esencial. Eso basta.
Tu poema deja la impresión de alguien que piensa con rigor y que no se permite la máscara fácil. No es un texto que busque admiración, sino uno que se sostiene por su coherencia interna. Y esa coherencia, sin estridencias, es lo que lo vuelve valioso.
Saludos sinceros,
-LOURDES
Poetas somos...
3 de marzo de 2026 a las 07:38
LOURDES TARRATS dijo:
Hechicera de letras,
Aprecio la franqueza con la que escribes. Tu texto no se esconde detrás de gestos estéticos ni busca suavizar lo que afirma. Hablas desde un lugar donde la integridad no es unideal abstracto, sino una práctica exigente que rara vez recibe reconocimiento. Esa claridad, sin dramatismo ni complacencia, sostiene la fuerza del poema.
Lo que se percibe es una conciencia que no negocia con la comodidad. Nombras la lucidez como algo que duele y, aun así, la eliges. Esa decisión le da al poema un peso real: no hablas de ética como adorno, sino como disciplina que se sostiene incluso cuando no conviene. Esa honestidad es lo que más agradezco de tu escrito.
También es evidente que no buscas elevarte por encima de nadie. No hay tono de superioridad ni gesto de auto celebración. Presentas la integridad como un trabajo silencioso, sin aplausos, y esa sobriedad le da credibilidad a cada verso. Tu voz no pretende ser ejemplar; solo se mantiene fiel a lo que considera esencial. Eso basta.
Tu poema deja la impresión de alguien que piensa con rigor y que no se permite la máscara fácil. No es un texto que busque admiración, sino uno que se sostiene por su coherencia interna. Y esa coherencia, sin estridencias, es lo que lo vuelve valioso.
Saludos sinceros,
-LOURDES
Poetas somos...
3 de marzo de 2026 a las 07:38
No hay aplausos para la integridad.
Nkonek Almanorri dijo:
Una sociedad cobarde - muy cobarde y cínica, ésta lo es - solo aplaude a sus amos por aquello de las migajas, y/o por si puede coger su látigo.
3 de marzo de 2026 a las 00:41
Nkonek Almanorri dijo:
Una sociedad cobarde - muy cobarde y cínica, ésta lo es - solo aplaude a sus amos por aquello de las migajas, y/o por si puede coger su látigo.
3 de marzo de 2026 a las 00:41
Consumo afectivo, farsa sentimental.
Santiago Alboherna dijo:
La gente reemplaza a los humanos x mascotas x egoísmo y comodidad. Tener un hijo o una pareja es mil veces más difícil y costoso, en todo aspecto. La mascota no pregunta, no cuestiona, recibe sin chistar. Infinito menos esfuerzo y trabajo. Hedonismo en su máxima expresión.
Gracias x traer a escena una realidad tan nociva. Y de una manera tan bella, como es tu poema, talentosa Hechicera.
Pax tibi, cara Maga, et lux, lux in tenebrisssss
2 de marzo de 2026 a las 00:20
Santiago Alboherna dijo:
La gente reemplaza a los humanos x mascotas x egoísmo y comodidad. Tener un hijo o una pareja es mil veces más difícil y costoso, en todo aspecto. La mascota no pregunta, no cuestiona, recibe sin chistar. Infinito menos esfuerzo y trabajo. Hedonismo en su máxima expresión.
Gracias x traer a escena una realidad tan nociva. Y de una manera tan bella, como es tu poema, talentosa Hechicera.
Pax tibi, cara Maga, et lux, lux in tenebrisssss
2 de marzo de 2026 a las 00:20
Consumo afectivo, farsa sentimental.
Antonio Pais dijo:
La Hechicera de las Letras poeta: bueno hay que expresarte que ya no sepas la admiración por tu escrito desde ya siempre expresando una genialidad pues sobre el análisis una cátedra espectacular un abrazo grande en la distancia
1 de marzo de 2026 a las 23:29
Antonio Pais dijo:
La Hechicera de las Letras poeta: bueno hay que expresarte que ya no sepas la admiración por tu escrito desde ya siempre expresando una genialidad pues sobre el análisis una cátedra espectacular un abrazo grande en la distancia
1 de marzo de 2026 a las 23:29
Consumo afectivo, farsa sentimental.
El Hombre de la Rosa dijo:
Bello y genial tu gran versar estimada poetisa y amiga La Hechicera
Saludos desde España
El Hombre de la Rosa
21 de febrero de 2026 a las 03:33
El Hombre de la Rosa dijo:
Bello y genial tu gran versar estimada poetisa y amiga La Hechicera
Saludos desde España
El Hombre de la Rosa
21 de febrero de 2026 a las 03:33
Consumo afectivo, farsa sentimental.
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias, por este gran poema, que en cuyas ideas formalmente objetivadas se refleja una crítica incisiva sobre la superficialidad de los vínculos afectivos en la sociedad actualmente. En este sentido, creo que el concepto de «consumo afectivo» y la noción de la «farsa sentimental» delinean el marco de una exploración que desentraña la fragilidad de las relaciones humanas, caracterizadas por su naturaleza transitoria y la constante búsqueda de gratificación inmediata. Así, se puede percibir que la primera estrofa, que presenta la imagen de una mirada que se extingue y un pesar que devora, introduce la noción de la ausencia como una imposición persistente. Por lo que el alma, en su exploración de una nueva identidad, se encuentra con el desafío de superar el duelo y la consiguiente incapacidad de procesar la pérdida. Esta situación conlleva una tendencia a reemplazar lo perdido en lugar de sanar emocionalmente. En su segunda estrofa, parece que la «criatura ojeada» se erige como un símbolo de la cosificación de los afectos, que representa la disolución del ser humano en la superficialidad y la incapacidad para asumir la realidad de sus vivencias. Además, el concepto de tiempo, percibido como un elemento indiferente, y la metáfora de la «tarjeta», que se utiliza de manera improvisada, pueden hacer referencia a la naturaleza efímera de las relaciones humanas y a la facilidad con la que se establecen y se disuelven los vínculos afectivos. A este respecto, creo que el concepto de «amor sin desconsuelo» pone de manifiesto una búsqueda de afecto carente de compromiso y profundidad. Ya si nos adentramos en la tercera estrofa, se profundiza en la crítica al establecer una analogía entre el empoderamiento y la «nobleza vendida» de una «mascota amada», que se revela como una relación mutuamente beneficiosa pero efímera. En ese marco, se diría que el llanto, reducido a un mero «rumor», y el capricho que se diluye, evidencian la falta de autenticidad y la superficialidad de las emociones. A este respecto, en la cuarta estrofa, la «falacia adquirida» de fingir adoración y la ignorancia de la muerte revelan la ligereza con la que se establecen los vínculos. Por su parte, el amor, que se muestra incapaz de mantenerse, es sustituido por otro sentimiento, lo que podría sugerir una reflexión sobre la naturaleza efímera de las relaciones. En esta línea, la quinta estrofa aborda la inquietud por la cercanía, que puede llevar a la adquisición de «familia a destajo» y a la acumulación de «miseria afectiva». Por ende, creo que la súplica fraudulenta y la exigencia mezquina son manifestaciones de una naturaleza humana que, lamentablemente, pueden ser interpretadas como una búsqueda de satisfacción de las necesidades emocionales de manera superficial. Finalmente, creo que la reflexión sobre la resiliencia y la reinvención de la vida, en conjunto con la apreciación de la complejidad de la existencia, desembocan en un amor que se manifiesta de manera sutil e irreal, toda vez que manifiestan una búsqueda de plenitud y serenidad. Considerando esto, el poema muestra la naturaleza transitoria y superficial de los vínculos en una sociedad que busca la satisfacción inmediata y el hecho de esquivar el dolor, lo que puede llevar a relaciones menos profundas y auténticas.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
20 de febrero de 2026 a las 17:12
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias, por este gran poema, que en cuyas ideas formalmente objetivadas se refleja una crítica incisiva sobre la superficialidad de los vínculos afectivos en la sociedad actualmente. En este sentido, creo que el concepto de «consumo afectivo» y la noción de la «farsa sentimental» delinean el marco de una exploración que desentraña la fragilidad de las relaciones humanas, caracterizadas por su naturaleza transitoria y la constante búsqueda de gratificación inmediata. Así, se puede percibir que la primera estrofa, que presenta la imagen de una mirada que se extingue y un pesar que devora, introduce la noción de la ausencia como una imposición persistente. Por lo que el alma, en su exploración de una nueva identidad, se encuentra con el desafío de superar el duelo y la consiguiente incapacidad de procesar la pérdida. Esta situación conlleva una tendencia a reemplazar lo perdido en lugar de sanar emocionalmente. En su segunda estrofa, parece que la «criatura ojeada» se erige como un símbolo de la cosificación de los afectos, que representa la disolución del ser humano en la superficialidad y la incapacidad para asumir la realidad de sus vivencias. Además, el concepto de tiempo, percibido como un elemento indiferente, y la metáfora de la «tarjeta», que se utiliza de manera improvisada, pueden hacer referencia a la naturaleza efímera de las relaciones humanas y a la facilidad con la que se establecen y se disuelven los vínculos afectivos. A este respecto, creo que el concepto de «amor sin desconsuelo» pone de manifiesto una búsqueda de afecto carente de compromiso y profundidad. Ya si nos adentramos en la tercera estrofa, se profundiza en la crítica al establecer una analogía entre el empoderamiento y la «nobleza vendida» de una «mascota amada», que se revela como una relación mutuamente beneficiosa pero efímera. En ese marco, se diría que el llanto, reducido a un mero «rumor», y el capricho que se diluye, evidencian la falta de autenticidad y la superficialidad de las emociones. A este respecto, en la cuarta estrofa, la «falacia adquirida» de fingir adoración y la ignorancia de la muerte revelan la ligereza con la que se establecen los vínculos. Por su parte, el amor, que se muestra incapaz de mantenerse, es sustituido por otro sentimiento, lo que podría sugerir una reflexión sobre la naturaleza efímera de las relaciones. En esta línea, la quinta estrofa aborda la inquietud por la cercanía, que puede llevar a la adquisición de «familia a destajo» y a la acumulación de «miseria afectiva». Por ende, creo que la súplica fraudulenta y la exigencia mezquina son manifestaciones de una naturaleza humana que, lamentablemente, pueden ser interpretadas como una búsqueda de satisfacción de las necesidades emocionales de manera superficial. Finalmente, creo que la reflexión sobre la resiliencia y la reinvención de la vida, en conjunto con la apreciación de la complejidad de la existencia, desembocan en un amor que se manifiesta de manera sutil e irreal, toda vez que manifiestan una búsqueda de plenitud y serenidad. Considerando esto, el poema muestra la naturaleza transitoria y superficial de los vínculos en una sociedad que busca la satisfacción inmediata y el hecho de esquivar el dolor, lo que puede llevar a relaciones menos profundas y auténticas.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
20 de febrero de 2026 a las 17:12
Consumo afectivo, farsa sentimental.
Nkonek Almanorri dijo:
La muerte, y con ella la desaparición física, lo primero que busca es sustitución; el olvido viene después: los sentimientos determinan en cuanto tiempo...
Saludos, compañera de letras.
20 de febrero de 2026 a las 02:29
Nkonek Almanorri dijo:
La muerte, y con ella la desaparición física, lo primero que busca es sustitución; el olvido viene después: los sentimientos determinan en cuanto tiempo...
Saludos, compañera de letras.
20 de febrero de 2026 a las 02:29
Consumo afectivo, farsa sentimental.
Lincol dijo:
Un poema crítico y directo que cuestiona el amor superficial y el reemplazo fácil de los afectos, mostrando cómo a veces se consume el cariño como si fuera algo desechable, sin asumir el verdadero duelo ni compromiso.
Abrazos.
20 de febrero de 2026 a las 00:56
Lincol dijo:
Un poema crítico y directo que cuestiona el amor superficial y el reemplazo fácil de los afectos, mostrando cómo a veces se consume el cariño como si fuera algo desechable, sin asumir el verdadero duelo ni compromiso.
Abrazos.
20 de febrero de 2026 a las 00:56
Decidir es parte del show.
Santiago Alboherna dijo:
Uauu, notable despacho querida Hechicera, una delicia poética, aunque aún no he podido comprar la idea del destino irreversible. Pues las pruebas científicas, filosóficas y teológicas son escasas y no concluyentes...
El poema es crudo, y fuerte, x q la realidad lo es. En cuanto a la alusión política, acá quizás la cosa es distinta, y lo de la idea de q elegir es una farsa manipuladora sea veras, imprimiéndole realismo y drama social a los versos.
Salud Hechicera
Pax tibi Cara Maga, et lux, lux in tenebrissss
12 de febrero de 2026 a las 16:07
Santiago Alboherna dijo:
Uauu, notable despacho querida Hechicera, una delicia poética, aunque aún no he podido comprar la idea del destino irreversible. Pues las pruebas científicas, filosóficas y teológicas son escasas y no concluyentes...
El poema es crudo, y fuerte, x q la realidad lo es. En cuanto a la alusión política, acá quizás la cosa es distinta, y lo de la idea de q elegir es una farsa manipuladora sea veras, imprimiéndole realismo y drama social a los versos.
Salud Hechicera
Pax tibi Cara Maga, et lux, lux in tenebrissss
12 de febrero de 2026 a las 16:07
Decidir es parte del show.
El Hombre de la Rosa dijo:
Genial y hermoso tu bella versar estimada poetisa y amiga La Hechicera de las Letras
Abrazos desde Torrelavega España
El Hombre de la Rosa
12 de febrero de 2026 a las 03:26
El Hombre de la Rosa dijo:
Genial y hermoso tu bella versar estimada poetisa y amiga La Hechicera de las Letras
Abrazos desde Torrelavega España
El Hombre de la Rosa
12 de febrero de 2026 a las 03:26
Decidir es parte del show.
🖤🍃Meigajaz ☯💞 dijo:
Me gustan muchos sus letras hechicera.
El camino está trazado y la humanidad consumida en la carrera de ratas , nadie es libre ni dueño de si mismo .
Saludos poéticos
Jaz
12 de febrero de 2026 a las 00:16
🖤🍃Meigajaz ☯💞 dijo:
Me gustan muchos sus letras hechicera.
El camino está trazado y la humanidad consumida en la carrera de ratas , nadie es libre ni dueño de si mismo .
Saludos poéticos
Jaz
12 de febrero de 2026 a las 00:16
Tiranía y ternura ballet de engaños.
Santiago Alboherna dijo:
HECHICERA, q grato volver a encontrarte. Pensé q algún mal conjuro te había jugado una mala pasada, y te habías perdido en alguna otra dimensión de la q no podías, o no querías volver. Pero x fortuna parece q mi elucubración estaba errada, y hoy puedo volver a cenar tu pan sin levadura, lo q me resulta sumamente gratificante.
Dejame decirte q no me gusta mucho el poema esta vez, suena a autobiografía y a tácito ataque al hombre. Obvio q estilísticamente los versos derraman calidad; pero al no gustarme mucho el mensaje, la calidad literaria se desdibuja, desde mi limitada, ignorante y humilde mirada.
Muy cordial saludo Estimada Hechicera
El poeta carente
10 de febrero de 2026 a las 16:31
Santiago Alboherna dijo:
HECHICERA, q grato volver a encontrarte. Pensé q algún mal conjuro te había jugado una mala pasada, y te habías perdido en alguna otra dimensión de la q no podías, o no querías volver. Pero x fortuna parece q mi elucubración estaba errada, y hoy puedo volver a cenar tu pan sin levadura, lo q me resulta sumamente gratificante.
Dejame decirte q no me gusta mucho el poema esta vez, suena a autobiografía y a tácito ataque al hombre. Obvio q estilísticamente los versos derraman calidad; pero al no gustarme mucho el mensaje, la calidad literaria se desdibuja, desde mi limitada, ignorante y humilde mirada.
Muy cordial saludo Estimada Hechicera
El poeta carente
10 de febrero de 2026 a las 16:31
Tiranía y ternura ballet de engaños.
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias por este gran poema, en cuyas ideas formalmente objetivadas se puede apreciar una advertencia sobre la naturaleza del engaño y la manipulación. En este sentido, se diría que la dualidad inherente a la experiencia descrita se manifiesta en una interesante paradoja: la coexistencia de afecto y dominio, de promesas y destrucción. En ese marco, creo que a medida que nos introducimos en el poema, se puede observar cómo este se adentra en la descripción de un entorno donde cada elemento, desde los «susurros de hielo» hasta los «castillos que flotan en ataúdes», parece contribuir a la construcción de una realidad ilusoria. Así, los gestos, lejos de ser expresiones genuinas, se revelan como herramientas de control, cada uno diseñado para subyugar y someter. Por otra parte, se observa que existe una transformación sutil pero significativa en el significado de las palabras. Por ejemplo, la «caricia» puede ser interpretada como una «tiranía», el «abrazo» como un «alcázar», y la «voz» como un vehículo de «fraude». Esta inversión de valores, en la que el afecto puede ser percibido como un medio de opresión, constituiría uno de los mensajes centrales del poema. Desde este punto de vista, la manipulación puede manifestarse a través de un lenguaje que, lamentablemente, puede prometer lo que finalmente no cumple. Por ende, las «manos de terciopelo» que «rasgan el alma», las «sonrisas» que son «lágrimas de desvelo» y el «afecto» que se convierte en «hacha» son ejemplos de metáforas que ilustran la complejidad de las emociones humanas y la vulnerabilidad ante ciertas circunstancias. En este marco, la ilusión se ve comprometida en palabras triviales, y cada juramento se percibe como una intención vacilante. Es cierto que, bajo ciertas circunstancias, puede mostrarse más receptiva a la influencia externa, mientras que la «claridad» puede verse comprometida en el contexto de la «palabra» de la falsedad. Considerando esto, el poema culmina de forma magistral en una visión de despojo y destrucción. Por lo que se vislumbra la pérdida de la capacidad de sentir y la imposibilidad de escapar del engaño en los que el yo lírico, en su confianza y vulnerabilidad, es «vendido con etiqueta por despojo». Por otra parte, la «traición» se revela en las «cenizas», un final desolador que subraya la devastación causada por la manipulación y la falsedad. En tal sentido, creo que el poema transmite una reflexión sobre la importancia de la cautela en las relaciones humanas y la necesidad de evaluar cuidadosamente las apariencias para comprender la verdad subyacente.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
2 de febrero de 2026 a las 16:50
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias por este gran poema, en cuyas ideas formalmente objetivadas se puede apreciar una advertencia sobre la naturaleza del engaño y la manipulación. En este sentido, se diría que la dualidad inherente a la experiencia descrita se manifiesta en una interesante paradoja: la coexistencia de afecto y dominio, de promesas y destrucción. En ese marco, creo que a medida que nos introducimos en el poema, se puede observar cómo este se adentra en la descripción de un entorno donde cada elemento, desde los «susurros de hielo» hasta los «castillos que flotan en ataúdes», parece contribuir a la construcción de una realidad ilusoria. Así, los gestos, lejos de ser expresiones genuinas, se revelan como herramientas de control, cada uno diseñado para subyugar y someter. Por otra parte, se observa que existe una transformación sutil pero significativa en el significado de las palabras. Por ejemplo, la «caricia» puede ser interpretada como una «tiranía», el «abrazo» como un «alcázar», y la «voz» como un vehículo de «fraude». Esta inversión de valores, en la que el afecto puede ser percibido como un medio de opresión, constituiría uno de los mensajes centrales del poema. Desde este punto de vista, la manipulación puede manifestarse a través de un lenguaje que, lamentablemente, puede prometer lo que finalmente no cumple. Por ende, las «manos de terciopelo» que «rasgan el alma», las «sonrisas» que son «lágrimas de desvelo» y el «afecto» que se convierte en «hacha» son ejemplos de metáforas que ilustran la complejidad de las emociones humanas y la vulnerabilidad ante ciertas circunstancias. En este marco, la ilusión se ve comprometida en palabras triviales, y cada juramento se percibe como una intención vacilante. Es cierto que, bajo ciertas circunstancias, puede mostrarse más receptiva a la influencia externa, mientras que la «claridad» puede verse comprometida en el contexto de la «palabra» de la falsedad. Considerando esto, el poema culmina de forma magistral en una visión de despojo y destrucción. Por lo que se vislumbra la pérdida de la capacidad de sentir y la imposibilidad de escapar del engaño en los que el yo lírico, en su confianza y vulnerabilidad, es «vendido con etiqueta por despojo». Por otra parte, la «traición» se revela en las «cenizas», un final desolador que subraya la devastación causada por la manipulación y la falsedad. En tal sentido, creo que el poema transmite una reflexión sobre la importancia de la cautela en las relaciones humanas y la necesidad de evaluar cuidadosamente las apariencias para comprender la verdad subyacente.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
2 de febrero de 2026 a las 16:50
Tiranía y ternura ballet de engaños.
El Hombre de la Rosa dijo:
Genial tu hermoso poema estimada poetisa y amiga
Abrazos desde España
El Hombre de la Rosa
2 de febrero de 2026 a las 03:28
El Hombre de la Rosa dijo:
Genial tu hermoso poema estimada poetisa y amiga
Abrazos desde España
El Hombre de la Rosa
2 de febrero de 2026 a las 03:28
Exégesis del Fuego Insurrecto.
Alma Erótica José Luis Agurto Zepeda. dijo:
Percibo una clara influencia del Príncipe de las letras castellanas, el nicaragüense, Rubén Darío.
Tienes un verso fuerte, con buenos giros y lleno de personajes que ilustran tu mensaje.
Me encanta como manejas los recursos literarios en tu poesía.
Es válida la advertencia que haces en tu presentación.
Fue un verdadero gusto leer tu poema.
Un abrazo desde Managua, Nicaragua.
25 de diciembre de 2025 a las 17:09
Alma Erótica José Luis Agurto Zepeda. dijo:
Percibo una clara influencia del Príncipe de las letras castellanas, el nicaragüense, Rubén Darío.
Tienes un verso fuerte, con buenos giros y lleno de personajes que ilustran tu mensaje.
Me encanta como manejas los recursos literarios en tu poesía.
Es válida la advertencia que haces en tu presentación.
Fue un verdadero gusto leer tu poema.
Un abrazo desde Managua, Nicaragua.
25 de diciembre de 2025 a las 17:09
Exégesis del Fuego Insurrecto.
Lincol dijo:
El poema explora con fuerza y belleza el precio del conocimiento y la rebeldía creadora. A través del fuego como símbolo, muestra que toda luz transforma, pero también hiere: crear, saber y desafiar lo establecido implica perder la inocencia y aceptar el costo de la verdad.
Saludos.
19 de diciembre de 2025 a las 22:34
Lincol dijo:
El poema explora con fuerza y belleza el precio del conocimiento y la rebeldía creadora. A través del fuego como símbolo, muestra que toda luz transforma, pero también hiere: crear, saber y desafiar lo establecido implica perder la inocencia y aceptar el costo de la verdad.
Saludos.
19 de diciembre de 2025 a las 22:34
Presunciones del exánime autor.
Lincol dijo:
Tu poema revela con intensidad cómo la escritura expone la verdad del autor; cada palabra refleja su esencia, mostrando que ningún artificio puede ocultar lo que realmente somos.
Saludos.
19 de diciembre de 2025 a las 13:05
Lincol dijo:
Tu poema revela con intensidad cómo la escritura expone la verdad del autor; cada palabra refleja su esencia, mostrando que ningún artificio puede ocultar lo que realmente somos.
Saludos.
19 de diciembre de 2025 a las 13:05
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