Comentarios recibidos en los poemas de Javier Julián Enríquez



La fugacidad del tiempo y el poder del instante
Mirta Elena Tessio dijo:

Escribir un soneto no es nada fàcil, lo difícil es describirlo dejando implìcito mensaje. Eres todo un maestro mi querido amigo y poeta Javier.-

19 de marzo de 2026 a las 14:22

La juventud frente a la inepta Política
Javier Julián Enríquez dijo:

La gestión de las catástrofes, llevada a cabo por las élites políticas, ya sean de signo conservador o progresista, plantea una interrogante fundamental: ¿dónde y cómo se registrará la memoria de dichos acontecimientos? La respuesta a esta interrogante se encuentra velada por la falta de un esclarecimiento judicial en los casos al efecto. De este modo, la persistencia de esta opacidad no es meramente accidental; sugiere, en cambio, una dinámica en la que las élites políticas, independientemente de su filiación ideológica, ya sea de izquierda o de derecha, parecen converger en un interés común: el control de la narrativa histórica. En este sentido, el relato de los acontecimientos, la interpretación de los sucesos y la difusión de la memoria colectiva se erigen como instrumentos de poder. La omisión, manipulación y silenciamiento de determinados episodios históricos han sido estrategias empleadas para preservar la imagen de las élites y perpetuar su influencia. En este sentido, la historia se convierte en un campo de batalla donde la verdad se ve sometida a una situación de vulnerabilidad. Esta situación se manifiesta como una estrategia deliberada para mantener el «statu quo». Las élites políticas, conscientes del poder inherente a la narrativa histórica, buscan activamente moldearla a su conveniencia. Por lo que se considera necesario establecer como objetivo primordial el hecho de analizar cómo el control de la forma en que se presenta el pasado puede influir en la percepción del presente y, por ende, en las decisiones futuras. Así las cosas, la manipulación de la historia se erige como un mecanismo que posibilita la justificación de acciones, la legitimación del poder y el silenciamiento de cualquier disidencia que pueda poner en tela de juicio su autoridad. La premisa fundamental que subyace en la oposición de las élites políticas, tanto de izquierda como de derecha, a una narrativa histórica completa y veraz, radica en el temor a la pérdida de control. Una narrativa histórica precisa y objetiva podría destapar errores, abusos de poder y decisiones cuestionables que afectarían su legitimidad. Al distorsionar la narrativa histórica, las élites políticas buscan preservar sus propios intereses y perpetuarse en el poder, al prolongar un ciclo de opacidad y falta de rendición de cuentas. En última instancia, la historia se erige como un instrumento de poder, y la búsqueda de la verdad se convierte en su propósito primordial.

19 de marzo de 2026 a las 14:18

La fugacidad del tiempo y el poder del instante
ElidethAbreu dijo:

Felicitaciones querido Javier Julián por este soneto de elevada factura y rica evocación clásica.
Tu poema destaca por la armoniosa presencia de referentes mitológicos , no solo embellecen el lenguaje, sino que sostienen una reflexión profunda sobre el paso del tiempo y la inevitabilidad de la muerte. Un soneto sobrio, culto y bien logrado, donde la tradición clásica se renueva con sensibilidad y dominio expresivo.
Abrazos y gracias.

17 de marzo de 2026 a las 13:34

La fugacidad del tiempo y el poder del instante
Rosario_Bersabe dijo:

Bellísimo soneto. Enhorabuena.

17 de marzo de 2026 a las 05:09

Entre la humildad y la grandeza
Miriam Inés Bocchio dijo:

Un placer pasar por vuestras letras Javier.
Abrazos de Inesita

16 de marzo de 2026 a las 19:44

La fugacidad del tiempo y el poder del instante
Elena. DC dijo:

Buen acierto en tus buenas letras que me gustarón mucho, felicidades y gracias por guardar las mías, saludos.

16 de marzo de 2026 a las 11:23

La fugacidad del tiempo y el poder del instante
JoseAn100 dijo:

Una meditación muy común en todos los mortales, el paso del tiempo, y si realmente tiene sentido algunas de nuestras acciones. Me admira, porque se nota, el cuidado al detalle, y tu bello intento de que tus escritos, lo cual es muy elogiable, trasciendan a la eternidad..Además obligas, digamos, a tu calidad literaria, a informarnos sobre los personajes mitológicos que siempre o muchas veces aparecen en tus escritos. Muchísimas gracias Javier. José Ángel.

16 de marzo de 2026 a las 06:16

La fugacidad del tiempo y el poder del instante
El Hombre de la Rosa dijo:

Genial tu hermoso versar estimado poeta y amigo Valenciano Javier Julián Enriquez
Saludos desde Torrelavega
El Hombre de la Rosa

16 de marzo de 2026 a las 03:50

La fugacidad del tiempo y el poder del instante
LOURDES TARRATS dijo:

Querido amigo, Javier Julián.
He leído tu soneto con verdadera admiración. En tus versos sopla ese Favonio clásico que recuerda que la poesía no solo se escribe: también se hereda de la gran tradición. Hay en tu poema una conciencia muy clara de la condición humana: la muerte como gran igualadora, el tiempo como juez silencioso, y sin embargo —como en los antiguos— la palabra poética erguida frente a lo inevitable.
Me ha impresionado especialmente esa resolución final: mientras el arrayán corone la frente del poeta y las elegías sigan ardiendo, el espíritu humano todavía puede burlar al tiempo por medio del canto. Esa es, quizá, una de las verdades más hondas de la literatura: no vencemos a la muerte, pero la desafiamos con belleza.
Gracias por regalarnos un poema tan cuidado, tan lleno de resonancias clásicas y de dignidad humana. Leerlo es recordar que la poesía aún puede dialogar con la eternidad.
Te envío un abrazo con gratitud y respeto.
—Lourdes
Poetas somos…


15 de marzo de 2026 a las 22:54

La fugacidad del tiempo y el poder del instante
Salvador Santoyo Sánchez dijo:

Es el viento del oeste, que trae consigo el frio que nos paraliza.
La muerte no distingue nada, ni a nadie, ella nos iguala.
No importa que tejamos la madurez en las cienes, de todos
modos se alcanza la otra orilla, irremediablemente.

Buena reflexión. Saludos poeta amigo Javier Julián Enríquez

15 de marzo de 2026 a las 22:50

La fugacidad del tiempo y el poder del instante
Gonzalo Márquez Pedregal dijo:

Como siempre tus escritos
son bellezas de días lejos,
de tedio y amores nuevos
excelsos poemas los tuyos .
Geniales tus versos saludos.


15 de marzo de 2026 a las 19:57

El vaivén del mar inconstante
Mirta Elena Tessio dijo:

Así como sentimos al mar, es como lo sentimos nosotros, , tumultuoso, calmo vencido muriendo son sus olas en las playa.. En la vida las cosas están creadas para ser entendidas. porque somos reflejos de un mundo que va a mejorar si nosotros mejoramos- Me voy siendo un mar calmado y tibio donde despiertan mis sueños dormidos.-
Felicidades Maestro.-

11 de marzo de 2026 a las 02:27

Del sentido en la sencillez de la existencia
Juan Peón dijo:

Totalmente acertado poema y a mi vida que lo leo desde un pueblito del monte chaqueño después de haber escapado de la bulliciosa capital argentina.
Desde el río Bermejo con los carpinchos, ñandus y gatos monteses te damos la fratenal gratitud.

10 de marzo de 2026 a las 23:27

Decadencia de Occidente
Juan Peón dijo:

Se levantará pronto de su agonía mi España, lozana y fuerte.

10 de marzo de 2026 a las 23:19

Entre la humildad y la grandeza
José Antonio Artés dijo:

Muy buen manejo del soneto clásico, referencias cultas bien integradas.
Lenguaje elevado y coherente. Enhorabuena

8 de marzo de 2026 a las 13:25

La búsqueda infinita entre aspiración y límite
Mirta Elena Tessio dijo:

Me encanta tu soneto, se lee enamorado con una fluidez que me ilumina.
Mostrar tus sentimientos que se notan verdadero ya es un arte que respeto.
La inspiraciòn y el ingenio no tiene lìmites. La pluma, tu pluma tiene un nivel
abstracto y cognitivo. Por eso respeto tu obra, me llega hondamente y toca mis
profundos recodos, mis infinitos recuerdos. Un càlido abrazo de luz cobije los cielos de tu amada patria en esta madrugada de domingo.Desde un marzo en Argentina , en un mes que me define. Soy de piscis un signo contradictorio y sensible que percibe tu sensibilidad.

8 de marzo de 2026 a las 08:05

Entre la humildad y la grandeza
Nelly Cevallos - Liora dijo:

Gracias por compartir tu poema, ANGHELUZ.
Me gustó esa reflexión sobre cómo, al final, todo lo que somos queda en pequeños instantes que logran tocar otro corazón. Hay una sensibilidad muy serena en tus versos, como si el recuerdo y el tiempo se miraran de frente.
Gracias por dejar este pensamiento en palabras.

Un abrazo.
— Nelly Cevallos / LIORA

4 de marzo de 2026 a las 18:36

La juventud frente a la inepta Política
Javier Julián Enríquez dijo:

Es encomiable ver cómo la gente ha mostrado verdadera solidaridad, coraje y valentía ante las dificultades causadas por los eventos del 29 de octubre de 2024, provocados por la terrible DANA que asoló València, en contraste con la evidente inacción de los políticos. «El pueblo solo salva al pueblo» es un veredicto trascendente que emana de esta circunstancia. Un claro ejemplo de esta lección cívica se puso de manifiesto en la respuesta de los jóvenes frente a los aciagos acontecimientos derivados de la DANA en València. La juventud, en contraste con la irracionalidad y la ineptitud de la acción política, demostró de manera constante valores intrínsecos de armonía, solidaridad, aceptación y cohesión. Así, la esencia filosófica de la frase mencionada pone de relieve la autonomía y la capacidad de autogestión de los grupos humanos. Ante la falta o insuficiencia de estructuras de apoyo externas o institucionales, estas comunidades encuentran en su propia solidaridad y determinación la fuerza para superar las crisis y reconstruir su realidad. Esto implica una reflexión sobre la acción colectiva y la primacía de la acción comunitaria como motor de resiliencia y progreso.

4 de marzo de 2026 a las 17:39

Entre la humildad y la grandeza
Santiago Alboherna dijo:

Laboriosa y consagrada abeja
ponderas la humildad y el trabajo
así que tu destino será grato
y cual Ulises, te dará grandeza.

Con admiración y afecto
SANTIAGO

4 de marzo de 2026 a las 12:20

Entre gloria y quebranto: Polión y la redención poética
Mirta Elena Tessio dijo:

Excelente trabajo, como todo lo que escribes. Un gran abrazo Javier.-

2 de marzo de 2026 a las 16:06

La inmortalidad de la poesía
Mirta Elena Tessio dijo:

He estado buscando algo nuevo Javier mas temo que se me corte el internet.
Pero vuelvo a lo que mas me reconforta y me superas amplaimente.
Eres profesor, el mejor en los sonetos.
Me quedo con la bella persona que eres.
El 19 de marzo es mi cumple, si ese dìa se te olvida nadaré el Mediterráneo para recordárselo.Abrazo de luz.-


1 de marzo de 2026 a las 16:36

Entre la humildad y la grandeza
JoseAn100 dijo:

Buenas tardes, Javier. Siento no haber podido comentar antes tu bello soneto, pero este fin de semana, estuve con mis padres, y se me paso. Es un soneto , loa desde mi punto de vista, al trabajo, a la constancia y a la humildad . A la consciencia de nuestra propia debilidad.. También se puede ver como un aviso al limite de la ambición desmedida y a un orgullo excesivo.. El uso de la abeja laboriosa es una imagen que personalmente me encanta porque yo también la asumo como la persona laboriosa. El final no puede ser mas positivo..Con lograr cierta belleza artística ya se considera un Logro, lo cual , yo también pienso. Muchas gracias Javier por tu magnifico soneto. José Ángel.

25 de febrero de 2026 a las 16:20

Entre la humildad y la grandeza
El Hombre de la Rosa dijo:

Preciado y bello tu genial soneto estimado estimado poeta y amigo Valenciano Javier Julian Enriquez
Saludos desde el Norte
El Hombre de la Rosa

23 de febrero de 2026 a las 03:44

Entre la humildad y la grandeza
MISHA lg dijo:

bellas letras llenas de mitologia poeta
gracias por compartir

Cual laboriosa abeja me consagro,
libando del tomillo la dulzura,
mi canto es manso arroyo, no milagro;


besos besos
MISHA
lg

22 de febrero de 2026 a las 14:29

Entre la humildad y la grandeza
JUSTO ALDÚ dijo:

El soneto se apoya en una tradición clásica muy consciente: la voz poética se mide frente a la altura de Píndaro, símbolo de la lírica sublime, y evoca las alas de Dédalo como metáfora del intento de elevarse por encima de los límites humanos. Desde el inicio queda clara la tensión central: la aspiración a la grandeza frente a la aceptación humilde de la propia medida.

El desarrollo es coherente y elegante: tras reconocer que no puede cantar con la “bravura” del modelo, el yo lírico desplaza el eje hacia otra poética posible. La imagen de la abeja laboriosa que liba tomillo es particularmente eficaz, porque sustituye la épica del vuelo imposible por la ética del trabajo paciente. Del mismo modo, “mi canto es manso arroyo, no milagro” sintetiza con claridad esa estética de la sobriedad: no se renuncia al arte, sino a la grandilocuencia.

El terceto final resuelve bien la idea: la modestia propia no impide admirar a quien convierte su dolor en belleza, y así el poema se vuelve también un homenaje al poder transformador del arte. En conjunto, es un soneto de tono clásico, bien articulado conceptualmente, que encuentra su fuerza no en competir con los grandes, sino en afirmar con dignidad la voz consciente de sus límites.

Saludos Javier Julián.

22 de febrero de 2026 a las 11:37

Entre la humildad y la grandeza
LOURDES TARRATS dijo:

Querido amigo Javier Julián,
Tu soneto me parece un acto de conciencia serena. No habla de techos ni de renuncias, sino de una forma de estar en la poesía con honestidad. La abeja que nombras no es menor por no ser cisne; simplemente cumple otra música, otra misión.
Hay grandeza también en saber cuál es el propio cauce. El arroyo manso no pretende océanos, pero nutre la tierra que toca. Y eso, en arte, no es modestia forzada: es identidad asumida.
Tu poema no se mide por comparación, sino por verdad. Y la verdad, cuando es limpia, ya es victoria.
Un abrazo sincero y gracias por escribirlo
—LOURDES
Poetas somos…


22 de febrero de 2026 a las 04:41

Entre la humildad y la grandeza
racsonando dijo:

En tu poema, Javier Julián Enríquez, exploras la profunda tensión entre la modestia del autor y la genialidad artística de las grandes figuras clásicas. Mediante una alusión al mito de Ícaro, adviertes sobre los peligros de la ambición desmedida al intentar igualar la perfección de maestros como Píndaro. En lugar de buscar una grandeza inalcanzable, el narrador opta por una estética de sencillez, comparando su labor creativa con el trabajo paciente y constante de una abeja. Esta obra rinde homenaje a quienes logran convertir el sufrimiento humano en arte sublime, reconociendo que la verdadera maestría trasciende lo ordinario. Finalmente, el texto celebra la belleza de lo humilde como un camino válido para honrar la excelencia ajena sin pretensiones de gloria externa.
Placer leerte.

22 de febrero de 2026 a las 00:28

Entre la humildad y la grandeza
La Hechicera de las Letras dijo:

Dices algo imposible de edulcorar: no todos nacen para la altura y aun así estamos obligados a no mentirnos. La caída no es el problema; el problema es fingir alas ajenas. Ahí es donde el ser se pudre.

La humildad del poema no es virtud: es lucidez sin anestesia. El yo sabe que no será cima y decide no prostituirse intentando parecerlo. Eso no es rendición, es higiene del alma. El mundo está lleno de mediocres grandilocuentes; este texto elige no ser uno más.

¿Es verdad?
Sí. Pero no porque tranquilice, sino porque no promete nada. No promete trascendencia, ni victoria, ni redención. Solo una cosa: no traicionarse. Eso, en términos existenciales, es lo único que no se recupera cuando se pierde.

La grandeza que celebra no está en vencer a otros ni en durar siglos. Está en transformar el peso de ser finito en forma, sin impostura, sin teatro. El que logra eso —aunque nadie lo nombre— ya ganó lo único que valía la pena.
En términos de Albert Camus, el sentido no está en vencer al absurdo, sino en habitarlo sin mentirse. El canto “manso” no es inferior: es consciente de su precariedad, por eso es decente.

No todos están hechos para pensar hondo, crear algo que resista, o sostener una vida sin autoengaños. Algunos llegan hasta donde pueden y ahí se quedan. El problema no es ese. El problema es cuando exigen que la realidad se adapte a su medida y llaman injusticia a no ser excepcionales.
La igualdad sirve para derechos, nunca para capacidades. Fingir lo contrario solo produce frustración y charlatanería. La historia, el arte, incluso las relaciones humanas, avanzan porque no todos valen lo mismo para todo.

Ahora bien: ser limitado no es condena. Te condena negarlo. El que conoce su techo puede vivir en paz bajo él. El que lo ignora vive golpeándose contra una altura que no le pertenece.

La Hechicera de las Letras.

21 de febrero de 2026 a las 21:48

Entre la humildad y la grandeza
EmilianoDR dijo:

Amigo Javier, que gusto leer este poema.
Me gustan mucho las abejas y cuando te consagras como ellas no hay manera de salir defraudado.
Saludos y gracias.

21 de febrero de 2026 a las 18:09

Entre la humildad y la grandeza
Mirta Elena Tessio dijo:

Conozco la intenciòn de Dèdalo, pero la ambienciòn de Icaro irrumpe su razón.
Su padre amoroso pone el nombre de su hijo ya difunto.
Los buenos padres no desmerecen a sus hijos, hoy en dìa, sol los hijos que abandonan a sus padres,
Abrazos amigo mio, por compartir una leyenda que tiene màs de lo que escribes.Abrazos de Luz.-

21 de febrero de 2026 a las 17:04

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