Comentarios recibidos en los poemas de JUSTO ALDÚ



EL SOLDADO (mini relato)
zza dijo:



21 de marzo de 2026 a las 11:52

EL SOLDADO (mini relato)
zza dijo:

Su minirelato está al orden del día, por todos lados se tejen las mismas historias.
Muchos jóvenes se alistan y van ciegos al matadero, es triste
Gustó leerlo
Un saludo
Zza

21 de marzo de 2026 a las 11:52

EL SOLDADO (mini relato)
CARMEN DIEZ TORÍO dijo:

Cuando las palabras se convierten en algo más que poesía o buena literatura, surgen relatos como este, que nos golpean la conciencia y nos hacen detenernos a reflexionar sobre hacia dónde estamos llegando en este mundo de locos.Tu relato, querido amigo, es profundamente directo y humano. Me ha encantado ese contraste entre la maquinaria de guerra —el portaaviones, el avión— y la intimidad del recuerdo: la madre, el pan, el trigo. Y esa duda que aparece al final lo cambia todo. Cuando obedecer empieza a sentirse como traición, es en ese momento cuando el relato alcanza su máxima fuerza. Sencillo en forma, pero con un mensaje que llega al alma. Un día más, un lujo disfrutar de tu buen hacer, querido amigo. Gracias por compartir .Feliz día. Un abrazo

21 de marzo de 2026 a las 09:27

EL SOLDADO (mini relato)
JoseAn100 dijo:

Muy bien expresado, la duda ante matar. Es horrible. Muchas gracias, Justo. Jose Angel.

21 de marzo de 2026 a las 08:56

EL SOLDADO (mini relato)
El Hombre de la Rosa dijo:

Tus balles estrofas siembran tus preciados versos estimado poeta y fiel amigo Panameño Justo Aldú
Saludos afectuosos desde España
El Hombre de la Rosa

21 de marzo de 2026 a las 03:43

EL SOLDADO (mini relato)
MISHA lg dijo:

yo tampoco entiendo, no hay nada mas valioso que la vida poeta
gracias por compartir
besos besos
MISHA
lg

21 de marzo de 2026 a las 02:49

EL SOLDADO (mini relato)
Javier Julián Enríquez dijo:

Muchas gracias, amigo JUSTO, por este relato que nos invita a la cordura, dadas las circunstancias y el panorama internacional en los que nos encontramos inmersos. Desde esta perspectiva, creo que la contemplación del portaaviones en movimiento, junto con la reflexión sobre la inminente protección que se pretende ofrecer, puede evocar en el soldado una profunda introspección. Así, la memoria de la madre, el pan y el trigo recién cosechado, elementos íntimamente vinculados a la vida y la subsistencia, contrasta de manera notable con la naturaleza de sus manos, que aparentemente no están relacionadas con la aniquilación. Por ende, la conciencia de la existencia de personas ajenas al otro lado del mundo, con sus propias familias, subraya la universalidad de los lazos afectivos. A este respecto, el despegue de un avión puede servir como un recordatorio de que existen valores más importantes que trascienden los recursos materiales y los intereses económicos, y que la violencia no tiene justificación en ninguna circunstancia. En este punto, se diría que la obediencia se convierte en un acto de traición a la propia humanidad, que plantea interrogantes sobre la legitimidad de las guerras injustas e ilegales, y que pueden despojar al soldado de su integridad moral y obligarlo a participar en actos destructivos que podrían contravenir su naturaleza.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio


20 de marzo de 2026 a las 12:31

EL SOLDADO (mini relato)
Patricia Aznar Laffont dijo:

Amo a esos locos rebeldes que al pensar nunca obedecen, aplausos Justo

20 de marzo de 2026 a las 11:46

EL SOLDADO (mini relato)
Lualpri dijo:

Estimado amigo Justo...
Se mire desde el punto en que se mire, que triste para todos es la guerra que arman unos pocos por la ambición y el poder, pero ellos no salen al frente de batalla.
En fin, es un tema largo y delicado como para tratarlo tan livianamente.

Te mando un abrazo y te doy las gracias por tus letras.
Buen finde.

20 de marzo de 2026 a las 09:52

AGUAZAL DE SENTIMIENTOS MUSTIOS
CARMEN DIEZ TORÍO dijo:

A pesar de que hoy el día ha estado tan lleno de trabajo que apenas he tenido un momento, al fin la noche me da ese respiro y puedo leer pausadamente tu poema y alguno más. Hoy tus versos,querido amigo me transmiten una melancolía muy bien sostenida, de aquello que quiso ser y no fue. Como siempre, tus metáforas son de una riqueza extraordinaria: “bebí el azul con sabor a tormenta” o “tu voz, como vino derramado en la penumbra”, que envuelven y atrapan. Se siente ese amor intenso, casi vivido fuera del tiempo, pero también imposible, inalcanzable… El cierre me parece precioso, con esa sensación de que lo que no debía haber sido, aun así, encuentra la forma de permanecer.Gracias por compartir y por dejarmos disfrutar de la lectura de tus sempres grandes letras. Feliz noche. Un abrazo

19 de marzo de 2026 a las 19:11

AGUAZAL DE SENTIMIENTOS MUSTIOS
Javier Julián Enríquez dijo:

Muchas gracias, amigo JUSTO, por este bello poema, en el que se percibe cómo la introspección de la voz poética manifiesta una profunda desilusión existencial, en la que el amor se muestra como una quimera inalcanzable, una vendimia frustrada que jamás alcanzó su plenitud. En tal sentido, la experiencia sensorial descrita en el poema, expresada mediante metáforas que evocan elementos primordiales como el agua y el fuego, sugiere una pasión intensa pero fugaz, marcada por una sed insaciable y una combustión interna que no se manifiesta externamente. Por lo que la ausencia de la persona amada se exhibe como una ausencia emocional, un ideal inalcanzable que contrasta con la opacidad de la realidad vivida. En relación con eso, el amor, en su naufragio, se convierte en un eco de lo que pudo ser, un vestigio de experiencias imposibles que hoy florece en el terreno estéril de los recuerdos, que transmiten la melancolía de un potencial no realizado y la reflexión sobre la naturaleza efímera de las aspiraciones afectivas frente a la inmutabilidad de la pérdida.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio


19 de marzo de 2026 a las 12:53

RUGE LA FIERA
Javier Julián Enríquez dijo:

Muchas gracias, amigo JUSTO, por este bello poema de carácter crítico e indicativo, en el que se puede apreciar cómo el hegemón imperialista ejerce con sus garras una invasión devastadora sobre los países soberanos. En tal contexto, si nos adentramos en el poema, se puede apreciar que, en el vasto y árido escenario, se manifiesta una entidad imponente, símbolo de poder y ambición, que proyecta su influencia sobre la tierra resplandeciente. De este modo, sus garras, en un intento de ejercer control, buscan imponerse, mientras que la tierra, lastimada y confusa, muestra las huellas de su paso. Por lo que esta imponente fuerza, de naturaleza ajena y perturbadora, se desplaza con la deliberada lentitud de quien aspira a un imperio, y su presencia nocturna se cierne sobre el paisaje árido y fatigado como un pesado ministerio. En este aspecto, la luna, en su silencio observador, acompaña con su presencia el rastro dejado por la explotación petrolera, símbolo de una ambición que desafía nuestro entorno. Sin embargo, bajo el velo del polvo ancestral, la tierra misma susurra una verdad inmutable: el ruido de un rugido, por potente que sea, no puede someter la insaciable voluntad de la fiera. Desde una perspectiva sociopolítica, creo que el poema hace referencia a la imposición de modelos hegemónicos, frecuentemente foráneos y extractivistas, sobre territorios y culturas preexistentes. En este contexto, la «fiera» representa la fuerza imperialista o capitalista que, con una ambición desmedida, busca explotar los recursos y someter la voluntad local, ignorando así la resistencia intrínseca y la voz histórica de la tierra y sus habitantes. Considerando esto, creo que la crítica se centra en la naturaleza superficial del poder, el cual se fundamenta en la fuerza bruta y la ambición, y carece de la capacidad para comprender o dominar la resiliencia y la identidad profunda que subyacen a cualquier intento de subyugación.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio


19 de marzo de 2026 a las 12:37

AGUAZAL DE SENTIMIENTOS MUSTIOS
Alexandra I dijo:

Evocar y quizas una dulce nostalgia, gracias por compartir tu hermoso poema, gusto leerte.

Saludos, feliz día, Alex.

19 de marzo de 2026 a las 06:53

RUGE LA FIERA
Salva45 dijo:

Esa \"Fiera\" a la que aludes Justo, es terrible. La cuestión es si hay \"domadores\" capaces de sujetarla. Sentido poema de denuncia social. Enhorabuena, amigo. Un saludo

19 de marzo de 2026 a las 06:43

AGUAZAL DE SENTIMIENTOS MUSTIOS
El Hombre de la Rosa dijo:

Tus geniales estrofas alumbran tu hermoso versar estimado Panameño y amigo Justo Aldú
Saludos desde España
El Hombre de la Rosa

19 de marzo de 2026 a las 03:55

AGUAZAL DE SENTIMIENTOS MUSTIOS
Lualpri dijo:

Un abrazo, amigo Justo.
Que estés muy bien.

19 de marzo de 2026 a las 01:17

AGUAZAL DE SENTIMIENTOS MUSTIOS
Tommy Duque dijo:

Lodazales y aguazales, jaja, vocablos que me hacen recordar mi juventud en mi tierra, un mi cuate de esa época, las usaba, y también usaba otra que nunca olvidaré, le preguntamos qué tal estuvo la fiesta la noche anterior, y nos respondió: Hubieran visto muchá, era un gusanero de patojas en esa fiesta... jajajaja.
Gracias hermano.

19 de marzo de 2026 a las 01:08

RUGE LA FIERA
LOURDES TARRATS dijo:

“Justo, amigo querido, tu poema despliega una fuerza simbólica que trasciende cualquier geografía.
La fiera, la arena, la luna temblando sobre los oleoductos… todo se vuelve un espejo de la ambición humana y de los ciclos que la tierra siempre termina revelando.
Me conmueve cómo logras que el paisaje respire, vigile y recuerde.
Hay en tus versos una verdad de ayer: la naturaleza guarda memoria incluso cuando los imperios olvidan.
Un abrazo con mucho cariño.

Poetas somos...


18 de marzo de 2026 a las 19:28

RUGE LA FIERA
ElidethAbreu dijo:

Querido Justo, has recogido en tu poema la verdad de todos los entramados del poder donde las fieras muestran sus garras.

La sed del petróleo arde sin agua,
bebe de la entraña oscura de la tierra
y deja, a su paso,
labios de humo y horizontes cansados.

Es una sed antigua y voraz,
que no sacia con mares ni con lluvias,
sino que pide más fondo,
más grieta,
más herida.

Y mientras el mundo gira
con su fiebre encendida,
la sed no se apaga:
aprende a llamarse progreso
y olvida su nombre de abismo.

Abrazos y gracias.

18 de marzo de 2026 a las 15:48

RUGE LA FIERA
CARMEN DIEZ TORÍO dijo:

A veces el poeta es mucho más que el fluir lírico de un sentimiento, que un bohemio errante buscando sueños… A veces abraza esa realidad que su corazón palpa, hace suya la voz del débil, grita ante la injusticia y pone voz a todos aquellos que no la tienen. Hoy tu poema me ha gustado mucho, querido amigo, por ser uno de ellos: de esos poemas que, en un mundo que parece haberse vuelto del revés, donde el ansia de poder y los intereses son los que mandan —y, por supuesto, cuando aparece alguien desmesurado en esa ambición de todo ello, resulta muy peligroso—, cobran aún más sentido.Así, en tu poema, con esa carga simbólica que tiene, la “fiera” se entiende claramente como algo más que un animal. Me sugiere una fuerza externa, casi imperial o industrial, que avanza sobre el territorio con ambición y sin demasiado límite. En ese sentido, toda la parte del desierto, los oleoductos y la petrolera me parece que apunta bastante bien a una crítica al extractivismo. El ambiente que creas —ese desierto, la noche, los oleoductos— está muy logrado y transmite muy bien esa sensación de desgaste y tensión. Además, hay versos que destacan mucho, como “los pasos pesan como un ministerio”, que me parece una imagen muy original.También me gusta que no sea un poema totalmente cerrado en su mensaje. El final deja una ambigüedad interesante: no queda del todo claro si la ambición de la fiera es imparable o si, de alguna forma, hay algo más profundo —la “voz verdadera” de la tierra— que podría resistirla. Gracias por compartir tan profunda reflexión. Siempre es un lujo entrar en tu espacio. Feliz día. Un gran abrazo.

18 de marzo de 2026 a las 14:53

RUGE LA FIERA
Freddy Kalvo dijo:

La fiera siempre es fiera
mostrando su colmillo
como cualquier caudillo
haciendo lo que quiera.
Y aterra dondequiera
con balas y cañones
con muchos centuriones
que a la prole disparan
y nunca ellos reparan
con tantas invasiones.

Un abrazo fraterno mi estimado JUSTO ALDÚ.

18 de marzo de 2026 a las 13:37

RUGE LA FIERA
El Hombre de la Rosa dijo:

Tus estrofas alumbran tu hermoso versar estimado poeta y amigo Justo Aldú
Saludos desde España
El Hombre de la Rosa

18 de marzo de 2026 a las 12:23

RUGE LA FIERA
Lualpri dijo:

Un abrazo estimado Justo y como siempre, gracias por tus aportes literarios.

Ten un buen día.

18 de marzo de 2026 a las 12:04

MADAM KALALÚ (Segunda parte)
Henry Alejandro Morales dijo:

Excelente obra de humor! mi apreciado poeta, sin màs comentarios aplausos y estrellas envueltas en risas sinceras, un abrazo desde Venezuela!!

17 de marzo de 2026 a las 10:46

MADAM KALALÚ (Segunda parte)
racsonando dijo:

Justo, es una delicia pasar por tus dos publicaciones de \"MADAM KALALÚ\", primera y segunda entrega... un relato perfectamente conjugado con la magia y riqueza de tu folklor panameño. Hay una gracia encantadora, picardía y todo ese acervo cultural que realzan nuestras tradiciones, cuadro de costumbres, sistemas de creencias y esa gama de valores que encajan de manera perfecta con nuestra idosincrasia latinoamericana. Es todo un valor agregado que nos invita a rememorar nuestras propias historias.
Felicitaciones por ese trabajo de escritura, lectura y relecturas de las historias de nuestros pueblos y su cotidianidad.
¡Grande mi abrazo!

17 de marzo de 2026 a las 10:40

MADAM KALALÚ (Segunda parte)
Lualpri dijo:

Un abrazo, estimado amigo Justo.
Que descanses


17 de marzo de 2026 a las 00:00

MADAM KALALÚ (Segunda parte)
Mª Pilar Luna Calvo dijo:

Muy gracioso, tienes el día semanal de la guasa, un abrazo.

16 de marzo de 2026 a las 19:40

MADAM KALALÚ (Segunda parte)
Javier Julián Enríquez dijo:

Muchas gracias, amigo JUSTO, por este gran relato, que creo, impregnado de un realismo mágico característico de la narrativa popular. En este sentido, se puede apreciar que explora la naturaleza de la percepción, la manipulación y la búsqueda de la verdad a través de la figura arquetípica de la adivina y su cliente. En este marco, la trama, que inicialmente se centra en una consulta de clarividencia, se revela como una elaborada estratagema, donde las visiones proporcionadas por la bola de cristal no son más que proyecciones fabricadas con el propósito de engañar y explotar. Desde esta perspectiva, creo que el relato plantea interrogantes acerca de la credulidad humana y la facilidad con la que se puede inducir a error a través de la sugestión y la autoridad aparente. Por lo que la presunta «sabiduría» de Madame Kalalú, manifestada en expresiones tales como «yo no pregunto... yo veo», se revela como una mera apariencia que pudiere encubrir una falta de honestidad. Así, se diría que las manifestaciones de las vecinas en la bola de cristal no constituyen presagios del destino, sino que reflejan la complicidad del entorno, que participa en la estafa. Por otra parte, se puede percibir que el acto de Clotilde de utilizar el calzoncillo de su esposo en un ritual invertido, aunque cómico en su ejecución, subraya su desesperación por encontrar una solución tangible a sus problemas conyugales, cayendo de este modo en lo irracional. En esta línea, el desenlace del relato, marcado por la aparición de la propia Madame Kalalú en la bola de cristal, constituye un punto de inflexión en la narrativa, que desvela la verdad subyacente: la adivina se erige como la manipuladora principal. Desde este punto de vista, creo que el proceso de transformación de Clotilde, que transita desde la confusión a la comprensión y, posteriormente, a una resolución decidida, constituye un ejemplo paradigmático de empoderamiento. Así las cosas, la determinación de brindar «consultas gratuitas» mediante el uso de su propia «bola de cristal de la lengua» constituye una representación metafórica de la apropiación de la narrativa y la manifestación de la intención de exponer la verdad a través del fenómeno del chisme y la comunicación comunitaria. Llegados a este punto, se puede inferir que el relato argumenta que la verdad, a pesar de ser frecuentemente velada o distorsionada, puede ser revelada mediante la perspicacia y la disposición a desafiar las apariencias, y que el conocimiento compartido, incluso en forma de rumor, puede ejercer una función liberadora y transformadora en una colectividad.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio


16 de marzo de 2026 a las 16:55

MADAM KALALÚ (Segunda parte)
Patricia Aznar Laffont dijo:

Las dos partes tuyas, genio?
El chusmerío que desgasta y sin piedad se derrama por el mundo.
Líbranos de él!!!

16 de marzo de 2026 a las 15:52

MADAM KALALÚ (Segunda parte)
CARMEN DIEZ TORÍO dijo:

La verdad, querido amigo, es que estaba expectante esperando este segundo capítulo, pues quedé superenganchada con el primero y, en honor a la verdad, no me ha defraudado para nada. Si el primero fue una maravilla de lectura, este segundo no se ha quedado atrás. Mantiene muy bien el tono y el humor de la historia. Se siente como una continuación natural: volvemos a ver a Clotilde enredada en el asunto del hechizo, pero ahora la situación se vuelve todavía más absurda y divertida. Las escenas de las siete noches con el “tratamiento” están muy bien logradas, porque mezclan la ingenuidad de Clotilde con la reacción desconcertada de Jacinto, y eso le da un toque muy cómico.También me gustó cómo vuelves a usar la bola de cristal y las caras en el humo para ir construyendo el misterio, hasta llegar al momento en que aparece la cara de Madam Kalalú, que funciona como un giro muy bueno y deja claro que todo era parte del chisme entre las vecinas. El final, con Clotilde bajando del cerro y pensando en la “bola de cristal de su lengua”, me pareció un cierre perfecto Felicidades y gracias, amigo, por dejarnos pasar un rato tan gratificante con la lectura de tu relato. Siempre es un lujo entrar en tus letras. Feliz día. Un gran abrazo.

16 de marzo de 2026 a las 10:13

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