L— Frases del Refranero Popular

Frases del refranero popular ordenadas alfabéticamente. Refranes de la A a la Z. Letra L (Nos saltamos la K porque no hay refranes suficientes que empiecen con esta letra). [Aquí puedes encontrar más artículos sobre refranes.]

 
Continúo con estos artículos enfocados en repasar nuestro refranero popular siguiendo el orden de nuestro alfabeto. Una forma de acercarnos a las frases que construyen nuestra sabiduría popular de una forma ordenada. Este conjunto de sentencias han sido creadas para servir de guía en la vida: nos ofrecen consejos para vivir mejor, detalles de por qué en ciertas épocas se pusieron de moda determinados dichos y nos ayudan a descubrir la historia de nuestros antepasados desde esta cartografía de frases. Hoy le toca el turno a la letra L, así que iremos repasando frases que comiencen con esta letra. Si no has leído nunca estos artículos, te invito a visitar las entregas anteriores: de las letras A, B y C, D, E, F, G, H, I y J.
 
 

Refranes con la letra L

Comienzo con este refrán bastante directo y claro se utiliza para reprocharle a alguien que exige compasión de los demás pero no es capaz de ser piadoso ni compasivo en sus relaciones. Asimismo sirve para expresar que no vale de nada sentir compasión por criaturas que viven lejos si no somos capaces de ponernos en el lugar de las personas que viven cerca de nosotros; si no somos capaces de entender a los de nuestra familia o a nuestros amigos.

Esta frase también es sumamente popular, y sirve para expresar que el dueño de la casa donde se realiza una reunión será quien corra con los gastos. Deriva de una época en la que los dueños de bares y restaurantes les decían eso a los clientes, cuando se celebraba algo significativo para el pueblo.

Esta es una frase muy usada para criticar la actitud de curiosidad que tienen ciertas personas. La referencia viene dada porque los gastos domésticos suelen estar menos espabilados como para descubrir las trampas y suelen ser víctimas de accidentes precisamente por eso, porque llevados por su curiosidad se meten en problemas.

Este refrán sirve para referirse a que todas las reglas, sobre todo las relacionadas con el idioma, tienen su excepción, pero en lugar de contradecir lo que la norma significa, dicha rareza sirve para confirmar la validez de la regla.

Esta frase seguramente la has oído muchísimo. Se utiliza para referirse a la importancia de ser perseverante en nuestro trabajo; porque de ser así, tarde o temprano conseguiremos los resultados que esperamos. Así como el agua lentamente, con el paso del tiempo consigue modificar la forma de una roca, cayendo poco a poco, lo mismo ocurre con quienes persisten en una actitud o un empeño.

Se utiliza para expresar que una situación ha llegado al límite. Cuando una persona ha conseguido colmar la paciencia o la comprensión; una forma de decir que ya no se soporta una situación.

Esta frase hace referencia a los peligros de actuar sin pensar; las personas imprudentes tienden a cometer muchas locuras porque se dejan llevar por los impulsos. Este refrán, no obstante, es bastante criticable puesto que a veces también es gracias a la intuición o a dejarnos llevar por una idea descabellada que conseguimos salir adelante en la vida: así que, no le hagamos caso al pie de la letra.

Este hermoso refrán hace referencia a la importancia de crear lazos entre los amigos. Cuando conoces a alguien que le hace mucho bien a uno de tus amigos, para ti es como si se tratara de tu propio amigo; por eso, suele utilizarse esta frase, como para darle el sentido al trato del carácter transitivo de las relaciones humanas. Confiamos en las amistades de nuestros amigos como si fuesen ellos mismos.



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