Comentarios recibidos en los poemas de JUSTO ALDÚ
LA CIGUAPA Leyenda dominicana
El Hombre de la Rosa dijo:
Genial y bien escrito tu gracil versar estimado porta y amigo Panameño Justo Aldú
Recibe un fuerte abrazo de Críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
7 de marzo de 2026 a las 13:42
El Hombre de la Rosa dijo:
Genial y bien escrito tu gracil versar estimado porta y amigo Panameño Justo Aldú
Recibe un fuerte abrazo de Críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
7 de marzo de 2026 a las 13:42
LA CIGUAPA Leyenda dominicana
JoseAn100 dijo:
Es un relato...algo ..como tenso...Crea al lector la duda de si es cierto o una fábula. Podría ser una mujer despechada hacia los hombres, una especie de amazona vengativa. También desde un punto más profundo es un relato a la defensa de la intimidad y la libertad individual y de no hostigar en demasia a lo diferente. Se lee como siempre muy bien. Gracias Justo. José Ángel
7 de marzo de 2026 a las 12:12
JoseAn100 dijo:
Es un relato...algo ..como tenso...Crea al lector la duda de si es cierto o una fábula. Podría ser una mujer despechada hacia los hombres, una especie de amazona vengativa. También desde un punto más profundo es un relato a la defensa de la intimidad y la libertad individual y de no hostigar en demasia a lo diferente. Se lee como siempre muy bien. Gracias Justo. José Ángel
7 de marzo de 2026 a las 12:12
LA CIGUAPA Leyenda dominicana
CARMEN DIEZ TORÍO dijo:
Querido amigo:
Me encantó tu relato, sobre todo por la manera en que construyes esa atmósfera tan viva y sensorial desde las primeras líneas. El paisaje de Sajoma no aparece solo como escenario, sino como un personaje más: la neblina sobre los pinos, el olor de la tierra húmeda, los grillos, las luciérnagas y el silencio del monte crean un ambiente muy poderoso que envuelve al lector. Esa forma de narrar recuerda mucho a la tradición del realismo mágico, una manera de contar que me fascina, donde lo cotidiano y lo extraordinario conviven sin que exista una frontera clara entre ambos. También me pareció muy logrado cómo vas narrando la historia primero desde una actitud casi incrédula frente a las historias del pueblo, y poco a poco entras en ese universo de creencias y misterios. Personajes como el tío Mateo o doña Tula funcionan muy bien dentro de esa lógica: representan la sabiduría popular, esa forma de entender el mundo que no necesita explicaciones racionales para aceptar que el monte también guarda sus propios secretos. La figura de la Ciguapa, además, está tratada con mucha sensibilidad. No aparece como un simple ser monstruoso del folclore, sino como una presencia antigua, casi melancólica, que parece pertenecer al bosque más que al miedo de los hombres. Ese detalle la vuelve más interesante y también más inquietante. Cuando finalmente aparece, el encuentro no es violento ni espectacular; es silencioso, casi contemplativo, y eso le da mucha fuerza al momento. El detalle de los pies al revés, tan propio de la leyenda, funciona como una señal sutil de que estamos ante algo que desafía la lógica, pero que al mismo tiempo se integra perfectamente en el mundo narrado.
El final también me parece muy acertado. No cierra la historia de manera definitiva, sino que deja una sensación de misterio que sigue respirando después de la última línea. La comida que continúa desapareciendo y esos pasos suaves alrededor de la casa sugieren que la presencia de la Ciguapa permanece cerca, como si el monte estuviera siempre observando. En ese sentido, el relato logra algo muy propio del realismo mágico: no explicar del todo lo extraordinario, sino dejarlo convivir con la realidad cotidiana, como una parte natural del mundo. Gracias por compartir este relato y por hacer que la leyenda no sea algo lejano, sino algo vivo, que todavía podría estar caminando por los montes cuando la luna llena se levanta sobre las montañas. Feliz día Un abrazo con sabor a fin de semana.
7 de marzo de 2026 a las 10:01
CARMEN DIEZ TORÍO dijo:
Querido amigo:
Me encantó tu relato, sobre todo por la manera en que construyes esa atmósfera tan viva y sensorial desde las primeras líneas. El paisaje de Sajoma no aparece solo como escenario, sino como un personaje más: la neblina sobre los pinos, el olor de la tierra húmeda, los grillos, las luciérnagas y el silencio del monte crean un ambiente muy poderoso que envuelve al lector. Esa forma de narrar recuerda mucho a la tradición del realismo mágico, una manera de contar que me fascina, donde lo cotidiano y lo extraordinario conviven sin que exista una frontera clara entre ambos. También me pareció muy logrado cómo vas narrando la historia primero desde una actitud casi incrédula frente a las historias del pueblo, y poco a poco entras en ese universo de creencias y misterios. Personajes como el tío Mateo o doña Tula funcionan muy bien dentro de esa lógica: representan la sabiduría popular, esa forma de entender el mundo que no necesita explicaciones racionales para aceptar que el monte también guarda sus propios secretos. La figura de la Ciguapa, además, está tratada con mucha sensibilidad. No aparece como un simple ser monstruoso del folclore, sino como una presencia antigua, casi melancólica, que parece pertenecer al bosque más que al miedo de los hombres. Ese detalle la vuelve más interesante y también más inquietante. Cuando finalmente aparece, el encuentro no es violento ni espectacular; es silencioso, casi contemplativo, y eso le da mucha fuerza al momento. El detalle de los pies al revés, tan propio de la leyenda, funciona como una señal sutil de que estamos ante algo que desafía la lógica, pero que al mismo tiempo se integra perfectamente en el mundo narrado.
El final también me parece muy acertado. No cierra la historia de manera definitiva, sino que deja una sensación de misterio que sigue respirando después de la última línea. La comida que continúa desapareciendo y esos pasos suaves alrededor de la casa sugieren que la presencia de la Ciguapa permanece cerca, como si el monte estuviera siempre observando. En ese sentido, el relato logra algo muy propio del realismo mágico: no explicar del todo lo extraordinario, sino dejarlo convivir con la realidad cotidiana, como una parte natural del mundo. Gracias por compartir este relato y por hacer que la leyenda no sea algo lejano, sino algo vivo, que todavía podría estar caminando por los montes cuando la luna llena se levanta sobre las montañas. Feliz día Un abrazo con sabor a fin de semana.
7 de marzo de 2026 a las 10:01
LA CIGUAPA Leyenda dominicana
Lualpri dijo:
Un abrazo Justo y muy buen fin de semana.
7 de marzo de 2026 a las 09:24
Lualpri dijo:
Un abrazo Justo y muy buen fin de semana.
7 de marzo de 2026 a las 09:24
HAY QUE TENER PACIENCIA
EmilianoDR dijo:
Saludos amigo Justo.
He andado algo ocupado y no había podido comentarte tus escritos.
La paciencia es un don que pocas personas tenemos, creo que se ejerce con las situaciones que nos da la vida por sorpresa y aprendemos a tener cabeza fría para darle en frente.
Gracias.
6 de marzo de 2026 a las 19:14
EmilianoDR dijo:
Saludos amigo Justo.
He andado algo ocupado y no había podido comentarte tus escritos.
La paciencia es un don que pocas personas tenemos, creo que se ejerce con las situaciones que nos da la vida por sorpresa y aprendemos a tener cabeza fría para darle en frente.
Gracias.
6 de marzo de 2026 a las 19:14
LA CARRETA DE LA MUERTE (Mito dominicano)
EmilianoDR dijo:
Saludos Justo.
Mira algunos de las respuestas de habitantes de Constanza sobre la leyenda:
Mateo:
“Mi hermano… eso me puso los pelos de punta. Yo no me acerco a ninguna ventana en Constanza de noche, ni aunque me paguen. Esa Carreta es otro nivel.”
Claribel:
“Ta’ loco el cuento, pero uno lo siente en la piel, ¿tú me entiendes? Ese crujido debe ser como que la tierra misma te está hablando.”
Juan Carlos:
“Ah no, mi gente… eso no es cuento de viejas. Yo escuché algo así en La Sabina y te juro que no era motor ni nada de este mundo.”
Rosa María:
“Dios mío… yo no quiero verla, solo oírla de lejos. Esa cosa anuncia lo que tiene que anunciar, y uno tiene que respetar, ¿verdad?”
Después te paso algunos mas.
Saludos cordiales .
6 de marzo de 2026 a las 19:04
EmilianoDR dijo:
Saludos Justo.
Mira algunos de las respuestas de habitantes de Constanza sobre la leyenda:
Mateo:
“Mi hermano… eso me puso los pelos de punta. Yo no me acerco a ninguna ventana en Constanza de noche, ni aunque me paguen. Esa Carreta es otro nivel.”
Claribel:
“Ta’ loco el cuento, pero uno lo siente en la piel, ¿tú me entiendes? Ese crujido debe ser como que la tierra misma te está hablando.”
Juan Carlos:
“Ah no, mi gente… eso no es cuento de viejas. Yo escuché algo así en La Sabina y te juro que no era motor ni nada de este mundo.”
Rosa María:
“Dios mío… yo no quiero verla, solo oírla de lejos. Esa cosa anuncia lo que tiene que anunciar, y uno tiene que respetar, ¿verdad?”
Después te paso algunos mas.
Saludos cordiales .
6 de marzo de 2026 a las 19:04
HAY QUE TENER PACIENCIA
El Hombre de la Rosa dijo:
Preciado y genial tu hermoso versar sobre la paciencia estimado poeta y amigo Panameño Justo Aldú
Saludos desde España
El Hombre de la Rosa
5 de marzo de 2026 a las 03:25
El Hombre de la Rosa dijo:
Preciado y genial tu hermoso versar sobre la paciencia estimado poeta y amigo Panameño Justo Aldú
Saludos desde España
El Hombre de la Rosa
5 de marzo de 2026 a las 03:25
HAY QUE TENER PACIENCIA
Xiomiry dijo:
Hermoso poema, muy realista
Xiomiry.
5 de marzo de 2026 a las 00:28
Xiomiry dijo:
Hermoso poema, muy realista
Xiomiry.
5 de marzo de 2026 a las 00:28
HAY QUE TENER PACIENCIA
Xiomiry dijo:
hay guerras diminutas que empobrecen la vida;
discutir sin sentido es sembrar en la muralla
5 de marzo de 2026 a las 00:27
Xiomiry dijo:
hay guerras diminutas que empobrecen la vida;
discutir sin sentido es sembrar en la muralla
5 de marzo de 2026 a las 00:27
HAY QUE TENER PACIENCIA
MISHA lg dijo:
tus letras sutiles, plasman el dolor como algo pasable,
entre tu naturaleza y la del mundo poeta , asi debe ser
no dejar que dañe el corazón hasta sangrar...
gracias por compartir
La ofensa es hoja seca girando en el momento,
si soplas sobre el polvo la tarde se derrama;
más quien recoge el aire y el pulso bien reclama
descubre que el silencio también es argumento.
besos besos
MISHA
lg
4 de marzo de 2026 a las 22:42
MISHA lg dijo:
tus letras sutiles, plasman el dolor como algo pasable,
entre tu naturaleza y la del mundo poeta , asi debe ser
no dejar que dañe el corazón hasta sangrar...
gracias por compartir
La ofensa es hoja seca girando en el momento,
si soplas sobre el polvo la tarde se derrama;
más quien recoge el aire y el pulso bien reclama
descubre que el silencio también es argumento.
besos besos
MISHA
lg
4 de marzo de 2026 a las 22:42
HAY QUE TENER PACIENCIA
JoseAn100 dijo:
No todo desafío merece tu batalla,
hay guerras diminutas que empobrecen la vida;
discutir sin sentido es sembrar en la muralla.
Mejor dejar que el río desgaste la crecida,
que el mar, viejo artesano, desate la metralla,
y el alma, con paciencia, se salve de la herida
Este soneto, me gusta mucho, no solo por la profundidad del escrito y su belleza formal, sino por el mensaje. Yo pienso que la paciencia es fundamental en la vida, las diatribas, la mayoría no merece la pena lucharlas. Y retirarse a veces a tiempo es una victoria.. Aunque también creo, que como bellamente comentas el silencio a veces duele mucho..., pero estoy de acuerdo, bien manejado y estudiado puede ser un arma efectiva . Muchas gracias, como siempre un honor de lectura. Jose Angel.
4 de marzo de 2026 a las 16:55
JoseAn100 dijo:
No todo desafío merece tu batalla,
hay guerras diminutas que empobrecen la vida;
discutir sin sentido es sembrar en la muralla.
Mejor dejar que el río desgaste la crecida,
que el mar, viejo artesano, desate la metralla,
y el alma, con paciencia, se salve de la herida
Este soneto, me gusta mucho, no solo por la profundidad del escrito y su belleza formal, sino por el mensaje. Yo pienso que la paciencia es fundamental en la vida, las diatribas, la mayoría no merece la pena lucharlas. Y retirarse a veces a tiempo es una victoria.. Aunque también creo, que como bellamente comentas el silencio a veces duele mucho..., pero estoy de acuerdo, bien manejado y estudiado puede ser un arma efectiva . Muchas gracias, como siempre un honor de lectura. Jose Angel.
4 de marzo de 2026 a las 16:55
HAY QUE TENER PACIENCIA
David Arthur dijo:
No todo desafío merece tu batalla,
hay guerras diminutas que empobrecen la vida;
discutir sin sentido es sembrar en la muralla.
Mejor dejar que el río desgaste la crecida,
que el mar, viejo artesano, desate la metralla,
y el alma, con paciencia, se salve de la herida...
La paciencia es un virtud Justo, y lo has descrito muy bien en tus sabias letras.
Un abrazo amigo
David
4 de marzo de 2026 a las 16:37
David Arthur dijo:
No todo desafío merece tu batalla,
hay guerras diminutas que empobrecen la vida;
discutir sin sentido es sembrar en la muralla.
Mejor dejar que el río desgaste la crecida,
que el mar, viejo artesano, desate la metralla,
y el alma, con paciencia, se salve de la herida...
La paciencia es un virtud Justo, y lo has descrito muy bien en tus sabias letras.
Un abrazo amigo
David
4 de marzo de 2026 a las 16:37
HAY QUE TENER PACIENCIA
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias, amigo JUSTO, por este bello y significativo soneto. En él se puede percibir cómo la reflexión sobre la naturaleza del conflicto y la respuesta emocional revela que la contención verbal, lejos de ser una debilidad, constituye una estrategia argumentativa de profunda valía. Por ende, la impulsividad y exacerbación del orgullo, al avivar rencores, pueden intensificar el sufrimiento y exponer de este modo la vulnerabilidad emocional. Ciertamente, la ofensa, tan fugaz como la hoja seca, se disipa si se le resta trascendencia; sin embargo, la prudencia y el dominio de sí mismo permiten discernir que el silencio, lejos de ser vacío, es un argumento poderoso. En este sentido, no todas las confrontaciones requieren un desgaste vital; las disputas triviales pueden, en ocasiones, empobrecer la existencia. En este contexto, podríamos considerar la posibilidad de permitir que los procesos naturales o el tiempo mitiguen las adversidades, permitiendo así que el alma, con serena paciencia, se preserve de la herida. Considerando esto, la sabiduría reside en la capacidad de discernir cuándo el silencio se erige como un argumento contundente, una estrategia de contención emocional que preserva la integridad del ser. El poema, pues, sugiere que no todas las confrontaciones son beneficiosas, toda vez que se destaca la importancia de la prudencia y paciencia como virtudes fundamentales que permiten a la mente evitar el desgaste causado por las disputas superficiales. Confiar en la acción sutil y constante del tiempo y la naturaleza para resolver los conflictos, preservando así la tranquilidad interior.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
4 de marzo de 2026 a las 15:55
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias, amigo JUSTO, por este bello y significativo soneto. En él se puede percibir cómo la reflexión sobre la naturaleza del conflicto y la respuesta emocional revela que la contención verbal, lejos de ser una debilidad, constituye una estrategia argumentativa de profunda valía. Por ende, la impulsividad y exacerbación del orgullo, al avivar rencores, pueden intensificar el sufrimiento y exponer de este modo la vulnerabilidad emocional. Ciertamente, la ofensa, tan fugaz como la hoja seca, se disipa si se le resta trascendencia; sin embargo, la prudencia y el dominio de sí mismo permiten discernir que el silencio, lejos de ser vacío, es un argumento poderoso. En este sentido, no todas las confrontaciones requieren un desgaste vital; las disputas triviales pueden, en ocasiones, empobrecer la existencia. En este contexto, podríamos considerar la posibilidad de permitir que los procesos naturales o el tiempo mitiguen las adversidades, permitiendo así que el alma, con serena paciencia, se preserve de la herida. Considerando esto, la sabiduría reside en la capacidad de discernir cuándo el silencio se erige como un argumento contundente, una estrategia de contención emocional que preserva la integridad del ser. El poema, pues, sugiere que no todas las confrontaciones son beneficiosas, toda vez que se destaca la importancia de la prudencia y paciencia como virtudes fundamentales que permiten a la mente evitar el desgaste causado por las disputas superficiales. Confiar en la acción sutil y constante del tiempo y la naturaleza para resolver los conflictos, preservando así la tranquilidad interior.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
4 de marzo de 2026 a las 15:55
HAY QUE TENER PACIENCIA
Poemas de Pepita Fernández dijo:
EXCELENTES REFLEXIONES .
Un soneto imperdible desde todo ángulo.
Disfruté su lectura y aplaudí su mensaje.
UN ABRAZO, QUERIDO COMPAÑERO DE LETRAS
4 de marzo de 2026 a las 11:12
Poemas de Pepita Fernández dijo:
EXCELENTES REFLEXIONES .
Un soneto imperdible desde todo ángulo.
Disfruté su lectura y aplaudí su mensaje.
UN ABRAZO, QUERIDO COMPAÑERO DE LETRAS
4 de marzo de 2026 a las 11:12
HAY QUE TENER PACIENCIA
CARMEN DIEZ TORÍO dijo:
Querido amigo,
Hoy tu poema es una verdadera lecciónde vida, de madurez emocional y de dominio del lenguaje. Has logrado convertir el conflicto en reflexión y el impulso en conciencia. Cada verso fluye con la serenidad de quien ha aprendido que no toda batalla merece ser librada, y que el silencio, lejos de ser cobardía, puede ser la forma más alta de sabiduría .Me parece admirable cómo manejas las imágenes: la hoja seca, las cenizas, el río, el mar… Todas ellas construyen un paisaje simbólico donde la paciencia vence al arrebato. Especialmente hermosa es esa idea de que el silencio también es argumento; en ella hay profundidad filosófica y experiencia de vida. No es un silencio vacío, sino consciente, digno, casi protector.Tu poesía no busca imponerse, sino convencer desde la calma.Leer tus versos es detenerse, respirar y recordar que el alma también se salva cuando aprende a no avivar todas las llamas Gracias por recordarnos, con belleza y firmeza, que el alma también se defiende dejando pasar la tormenta y gracias por compartir tanta sabiduria. Feliz día. Un abrazo entrañable
4 de marzo de 2026 a las 10:11
CARMEN DIEZ TORÍO dijo:
Querido amigo,
Hoy tu poema es una verdadera lecciónde vida, de madurez emocional y de dominio del lenguaje. Has logrado convertir el conflicto en reflexión y el impulso en conciencia. Cada verso fluye con la serenidad de quien ha aprendido que no toda batalla merece ser librada, y que el silencio, lejos de ser cobardía, puede ser la forma más alta de sabiduría .Me parece admirable cómo manejas las imágenes: la hoja seca, las cenizas, el río, el mar… Todas ellas construyen un paisaje simbólico donde la paciencia vence al arrebato. Especialmente hermosa es esa idea de que el silencio también es argumento; en ella hay profundidad filosófica y experiencia de vida. No es un silencio vacío, sino consciente, digno, casi protector.Tu poesía no busca imponerse, sino convencer desde la calma.Leer tus versos es detenerse, respirar y recordar que el alma también se salva cuando aprende a no avivar todas las llamas Gracias por recordarnos, con belleza y firmeza, que el alma también se defiende dejando pasar la tormenta y gracias por compartir tanta sabiduria. Feliz día. Un abrazo entrañable
4 de marzo de 2026 a las 10:11
HAY QUE TENER PACIENCIA
Mª Pilar Luna Calvo dijo:
Sí, a veces el querer llevar siempre la razón, cabezonadas, por las cosas más nimias, no valen la pena, te creas enemistades, hay que guardar las fuerzas para lo importante, un saludo Justo.
4 de marzo de 2026 a las 09:09
Mª Pilar Luna Calvo dijo:
Sí, a veces el querer llevar siempre la razón, cabezonadas, por las cosas más nimias, no valen la pena, te creas enemistades, hay que guardar las fuerzas para lo importante, un saludo Justo.
4 de marzo de 2026 a las 09:09
HAY QUE TENER PACIENCIA
LOURDES TARRATS dijo:
Amigo Just,
\"Mejor dejar que el río desgaste la crecida,
que el mar, viejo artesano, desate la metralla,
y el alma, con paciencia, se salve de la herida\"
Sabias letras las tuyas. Gracias por tu mirada.
Te envío un abrazo envuelto en aceptación literaria.
Poetas somos...
4 de marzo de 2026 a las 07:33
LOURDES TARRATS dijo:
Amigo Just,
\"Mejor dejar que el río desgaste la crecida,
que el mar, viejo artesano, desate la metralla,
y el alma, con paciencia, se salve de la herida\"
Sabias letras las tuyas. Gracias por tu mirada.
Te envío un abrazo envuelto en aceptación literaria.
Poetas somos...
4 de marzo de 2026 a las 07:33
HAY QUE TENER PACIENCIA
Lualpri dijo:
Mejor dejar que el río desgaste la crecida,
que el mar, viejo artesano, desate la metralla,
y el alma, con paciencia, se salve de la herida
Muy bueno, estimado amigo Justo.
Felicitaciones.
Saludos.
4 de marzo de 2026 a las 07:04
Lualpri dijo:
Mejor dejar que el río desgaste la crecida,
que el mar, viejo artesano, desate la metralla,
y el alma, con paciencia, se salve de la herida
Muy bueno, estimado amigo Justo.
Felicitaciones.
Saludos.
4 de marzo de 2026 a las 07:04
HAY QUE TENER PACIENCIA
Tommy Duque dijo:
¡Qué manera más linda de escribir!
4 de marzo de 2026 a las 07:01
Tommy Duque dijo:
¡Qué manera más linda de escribir!
4 de marzo de 2026 a las 07:01
LA CARRETA DE LA MUERTE (Mito dominicano)
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias, amigo JUSTO, por este gran relato, que examina la figura de «La Carreta» en Constanza, interpretándola no como presagio de infortunio, sino como un símbolo de ciclos naturales, transiciones inevitables y la percepción cultural de la muerte. En este sentido, el relato sugiere que este fenómeno espectral, lejos de ser un presagio de infortunio, podría ser visto como una cortesía que anuncia transiciones naturales, equiparando la muerte con una cosecha, un proceso intrínseco a la existencia. En ese marco, la narrativa propone una visión en la que la aceptación de la muerte no se percibe como un adversario, sino como una fase inherente al orden cósmico, manifestada a través de una presencia inmaterial pero perceptible.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
3 de marzo de 2026 a las 18:57
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias, amigo JUSTO, por este gran relato, que examina la figura de «La Carreta» en Constanza, interpretándola no como presagio de infortunio, sino como un símbolo de ciclos naturales, transiciones inevitables y la percepción cultural de la muerte. En este sentido, el relato sugiere que este fenómeno espectral, lejos de ser un presagio de infortunio, podría ser visto como una cortesía que anuncia transiciones naturales, equiparando la muerte con una cosecha, un proceso intrínseco a la existencia. En ese marco, la narrativa propone una visión en la que la aceptación de la muerte no se percibe como un adversario, sino como una fase inherente al orden cósmico, manifestada a través de una presencia inmaterial pero perceptible.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
3 de marzo de 2026 a las 18:57
ODA A LA PANAMEÑIDAD
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias, amigo JUSTO, por esta magnífica oda dedicada a Panamá. Una maravilla el poder adentrarse en sus versos para sentir el latido de un bello país como Panamá que se presenta como entidad primordial, fuente de vida y transformación, y como nexo geográfico y existencial que define la totalidad del ser y el haber de todos/as sus conciudadanos/as.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
3 de marzo de 2026 a las 18:34
Javier Julián Enríquez dijo:
Muchas gracias, amigo JUSTO, por esta magnífica oda dedicada a Panamá. Una maravilla el poder adentrarse en sus versos para sentir el latido de un bello país como Panamá que se presenta como entidad primordial, fuente de vida y transformación, y como nexo geográfico y existencial que define la totalidad del ser y el haber de todos/as sus conciudadanos/as.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
3 de marzo de 2026 a las 18:34
LA CARRETA DE LA MUERTE (Mito dominicano)
David Arthur dijo:
Hay muchas mitos que vienen siendo la realidad para mucha gente Justo. Lo que nos cuentas de la Carreta de la muerte en el pueblo de Constanza es una realidad para su populación. A través de tu relato uno mismo tiene en vivo la experiencia de el venir lento y la ida de la carreta.
Muy bien escrito tu relato que he leido con fervor y hasta he sentido el ruido al pasar la carrete y el olor de la tierra. recién removida.
Un abrazo amigo
David
3 de marzo de 2026 a las 18:02
David Arthur dijo:
Hay muchas mitos que vienen siendo la realidad para mucha gente Justo. Lo que nos cuentas de la Carreta de la muerte en el pueblo de Constanza es una realidad para su populación. A través de tu relato uno mismo tiene en vivo la experiencia de el venir lento y la ida de la carreta.
Muy bien escrito tu relato que he leido con fervor y hasta he sentido el ruido al pasar la carrete y el olor de la tierra. recién removida.
Un abrazo amigo
David
3 de marzo de 2026 a las 18:02
¿SE DEBE PROHIBIR EL ACCESO A REDES A MENORES DE 16? (Artículo)
Mª Pilar Luna Calvo dijo:
En España van a prohibir las redes a menores de 16 años, y me parece bien que se les controle, pero el tema económico es que las grandes tecnológicas de EEUU se tiran de los pelos y nos han puesto verdes pensando en los miles de millones de euros que van a perder. El dinero, siempre.
3 de marzo de 2026 a las 17:37
Mª Pilar Luna Calvo dijo:
En España van a prohibir las redes a menores de 16 años, y me parece bien que se les controle, pero el tema económico es que las grandes tecnológicas de EEUU se tiran de los pelos y nos han puesto verdes pensando en los miles de millones de euros que van a perder. El dinero, siempre.
3 de marzo de 2026 a las 17:37
ODA A LA PANAMEÑIDAD
Mª Pilar Luna Calvo dijo:
Te honra ese amor a tu patria, dicen que los hombres sin afecto a su patria no son de fiar. Un saludo Justo.
3 de marzo de 2026 a las 17:30
Mª Pilar Luna Calvo dijo:
Te honra ese amor a tu patria, dicen que los hombres sin afecto a su patria no son de fiar. Un saludo Justo.
3 de marzo de 2026 a las 17:30
LA CARRETA DE LA MUERTE (Mito dominicano)
Antonio_cuello dijo:
Solo me queda decir: ¡Impertérrito! Este relato me dejó más helado que la piedra que pisaste
Gracias por compartir, mi estimado Justo
Saludos y un abrazo grande
3 de marzo de 2026 a las 14:42
Antonio_cuello dijo:
Solo me queda decir: ¡Impertérrito! Este relato me dejó más helado que la piedra que pisaste
Gracias por compartir, mi estimado Justo
Saludos y un abrazo grande
3 de marzo de 2026 a las 14:42
LA CARRETA DE LA MUERTE (Mito dominicano)
El Hombre de la Rosa dijo:
Preciado tu versar de hoy del mito Dominicano estimado poeta y amigo Panameñp Justo Aldú
Saludos desde Torrelavega España
El Hombre de la Rosa
3 de marzo de 2026 a las 14:17
El Hombre de la Rosa dijo:
Preciado tu versar de hoy del mito Dominicano estimado poeta y amigo Panameñp Justo Aldú
Saludos desde Torrelavega España
El Hombre de la Rosa
3 de marzo de 2026 a las 14:17
LA CARRETA DE LA MUERTE (Mito dominicano)
MISHA lg dijo:
buen relato poeta ,
gracias por compartir
El sonido se detuvo frente a mí.
No lo vi, pero supe que estaba ahí. El aire se volvió más denso, como si alguien invisible se hubiera bajado de la carreta y estuviera observándome.
Y entonces ocurrió algo que nadie en el pueblo había contado jamás.
Sentí olor a tierra recién removida. A sembradío húmedo. A zanahoria arrancada del surco.
Una voz, que no era voz sino pensamiento ajeno, me atravesó:
La tierra reclama lo que es suyo.
besos besos
MISHA
lg
3 de marzo de 2026 a las 12:45
MISHA lg dijo:
buen relato poeta ,
gracias por compartir
El sonido se detuvo frente a mí.
No lo vi, pero supe que estaba ahí. El aire se volvió más denso, como si alguien invisible se hubiera bajado de la carreta y estuviera observándome.
Y entonces ocurrió algo que nadie en el pueblo había contado jamás.
Sentí olor a tierra recién removida. A sembradío húmedo. A zanahoria arrancada del surco.
Una voz, que no era voz sino pensamiento ajeno, me atravesó:
La tierra reclama lo que es suyo.
besos besos
MISHA
lg
3 de marzo de 2026 a las 12:45
LA CARRETA DE LA MUERTE (Mito dominicano)
CARMEN DIEZ TORÍO dijo:
Querido amigo: Entrar en tu leyenda ha sido, desde el primer instante, como si la magia con la que siempre impregnas cada palabra y cada relato me atrapara, y de pronto ya no fuera solo una lectora, sino que formara parte de él desde las primeras líneas construyes un clima que no depende del susto, sino del silencio. La Carreta no aparece: se anuncia. Y ese detalle es clave, porque conviertes el sonido en presagio. El lector no necesita verla; basta con oír el crujido para entender que algo está pasando.Me encanta cómo integras lo sobrenatural al paisaje cotidiano. La muerte no llega como tragedia abrupta, sino como parte del ciclo del valle. Ese es uno de tus mayores aciertos: lograr que lo extraordinario se sienta natural, casi inevitable. Ese niño curioso que desafía la advertencia de la abuela y el adulto que ya no siente curiosidad sino respeto muestran un crecimiento interior que acompaña el tránsito de la leyenda y la humaniza. La muela que late en la infancia y el gesto de tocarse la mejilla años después funcionan como un hilo íntimo que ata memoria y destino. Tu maravilloso texto logra algo difícil: hacer que la muerte no sea enemiga, sino visitante anunciada. La Carreta no atropella, no persigue, no grita. Solo rueda. Y al hacerlo, deja la sensación de que en ese valle la vida y la despedida comparten el mismo camino de piedras. Es un verdadero lujo pasear por tus letras, por el tiempo y por la magia de tu leyenda. Gracias por compartir. Un abrazo.grande
3 de marzo de 2026 a las 10:04
CARMEN DIEZ TORÍO dijo:
Querido amigo: Entrar en tu leyenda ha sido, desde el primer instante, como si la magia con la que siempre impregnas cada palabra y cada relato me atrapara, y de pronto ya no fuera solo una lectora, sino que formara parte de él desde las primeras líneas construyes un clima que no depende del susto, sino del silencio. La Carreta no aparece: se anuncia. Y ese detalle es clave, porque conviertes el sonido en presagio. El lector no necesita verla; basta con oír el crujido para entender que algo está pasando.Me encanta cómo integras lo sobrenatural al paisaje cotidiano. La muerte no llega como tragedia abrupta, sino como parte del ciclo del valle. Ese es uno de tus mayores aciertos: lograr que lo extraordinario se sienta natural, casi inevitable. Ese niño curioso que desafía la advertencia de la abuela y el adulto que ya no siente curiosidad sino respeto muestran un crecimiento interior que acompaña el tránsito de la leyenda y la humaniza. La muela que late en la infancia y el gesto de tocarse la mejilla años después funcionan como un hilo íntimo que ata memoria y destino. Tu maravilloso texto logra algo difícil: hacer que la muerte no sea enemiga, sino visitante anunciada. La Carreta no atropella, no persigue, no grita. Solo rueda. Y al hacerlo, deja la sensación de que en ese valle la vida y la despedida comparten el mismo camino de piedras. Es un verdadero lujo pasear por tus letras, por el tiempo y por la magia de tu leyenda. Gracias por compartir. Un abrazo.grande
3 de marzo de 2026 a las 10:04
LA CARRETA DE LA MUERTE (Mito dominicano)
Hernán J. Moreyra dijo:
Hola estimado Justo, muy interesante escrito, gracias por compartirlo, amigo. Que tengas un buen martes. Saludos cordiales
3 de marzo de 2026 a las 09:44
Hernán J. Moreyra dijo:
Hola estimado Justo, muy interesante escrito, gracias por compartirlo, amigo. Que tengas un buen martes. Saludos cordiales
3 de marzo de 2026 a las 09:44
LA CARRETA DE LA MUERTE (Mito dominicano)
Begoña Varona (antes Nelaery) dijo:
Es interesante esta historia de la Carreta.
\" Huele a tierra removida\"
Se la representa como algo conocido por todos, algo familiar, pero se prefiere que pase de largo.
Estremece leerlo, pero \" pica la curiosidad\" y continuamos leyendo, como el chico que tenía dolor de muela y se asomaba a hurtadillas para ver pasar la Carreta, sin verla.
En Constanza \" sabemos que hay cosas que no necesitan cuerpo para existir\".
Esta frase nos advierte de que se toma como algo natural, que existe en la sabiduría del pueblo , en las personas, sin necesidad de verla, intuyéndola.
La Carreta se va rodando despacio, con sutileza, respetando el entorno, sin prisa, porque forma parte del pueblo y es respetada por todos ellos.
Muchas gracias por esta fantástica historia.
Saludos.
3 de marzo de 2026 a las 06:05
Begoña Varona (antes Nelaery) dijo:
Es interesante esta historia de la Carreta.
\" Huele a tierra removida\"
Se la representa como algo conocido por todos, algo familiar, pero se prefiere que pase de largo.
Estremece leerlo, pero \" pica la curiosidad\" y continuamos leyendo, como el chico que tenía dolor de muela y se asomaba a hurtadillas para ver pasar la Carreta, sin verla.
En Constanza \" sabemos que hay cosas que no necesitan cuerpo para existir\".
Esta frase nos advierte de que se toma como algo natural, que existe en la sabiduría del pueblo , en las personas, sin necesidad de verla, intuyéndola.
La Carreta se va rodando despacio, con sutileza, respetando el entorno, sin prisa, porque forma parte del pueblo y es respetada por todos ellos.
Muchas gracias por esta fantástica historia.
Saludos.
3 de marzo de 2026 a las 06:05
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