A lo largo de los últimos meses, en Poemas del Alma hemos repasado distintos contenidos teóricos respecto al cuento. Ya sabemos que un cuento es una narración breve de hechos imaginarios, que presenta un grupo acotado de personajes y un argumento poco desarrollado. Estas características implican una economía de los recursos narrativos.

Clases de cuentosEs importante destacar que el cuento siempre es narrativo, al ser construido a partir de una sucesión de hechos. Por otra parte, estos hechos se encuentran entrelazados en una única línea argumental, siguiendo el formato de introducción-nudo-desenlace.

¿Cuándo y dónde nace el cuento? Los historiadores consideran que, como subgénero narrativo, el cuento surgió en el Antiguo Egipto. El primer relato del que se tiene registro es la historia de los hermanos Anup y Bata, hallada en un papiro de unos 3.250 años de antigüedad.

Entre las clases de cuentos, pueden mencionarse dos grandes grupos: el cuento popular y el cuento literario. El cuento popular está vinculado a la narración oral que se transmite de generación en generación. Suele ser anónimo y contemplar la existencia de distintas versiones de un mismo relato.

El cuento literario, en cambio, es el cuento moderno. Es decir, son aquellos textos que nacen a partir de la escritura y que se transmiten de la misma forma. Los autores de estos cuentos firman sus obras y son reconocidos por los lectores.

Dentro del cuento moderno, existen numerosos subgéneros. Cuentos infantiles (con autores como Charles Perrault y los hermanos Grimm), cuentos policiales (Edgar Allan Poe), microcuentos (Augusto Monterroso) y cuentos de terror (H.P. Lovecraft) son solo algunos de los tipos de relatos que pueden encontrarse.

Las clases de cuentos, con sus subgéneros y estilos, son muy variadas. Podría decirse que existe un cuento para cada lector, ya que el mundo de literatura nunca deja a nadie afuera.