Almodóvar y los cuentos españoles

La infancia no sería lo mismo si los cuentos no existieran, la vida estaría incompleta sin ellos. Por eso, el hecho de que existan seres tan apasionados por la narrativa como Antonio Almodóvar, es un tesoro inigualable, ¿qué sería de nosotros si los cuentos no fueran escritos y publicados?

Crecí leyendo las historias de Disney, pero cuando llegué a una cierta edad y supe que esos cuentos venían de otra época e incluso que no eran tal cual los había conocido, quise saber más. Por suerte, los cuentos antiguos siguen reescribiéndose y pueden encontrarse versiones fabulosas si se las busca con ahínco, lo mismo si se desea acceder a las verdaderas versiones de los textos, esos que han sido manoseados a fin de no ofrecer mensajes «equivocados».

Sobre la tradición oral

Desde tiempos muy antiguos, quizás desde el origen de nuestra especie tal cual la conocemos, los cuentos forman parte de nuestro bagaje cultural. Ellos consisten en una de las formas que tenemos de aprender, de conocer el mundo y entender los valores y por eso siguen siendo hoy tan necesarios como hace siglos.

Se considera cuento popular a una narración que ha sido transmitida durante mucho tiempo por vía oral y que pertenece al patrimonio colectivo de un grupo social.

En lo que se refiere a la estructura de un cuento folklórico podemos decir que se caracterizan principalmente por mostrar un conflicto que cree una cierta intriga y resolverlo. Se compone de dos partes, también llamadas secuencias y puede clasificarse según el tipo de relato que la forma de las siguientes maneras: de encantamiento, costumbrista o de animales.

En los cuentos de encantamiento, llamados también maravillosos, ocurren hechos fantásticos y para que pueda resolverse el conflicto se exige la presencia de un objeto mágico, que llega a manos del héroe a través de un tercero y que es primordial para resolver el conflicto que plantea la historia en el momento más crucial. Si hablamos de los personajes que lo forman son: héroe o heroína, falso héroe o heroína, agresor, víctima, padre de la víctima, donante del objeto mágico y ayudantes del héroe.

Estas historias proceden de tiempos muy antiguos y se alimentan con la base de viejos rituales de iniciación que han sido transformados en símbolos y poseen un valor sumamente formativo y oculto, que los niños deben develar y llegar a comprender. En el proceso de memorizar estos cuentos, los niños aprenden conceptos y estilos de vida.

Existen cuentos que son considerados semi-mágicos, que son los pertenecientes a una época posterior y que aceptan algunas variantes en la historia, como que el objeto mágico no sea primordial, o no exista un donante que se lo dé al héroe, etc. En estos cuentos se encuentran Blancanieves y Cenicienta, por citar alguno.

Los cuentos de costumbres imitan a los cuentos maravillosos en cuanto a su estructura y personajes, sin embargo en ellos no acontecen hechos fuera de la realidad, y tienen una inclinación hacia lo burlesco y la sátira. Se originan en el período de la formación de las sociedades agrarias y sus valores tradiciones.

Por su parte, los cuentos de animales se caracterizan por tener como protagonistas a animales que se comportan como seres humanos cuyo fundamental objetivo es demostrar a través del humor y la parodia que presenta la inteligencia en la lucha por la vida, en ellos quien vence siempre es el más humilde, pero el que utiliza su capacidad de raciocinio para sobrevivir las malas circunstancias. Se los considera como un subsistema común a los cuentos maravillosos y costumbristas porque toman cosas de unos y de otros.

Existe una estructura marcada para los cuentos, la misma no siempre es respetada al pie de la letra, pero cuando falta alguna de las partes, las restantes se mantienen en el orden establecido.

Los cuentos españoles, agrupados en estos libros de Almodóvar, pueden agruparse dentro de estas tres categorías, habiendo doce correspondientes a cuentos maravillosos, seis a costumbristas y cinco de animales.

Almodóvar y los cuentos españoles

Antonio Rodríguez Almodóvar nació en Alcalá de Guadaíra, un municipio español perteneciente a la provincia de Sevilla. Se ha ganado una merecida fama por la extensa recopilación de cuentos populares españoles que ha hecho, entre los que se encuentran los «Cuentos al amor de la lumbre».

Según lo explica el propio Antonio, él es para España lo que Italo Calvino para Italia, ambos son cautivados por las mismas inquietudes, recuperar la memoria. Esos cuentos que han alumbrado la educación de cientos de generaciones, deben ser escritos porque de lo contrario su verdadera esencia podría perderse y con ellos un importante pedazo de la cultura. Ambos recuperaron cuentos de la tradición oral y los publicaron, poniéndolos al alcance de las generaciones presentes y futuras, eternizando aquellas historias.

Cabe señalar que Antonio asegura que se lleva muy mal con lo políticamente correcto y considera que ciertas cosas deben decirse de forma directa, sin miedo a las palabras, ni temor a ser vulgares. Los cuentos alimentan el día a día y así como somos capaces de decir «barbaridades» en nuestra cotidianidad, ¿por qué no hacerlo al contar una historia? Si se tiene en cuenta que los cuentos tienen el objetivo fundamental de iluminar la realidad, de enseñar o develar aspectos de ella que teníamos olvidados, podemos decir que nada mejor para entender un cuento que poner en él nuestras palabras de cada día.

Otra de las cosas que le he oído decir es que a los cuentos los mata el aburrimiento programado y el vaciamiento ideológico. Asegura que parte del sistema puede ser embrutecer al pueblo con la televisión basura, pero sin embargo él está allí vivo, aguardando que le demos un espacio.

Cuentos al amor de la lumbre

Almodóvar ha publicado varios volúmenes de los cuentos populares. He tenido la suerte de conseguir ambos volúmenes de «Cuentos al amor de la lumbre», los cuales son altamente recomendables. Con personajes populares e historias que permiten encontrarse con una España lejana.

Es muy difícil romper con la idea de que los pulgarcitos, las cenicientas, los barbazules y las bellas (o bellos) durmientes son exclusivamente franceses o americanos, sin embargo Almodóvar lo consigue. Y lo hace poniendo en palabras las historias orales contadas antiguamente en España donde también existían estos personajes.

Según han publicado en el diario Clarín los «Cuentos al amor de la lumbre» muestran las historias que han ido rebotando de generación en generación en la voz de España, un lugar que ha sido fundamental para la comunicación entre Oriente y Occidente, para la fusión de miles de culturas.

Comentarios1

  • kardosdan

    Si nacemos a la luz de un cuento, la vida es un cuento, las letras nos transportan y nos enseñan a mejor vivir, a amar, a compartir, a ser mejores seres humanos, que sería de la vida sin los cuentos que nos la han marcado o guiado de alguna u otra forma. Exquisito artículo, me emociona y alegra enormemente de todo corazón haber posado mis ojos sobre él, me recuerda mi niñez y mi vida hasta ahora, nada como un buen cuento, para saber miles de cosas, felicitaciones, un abrazo.



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