Miguel de Unamuno
La oración del ateo
Oye mi ruego Tú, Dios que no existes,
y en tu nada recoge estas mis quejas,
Tú que a los pobres hombres nunca dejas
sin consuelo de engaño. No resistes
a nuestro ruego y nuestro anhelo vistes.
Cuando Tú de mi mente más te alejas,
más recuerdo las plácidas consejas
con que mi ama endulzóme noches tristes.
¡Qué grande eres, mi Dios! Eres tan grande
que no eres sino Idea; es muy angosta
la realidad por mucho que se expande
para abarcarte. Sufro yo a tu costa,
Dios no existente, pues si Tú existieras
existiría yo también de veras.
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Poemas de Miguel de Unamuno
Poemas del Alma
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Un excelente poema para sentir el deseo de la fe de quien duda de Dios, pero duda de su propia duda en la necesidad del Dios infundamentado que da fundamento a quien cree en él
el verso '' y en tu nada recoge estas mis quejas'' hace referencia a ???
28 del 3 de 2009 a las 11:57
Pues como en esta etapa Unamuno "no creía en Dios" sus quejas y ruegos se los dedicaba a la nada.
13 del 6 de 2009 a las 15:21
Unamuno quiso expresar lo vano del ateo que al tiempo de no dar credito a Dios, a la ves ruega, ademas lo exalta en su tercera estrofa. Y al describir al ateo, lo hace con su ultima y genial estrofa,
pues de no existir Dios, tampoco existiria el ateo.
Buen poeta, sabios versos.
Lena
23 del 8 de 2012 a las 04:35
Es un poema realmente profundo
Calificó este poema con un 8
9 del 12 de 2012 a las 17:33
excelente primer comentario de raymundo..
5 del 5 de 2013 a las 01:46
Magistral soneto de un auténtico genio como es Unamuno.
Total acuerdo con el comentario de Lena
Calificó este poema con un 10