A los amantes de la literatura no tienen por qué atraerles las mismas obras pero, preferencias literarias aparte, aquellos que disfrutan de las buenas lecturas saben reconocer a los autores más destacados a nivel mundial.

El colombiano Gabriel García Márquez, sin duda, es uno de esos escritores talentosos que, a lo largo de su trayectoria, ha logrado ganarse el respeto y la admiración tanto de seguidores como de aquellos a los que no ha logrado cautivar con sus textos.

En Poemas del Alma, como sabrán los lectores más fieles, ya hemos ofrecido material sobre los contenidos de “Cien años de soledad”, “El coronel no tiene quien le escriba”, “El amor en los tiempos del cólera” y “Crónica de una muerte anunciada”, pero todavía hay más libros de Gabo por presentar.

Uno de ellos es “El otoño del patriarca”, una novela publicada en 1975 que, si bien ya ha merecido unas pocas líneas en este sitio, vuelve a inspirar un artículo gracias a la riqueza de su trama.

Para dato a tener en cuenta por quienes nunca han leído nada acerca de este relato, su creador aseguró en una oportunidad que aquel que lea este trabajo encontrará a lo largo de las páginas “un poema inspirado en la soledad del poder”.

Esta historia se desarrolla en un pueblo ficticio que se ubica a orillas del Caribe y, así como Ramón María del Valle Inclán se inspiró en un dictador sudamericano para construir su obra “Tirano Banderas”, el colombiano utilizó la figura de los dictadores latinoamericanos para darle vida al personaje principal de “El otoño del patriarca”.

El protagonista de esta sofisticada obra, pues, es un tirano anónimo que llega a conservar el poder durante más de cien años, periodo en el cual no sólo padece la soledad derivada del abuso de autoridad sino que también experimenta un miedo paranoico frente a una posible sublevación.