El domingo pasado concluyó la Feria Internacional del Libro de Santa Cruz (Bolivia). Tras 12 días de actos y eventos, es momento de balance. Al menos para los organizadores, esta octava edición fue la más exitosa de todas gracias a la cantidad de asistentes y el volumen de ventas.

Fernando SorrentinoLa feria presentó un total de 70 stands, donde se realizaron 55 presentaciones de libros. Entre ellas se destacaron las novedades de las editoriales Santillana (“Fantasmas asesinos” de Wilmer Urrelo), El País (“Con el cielo a mis espaldas” de Claudia Peña y las reediciones de “Andrea” de Carlos Valverde y “Todos los caminos conducen a Roma”, de Ramón Rocha Monroy), La Hoguera (“Contra nadie en la batalla” de Gonzalo Lema) y Plural (“Yo soy libre y no indio: soy guarayo” de Pilar Jordán y “Montenegro y su tiempo” de Valentín Abecia López).

Además en el marco de la feria se realizaron 10 exposiciones, con Brasil como invitado principal, y se organizaron conciertos, obras teatrales y presentaciones de danza. Entre los debates realizados, se destacó el seminario organizado por el Centro Simón Patiño con la participación de escritores argentinos y chilenos, y la coordinación de Gigia Talarico y Juan Murillo.

Entre los literatos que asistieron al encuentro se encuentran Fernando Sorrentino, Adolfo Cáceres, Gustavo Giorgi, María Inés Zaldívar, Gary Daher, Pedro Pablo Zegers, María Rosa Lojo, Miguel de Loyola y Paz Padilla. Uno de los actos incluyó la premiación a Emma Villazón por haber ganado el Concurso Nacional Noveles Escritores, en un certamen de la Cámara Departamental del Libro.

Los niños tuvieron su espacio en la I Feria del Libro Infantil y Juvenil, que contó con la presencia de cientos de alumnos invitados por los centros educativos de la región.

Los autores y editores participantes resaltaron la importancia de reconocer la cultura boliviana como una unidad, más allá de las diferencias regionales. El escritor Homero Carvalho mencionó que “en momentos como los que estamos viviendo, en los que se habla de división, de separatismo, de voces radicales, este tipo de ferias y encuentros lo que hacen es mostrarnos que hay una Bolivia profunda que no está de acuerdo con las intolerancias, sino que está buscando la unidad”.

El novelista Juan Claudio Lechín aseveró que “un boliviano es un conglomerado de naciones” y “que todos conservan el sello de sus naciones en sus propuestas literarias, en las voces que construyen”. Por su parte, la directora del diario La Estrella del Oriente, Centa Reck, también se manifestó conforme con la comunicación que propician este tipo de eventos culturales.