La poesía de Elvira Sastre Sanz

A quién no le gusta encontrarse con nuevas voces y disfrutar de la poesía de un autor en su propia voz. Personalmente, me resulta muy estimulante.

Me encontré con la poesía de Elvira Sastre Sanz de casualidad. Fue una preciosa casualidad que me inspiró para ponerme en contacto con ella y saber un poco más acerca de su trabajo y de su vida. En este artículo les presento a esta fascinante poetisa o poeta (dejaré la discusión acerca del término para un futuro artículo) y los invito a que la lean y disfruten de su mágico lirismo.

Razones para escribir

Después de disfrutar de la declamación de su poema “Quiero hacer contigo todo lo que la poesía aún no ha escrito” quise saber más sobre ella. Así que la contacté (por cierto: Elvira es tan encantadora como su poesía) y, a partir de una serie de preguntas que le envié, ella me habló de su arte y de las razones por las cuáles escribe. De sus respuestas ha salido este artículo, que espero les guste.

Elvira Sastre se define a sí misma como una resistente de lo imposible y soñadora de lo ingenuo. Pese a haber nacido en Segovia, vive en Madrid desde hace un año, donde estudia la antigua carrera de Filología Inglesa. La razón que la llevó a decantarse por esta especialidad fue su pasión por la lectura. Elvira cree que la lectura y el inglés son la mezcla perfecta.

Nos cuenta que su padre, Antonio, no solo le contagió el amor por los libros. Cuando ella ya se había terminado todos los libros de la biblioteca infantil de Segovia, fue él quien le dejó su carnet de adulto para que pudiera continuar con otras lecturas. Elvira nos cuenta que es una de las cosas por las que se siente más agradecida con él. Dice: “No hay mayor suerte que ser un niño lector“.

Pero a Elvira también le gustan otras cosas aparte de los libros. Le encanta dormir, comer cosas ricas y salir a pasear por Madrid, hablar con su madre y, sobre todo, reír muchísimo.

La poesía de Elvira Sastre Sanz

Bécquer es el culpable de que escriba

La poesía le llegó de mano de Gustavo Adolfo Bécquer. Fue él quien despertó en ella el deseo de expresarse a través de la lírica, quien la ayudó a descubrir a la autora que vivía en su interior. Lo descubrió mientras cursaba el instituto, y quedó prendada de él y de su forma de escribir. Dice: “Aquel verso de ‘¿Qué es poesía?’ se me quedó grabado en la mente. Le di tantas y tantas vueltas a esa pregunta que acabé escribiendo para descubrirlo por mí misma.” ¡Bonita forma de entender las razones por las que se escribe! ¿No les parece?

Para Elvira la poesía nos salva de cualquier estado de ánimo. Y muchos poemas son como esas palabras que no somos capaces de pronunciar, pero que son indispensables para sobrevivir. La poesía las expresa y nos permite continuar. Y concluye diciendo que quien lee poesía vive diferente y ama mejor. ¡Comparto absolutamente!

En lo que respecta a la creación lírica, no es una autora metódica. Asegura que no sigue ningún ritual y que lo único que a veces sí requiere es un poco de música de fondo para que la inspiración no se quede en el camino. Dice que suele escribir sobre cosas que le han ocurrido o que desea intensamente que le ocurran, y, partiendo de una determinada frase, desarrolla el poema. “Nunca sé cuándo, de qué manera o cómo terminaré un poema o un texto: yo no dirijo a las palabras, dejo que ellas me dirijan a mí.

Y como no es estructurada ni metódica, tampoco le preocupa la asiduidad de su escritura. No se pone ansiosa si lleva mucho sin escribir; solo se sienta frente a una hoja cuando siente que está inspirada y como ésta, al igual que las musas, llega sin avisar, intenta recibirla con las mejores galas y tratarla lo mejor posible para que no deje de visitarla.

La poesía de Elvira Sastre Sanz

La poesía como necesidad

Elvira escribe porque siente una necesidad, no lo hace por mera rutina. Cuando necesita desahogarse, vaciarse o expulsar algo que lleva en su interior, lo escribe. Dice que no cree en la poesía que se fuerza, que hay que dejar que las cosas surjan porque lo forzado termina siendo falso.

Y, a propósito de la veracidad y nitidez en la escritura, expresa que cuando escribimos debemos notar que lo que escribimos es de verdad, que en primer lugar nosotras nos creemos lo que estamos escribiendo. Así es como debe concebirse y escribirse la poesía, según Sastre.

Las fuentes de inspiración las encuentra en su entorno. En la vida, en las relaciones, en el amor y el desamor, en el sexo, en la amistad y en cualquier sentimiento (miedo, soledad, tristeza,…)

También hay ciertos poetas que le encienden sus deseos de escribir. Leer a otros, también es un buen incentivo para sentarse a escribir. ¡¿cómo no?! Cuenta que su poeta favorito es Benjamín Prado, porque tiene la palabra en las manos antes que el resto en la mente. Dice de él que es un poeta maravilloso.

Respira frases una tras otra que podrían mejorar vidas, solucionar dudas o arreglar desperfectos, y parece que lo hace con una facilidad que es asombrosa. Es mi mayor inspiración en cuanto a autores se refiere. Una suerte para los lectores.

En septiembre la editorial Lapsus Calami publicará el poemario con el que Elvira se estrena en el mercado. Pero no nos puede adelantar nada… ¡Esto pinta muyyy interesante! Solo tenemos que esperar unos meses más. :)

La poesía de Elvira Sastre Sanz

La valentía de su poesía

Elvira Sastre me cautivó con esa frase. Desde que la descubrí me he vuelto adicta a sus versos. Y es que su poesía tiene eso: te despierta ese rinconcito que intentas guardarte solo para tu intimidad y empieza a acompañarte, silenciosamente. Posiblemente esto lo logre gracias a su increíble valentía para llamar a cada cosa por su nombre y su atrevimiento de poner en palabras los sentimientos más profundos.

En su poesía hay mucho del romanticismo. Ciertas imágenes intensas e idealistas, pero también hay una riqueza actual, con un lenguaje cotidiano pero no por eso poco claro o coqueto.

Si bien no intentaré hacer un análisis exhaustivo de sus poemas, de donde siempre hay alguna frase que te despierta una sonrisa, quiero compartir algunas sensaciones que percibí al leer algunos de ellos. Por cierto, si quieren pueden leer mucho más en el blog de Elvira.

Uno de sus poemas se titula “Camino de huida y vuelta” y me ha resultado sumamente estremecedor. En él, a través de claras imágenes, la autora es capaz de plasmar la temperatura de los estados de ánimo, el color de la tristeza, el ruido del silencio que no debe existir y la necesidad obtusa que nos gobierna a todos los humanos de ser acompañados, aunque pidamos lo contrario. Aquí un minimísimo fragmento.

Y continuando en esta línea quisiera citar algunos versos del poema “Yo no quiero ser recuerdo” que, aunque suene ya bastante redundante en este artículo, me han resultado extremadamente profundos y cautivadores.

La poesía de Elvira Sastre Sanz

El fin de la tristeza, la melancolía

El tema “Creep” de Radiohead tiene algo en la melodía que te estruja el corazón. No sabría decir con exactitud qué es, pero es como si no te dejara estar en paz, llenándote de tristeza pero sin permitirte que sucumbas ante ella. El raro poder de la melancolía.

Al escuchar a Elvira tuve las mismas sensaciones que con esa canción. En sus palabras no hay desesperación pero sí una melancolía amarillenta que te va invadiendo. Sus inflexiones, la dulzura de sus “eses”, sus pausas… Y, al leerla, también lo he sentido. Creo que melancolía podría ser uno de los términos que definieran el color de sus versos.

También se dejan en evidencia las pérdidas, tan firmes a lo largo de nuestra vida y tan necesarias para la literatura, al igual que tristes. Hay versos alucinantes que se refieren a este tema, “Incendios”, por ejemplo, es un poema cargado de melancolía donde las palabras son el único refugio posible para sustentar las pérdidas. Cuando la vida pierde todo sentido, aparece la palabra para impedir que las cenizas se vuelen y nos arrebaten lo que todavía nos queda, la poesía. Dice:

La poesía de Elvira Sastre Sanz

Homoerotismo y sencillez

Homoerotismo es el otro término. Ya estamos bastantes fustigados del machismo que gira en torno a la poesía, y en ese sentido encontrar una lírica fresca y revitalizante y que además sea inclusiva, es algo sumamente halagador.

Elvira también escribe siempre rozando el erotismo y a veces lo afronta directamente. Puede ser tierna, cariñosa y también lasciva y salvaje. Es toda una mujer y su poesía, de una sencillez escalofriante, te lleva al punto de desear ser la musa o escribir alguna vez versos tan sinceros, intensos y frágiles.

Y llegado este punto, querría señalar fundamentalmente su poema “Invierno es el infierno”, donde dice:

Y continúa:

Lo que me gusta de Elvira es esa capacidad para entrelazar y relacionar las palabras. Como en los siguientes versos:

Si es como dice, que las palabras son las que mandan, entonces sus musas deben quererla muchísimo.

Ya me he extendido demasiado, lo que queda en el tintero es recomendarles a esta mágica autora y animarlos a cambiar los versos de Elvira Sastre por toda la poesía, aunque más no sea una vez al día ;)

La poesía de Elvira Sastre Sanz