«Todo estalla dicho», de Elvira Lozano —Pregunta Ediciones—

«Todo estalla dicho», de Elvira Lozano —Pregunta Ediciones—Herida. Engaño. Uñas. Pelos. Palabras. Se entrelazan, se estrellan, se miran a través de «Todo estalla dicho» de Elvira Lozano (Pregunta Ediciones). La poesía como espacio donde viven y mueren los sentimientos universales, los de los primeros primates, los de las culturas que desconocemos, y los que nos pertenecen, se materializa en este libro y nos redime. Cabe señalar que el puntapié inicial lo da Remedios Zafra con un prólogo sublime, que te predispone muy positivamente para beberte las páginas, como si de una posión mágica se tratase (y algo de eso hay).

Todo estalla dicho. Todo está ya dicho, y a la vez no. Y por ese no, por ese matiz que se abre paso cuando una historia nos sacude es que se vuelve necesaria la literatura. Porque las cosas que nos cambian son nuevas, como lo es cada nueva flor que da una planta, tan idéntica a las demás, y tan única, buscando el foco de la cámara para ser admirada-amada.

Lo escrito, escrito NO está

La escritura nace por esa necesidad que tenemos algunos de hallar una palabra que nos identifique, y a la vez que nos interpele y nos obligue a repensarnos. Esa necesidad es la que gesta con intenso brío «Todo estalla dicho», que podría leerse como una búsqueda escrita de la identidad. Un camino que parte desde las miradas ajenas, como huecos-ventanas que llevan a lo más hondo-visceral de una misma y que permite una revisión de los espacios significativos de la memoria; espacios que son personas, que son hechos, países, animales, porque todos ellos son protagonistas en la poesía de Elvira.

A lo largo de la lectura Lozano nos acerca sus miedos, que se van dibujando a modo de acertijo en una serie de poemas que, bien leídos, también podrían ayudarnos a descifrar y responder las propias incertidumbres. Y en este punto, aunque parece que ya todo está dicho y que no existen nuevas luces para la literatura, me detengo: porque en sus palabras hay una nueva identidad que desdice la sentencia de Pilato.

Como libro de poesía «Todo estalla dicho» ofrece una versatilidad sumamente interesante, donde colores, aromas y sonidos se van acoplando a las palabras y otorgan a la composición una dulzura y una precisión lúcida. No obstante, no es la única lectura que puede hacerse, también encontraremos en él una serie de sentencias casi aforísticas que se reúnen bajo el subtítulo de «Runruneos». Frases que se deslizan en las páginas como afirmaciones dichas al pasar, como certezas no enjauladas bajo el tino de la razón, más bien llenas de fluidez y de verdad, pero de esa verdad profunda de las cosas.

«Todo estalla dicho», de Elvira Lozano —Pregunta Ediciones—

La memoria perdida-encontrada

Elvira Lozano como un mantra repite la palabra memoria, con esa desesperada búsqueda de los colores y las formas de otro tiempo. Dice memoria y aparecen imágenes de todas las épocas posibles. Y lo hace con el inaudito deseo de traerse algo del fondo del armario para endulzar el presente y darle un toque de ilusión. La memoria la acerca a un pueblo donde las calles tienen nombres extraños porque lo que de verdad se ha quedado grabado en sus cajones son los colores, el aroma de las flores, la permanencia de una vida que se queda inmóvil mientras ella pasa.

Y es justamente allí, en esa inmovilidad, en que la memoria se afirma a la poesía y aparece como un ancla necesario y recuperado para siempre del olvido. Porque en esa posibilidad que ofrecen las palabras que no se gastan nunca también hay hueco para sus poemas, que se aferran a los matices como si allí, en esa minúscula autenticidad residiera la razón no ya de su poesía sino de toda la literatura, y de la vida en el mundo. En esa sensación de estar viviendo una existencia que nadie más pisa reside el sentido-pulso de la vida. Y aunque todos vivamos situaciones que ya han atravesado miles de personas antes, esa línea que pone nuestro nombre, esa sensación de que es bajo nuestra piel donde ocurren las cosas, es lo que nos impulsa a vivir.

«Todo estalla dicho», de Elvira Lozano —Pregunta Ediciones—

Un gato de siete vidas

La lectura es subjetividad principalmente; es un lanzarnos a los libros con el deseo desaforado de encontrarnos, de existir en ese espacio blanco lleno de hormigas, como le gustaba decir a mi amada Ana María Matute. Por eso, aunque me regañen, me resisto a escribir reseñas técnicas, porque este tipo de textos deberían ser artículos que tentaran a otros a leer los libros de los que hablan y eso sólo puede hacerse tocando lo verdadero: el universo de las emociones.

Siguiendo con esa idea, el disfrute mayor de esta lectura fue descubrir a Lápiz, una preciosa bolita de pelos que se pasea por las páginas como si fuese el dueño-sueño del libro (y tal vez lo sea).

Es como si de él partieran todas las palabras, como si en él sanaran todas las heridas (quienes vivimos con animales y les amamos sabemos qué se siente eso); esa herida que parece una nadería cuando nuestros ojos descubren el brillo de una vida que no salió de nosotros pero que nos mira con esa fascinación que jamás hemos descubierto en las personas. Esos seres con garras afiladas que las esconden para no herirnos y que nos ofrecen con este simple gesto la mayor seguridad de amor, la confianza. Ese espacio animalero en el poemario me ha llegado a lo más hondo.

Libro de Elvira Lozano Ed. Pregunta

El silencio en las palabras

Por último, la lengua materna y sus silencios en contraposición a la herencia del patriarcado. Ese silencio que camina con nosotras y que nos obliga a la resignificación de todo lo que pensamos, de todo lo que hacemos, para decirlo, cada vez más alto, por esa necesidad de ser NOSOTRAS en este mundo que nos quiere ver vulnerables, derribadas, empobrecidas. Y el grito de Lozano en ese sentido me parece el de una hiena llena de rabia, que golpea los muros para derribar los prejuicios que se ciñen en torno a las elecciones, en torno a las existencias, para derribar las sentencias que quieren decirnos cómo debemos ser felices y cuándo.

En esos versos paternos, silencios maternales de infancia, avanza su poesía y se afirma-crea-enrolla en nuestra mirada lectora para recordarnos que somos responsables de lo que decimos, pero también de aquéllo que callamos.

Ese silencio aprendido nada más mirar el mundo y que debemos combatir con furia, para que no se nos enquiste la violencia que no expresamos, para decirnos a nosotras y a los otros que podemos habitar los contornos de las ciudades, que podemos pasearnos por donde queramos, porque necesitamos vivir esa vida que pone nuestro nombre de la forma en la que nosotros creamos y llamemos felicidad.

Y gritamos para que un día la lengua materna sea realmente la voz de una madre que quiso-amo-gritó y se hizo notar en un mundo de hombres.

Hay en la escritura de Lozano la insistencia del uso de ciertos recursos fónicos, como la aliteración y la repetición que otorga a sus poemas esa espontaneidad y esa frescura que nos obliga a reconocerla como una autora de nuestro tiempo. No obstante, también parece haber un intento de acercarse a la poesía de Olga Orozco y de tantas otras poetas que nos han precedido, lo que nos habla de una poeta versátil capaz de rozar los contornos de la poesía para quedarse en un espacio que sobrevive a los límites temporales.

Voy terminando. Este libro parece construirse al filo de las emociones más extremas: amor, rabia, decepción, pero sin olvidar la rigurosidad necesaria para conseguir que las palabras cobren vida por sí mismas: algo que sólo puede conseguirse si se tiene una profunda pasión por el lenguaje. Por todo eso creo que es una lectura necesaria-jugosa.

¡Lean «Todo estalla dicho», emborráchense de poesía, porque es lo único que de verdad podría salvarnos!

«Todo estalla dicho», de Elvira Lozano —Pregunta Ediciones—
 
TODO ESTALLA DICHO
Elvira Lozano
Pregunta Ediciones
978-84-945195-4-3
148 páginas
12,50 €

Comentarios1

  • AZULNOCHE

    Tengo ganas de tener este libro entre mis manos.

    • Tes Nehuén

      ¡Es una maravilla! ¡Disfrútalo mucho, AzulNoche! Un abrazo.

      • AZULNOCHE

        Gracias!



      Debes estar registrad@ para poder comentar. Inicia sesión o Regístrate.