Días atrás hablábamos sobre los cuentos de hadas. Sin dudas, este tipo de historias son las preferidas por muchas niñas y, por qué no, mujeres en general. Dentro de estos relatos, hay uno que goza de una popularidad que parece no sufrir altibajos con el tiempo: Cenicienta.

Cuento de CenicientaComo en muchos otros cuentos clásicos, es imposible determinar quién fue el verdadero autor de esta historia. Se trata del típico relato donde, tras una injusta opresión, la protagonista recibe una recompensa. Las primeras versiones de Cenicienta se originaron en China, cerca del año 860. Sin embargo, la versión moderna del cuento fue registrada por Giambattista Basile en 1634, como “La Gatta Cennerentola” (“La gata cenicienta”). Los hermanos Grimm y Charles Perrault fueron otros de los que ayudaron a popularizar la historia.

¿Cuál es el argumento más habitual de Cenicienta? Veamos: una hermosa muchacha es discriminada en su familia, ya que es maltratada por su malvada madrastra y por sus crueles hermanastras. Cenicienta es obligada a la servidumbre doméstica y no puede salir de su hogar.

Cuando aparece su espíritu protector (el hada madrina), Cenicienta acepta la ayuda y queda transformada en casi una princesa para acudir al baile real y atraer al príncipe: la muchacha consigue nuevo peinado y disfruta de las mejores ropas. Su problema es que la magia termina con la primera campanada de medianoche.

Así, a las doce de la noche, Cenicienta huye del baile para evitar que el príncipe conozca su verdadero estado. En su escape, pierde un zapato de cristal, que es hallado por el príncipe. El joven asegura entonces que se casará con la única mujer a la que le entre dicho zapato.

Mientras que la madrastra y las hermanastras de Cenicienta hacen lo posible para ganar la mano del príncipe, sus intentos no prosperan hasta que, finalmente, el príncipe encuentra a la joven protagonista de la historia.

Además del relato escrito, Cenicienta cuenta con una versión animada a cargo de Disney. La película se estrenó en 1950 y fue un gran éxito de taquilla.