José Joaquín Fernández de Lizardi, quien nació en la ciudad de México el 15 de noviembre de 1776, es un escritor autodidacta al que muchos conocen bajo el seudónimo de “El pensador mexicano” porque ésa fue la denominación que eligió para bautizar al periódico liberal que fundó en 1812, año en la que se estableció la libertad de imprenta.

Durante su juventud, este hombre cuya infancia transcurrió en Tepotzotlán porque su padre se ganaba allí la vida como profesional de la salud, cursó estudios de Filosofía y, en 1816, se animó a crear algunas novelas y varias obras de teatro.

Años más tarde y ya casado con Dolores Orendáin, Fernández de Lizardi, quien también se destacó a lo largo de su trayectoria como periodista, poeta y traductor, sería encarcelado por criticar y acusar de injusto al gobierno virreinal a través de una sátira contra el virrey Francisco Javier Venegas. En 1823, sus ataques hacia el ámbito religioso lo llevarían hacia la excomunión.

“El hermano del perico”, “Las conversaciones del Payo y el Sacristán” y “Correo Semanario de México” fueron otros de los medios que utilizó este escritor para dar a conocer sus ideas y, a la vez, sumar experiencia periodística.

En cuanto a su producción literaria, puede decirse que la obra de este mexicano que falleció en su tierra natal el 27 de junio de 1827, incluye títulos como “El periquillo Sarniento” (obra que está considerada como la primera novela hispanoamericana y, en un principio, se daba a conocer por entregas), “Noches tristes y día alegre”, “La Quijotita y su prima”, “Don Catrín de la Fachenda” y “La tragedia del padre Arenas”, entre otros.

En 1825, a modo de reconocimiento por los servicios prestados en el marco de la Guerra de Independencia, José Joaquín Fernández de Lizardi fue distinguido con el grado de capitán retirado y el puesto de editor de “La Gaceta del Gobierno”.