Desde el punto de vista de una gran cantidad de especialistas, el escritor Alberto Blest Gana, quien nació el 4 de mayo de 1830 en Santiago, ha hecho méritos para ser consagrado como el padre de la novela chilena y destacarse dentro del ámbito de las letras latinoamericanas.

Este descendiente del matrimonio conformado por el médico irlandés William Blest y la chilena María de la Luz Gana López que, además de dedicarse al mundo literario, ejerció cargos diplomáticos, cursó sus estudios en la Academia Militar y, tiempo después, amplió su formación en territorio francés, donde realizó cursos de ingeniería militar y se recibió de ingeniero topógrafo.

Ya de regreso en su país natal, este joven que, en 1854, contrajo matrimonio con Carmen Bascuñán Valledor, enseñó Topografía en la Academia Militar, fue jefe de sección del Ministerio de Guerra y Marina, se convirtió en intendente de la provincia de Colchagua y, a partir de 1866, fue designado representante diplomático de Chile en Washington, Londres y París.

En relación a su desempeño como escritor, cabe destacar que esta figura chilena de perfil liberal supo construir una trayectoria sólida marcada por los ideales estéticos del realismo y romanticismo europeo. Si bien Blest Gana comenzó a dar sus primeros pasos como autor de versos, comedias teatrales, ensayos y artículos costumbristas que fueron publicados en diversas revistas de la época, su talento como novelista no tardó en evidenciarse y gracias a ello obtuvo un importante reconocimiento.

“El pago de las deudas”, “Martín Rivas”, “El ideal de un Calavera”, “Durante la Reconquista”, “Los transplantados”, “El loco Estero”, “El jefe de familia”, “Un drama en el campo” y “La aritmética en el amor” son sólo algunos de los títulos que forman parte de la obra literaria de este escritor cuyo fallecimiento tuvo lugar el 9 de noviembre de 1920 en París.