Charles Baudelaire: consejos de escritores consagrados

Charles Baudelaire es uno de los nombres fundamentales del simbolismo francés, un escritor apasionado y entregado a las letras más que a cualquier otra cosa y que además de regalar imprescindibles poemas para la lírica universal, escribió cientos de artículos sobre el estilo literario y la crítica.

En este artículo, y continuando con la línea del ciclo “Consejos de escritores consagrados” presentaremos algunas de sus opiniones al respecto de la creatividad y el arte de escribir.

Si te gusta, no dejes de leer también los artículos previos de este ciclo: sobre Cortázar, Quiroga, Poe y Conrad.

Sobre el éxito y la suerte

Charles Baudelaire no fue precisamente un hombre que se dejara guiar por la conducta estimada como adecuada, más bien tuvo una vida bohemia y poco aceptable para la mentalidad de su época; sin embargo, gracias a su maestría y a su intenso trabajo literario, recogió buenos frutos, y aún cuando sus ideas eran totalmente contrarias a las de los grupos dominantes de su sociedad, ni siquiera haciéndole pagar multas y condenándolo públicamente, consiguieron que Charles cerrara la boca. Tal es así que su obra máxima “Las flores del mal”, alcanzó una visibilidad inusitada.

Al referirse al éxito, Baudelaire explica que todo inicio que se hace notar es precedido generalmente por otros veinte comienzos que jamás han salido a la luz, porque ser escritor exige mucho sembrar para cosechar en el futuro. El éxito es el resultado de conquistas anteriores que son invisibles y jamás se da de forma espontánea o milagrosa, al revés que como muchos creen.

Cuando un escritor afirma que tiene mala suerte, en realidad no está siendo capaz de ver que le falta algo; lo ideal, en lugar de decir que se tiene mala suerte, es pensar en qué no se está haciendo y trabajar intensamente para resolverlo.

Separar dedicación de salario

Uno de los consejos fundamentales de Baudelaire es el de trabajar dedicadamente en cada obra sin pensar en lo económico; es decir, en no hacer un trabajo mediocre porque consideremos que no está bien pagado, sino entregarse siempre profundamente al trabajo sin hacer caso de él. Dice:

Seguramente esta frase lo resume todo de una forma extraordinaria; trabajar y trabajar sin importar el dinero para alcanzar la mayor de las fortunas que es la satisfacción de haberse dedicado a algo con amor y tenacidad. La fortuna económica puede venir o no después, pero es importante que todo autor tenga presente que no es ésta la más importante de todas las riquezas.

Además, dice que dejar las cosas a medias o mal acabadas para evitar ser estafados, es estafarse a uno mismo y que al final esto puede ser mucho más perjudicial que la mala paga. No creo que haya muchas verdades acerca de este tema mayores que ésta.

Es bueno que el escritor sepa que su trabajo vale y que intente que el resto lo valore tal como se merece, sin embargo también es importante y habla de una mente inteligente y apasionada que, aún sabiendo que lo suyo vale tanto, esté dispuesto a hacer ciertas concesiones con el fin de pertenecer al grupo de escritores que son leídos, de compartir su trabajo, sus ideas y su genio.

Acerca de la composición

Para escribir bien hay que escribir mucho y para escribir mucho es muy importante que antes se haya pensado mucho en qué escribir. Baudelaire dice que hay que apresurarse lentamente. Esta frase que puede resultar contradictoria, en realidad expresa de una forma extraordinaria lo que este arte exige: una paciencia de elefante y una tenacidad particular donde cada cosa que se diga debe ser estudiada y entendida como necesaria e imprescindible.

Conseguir una composición pareja, heterogénea y auténtica posiblemente sea el objetivo fundamental de todo escritor y, pese a que muchos creen que es imposible de conseguir, Baudelaire no opina de este modo.

Asegura que el único requisito para obtener este logro es llevarse los textos con uno a todos lados, a los paseos, a la ducha, cuando vamos a comer afuera, cuando estamos solos o con personas… Siempre debemos tener nuestras historias en la mente, a fin de continuar elaborándolas de forma consciente o inconsciente, permitiéndoles que maduren en nuestra cabeza y se alimenten de nuestra existencia. Posiblemente sea éste uno de los mayores consejos que pueden darse, el trabajo intenso requiere la entrega absoluta.

Al hacer referencia a la inspiración y al trabajo cotidiano, Baudelaire dice que ellos son hermanos indivisibles, se necesitan profundamente, sin una no se puede tener lo otro y viceversa.

Si se vive contemplando tenazmente el futuro de la obra que tenemos entre manos, entonces el mismo trabajo de cada día alimentará a la inspiración y nos encontraremos desbordados de posibilidades. En este punto el autor agrega que lo único imprescindible para escribir es una buena alimentación tanto para el cuerpo como para el alma y el mantenerse unido e ilusionado con el tema en el que se está trabajando. De este modo, el trabajo cotidiano dará sus frutos y con él vendrán momentos de preciosa inspiración.

Consejo para los poetas

La obra poética de Baudelaire es sin duda una de las más indispensables del Siglo XIX, por eso un consejo para nosotros, jóvenes poetas que recién damos nuestros primeros pasos en la lírica, puede ser atesorable. Me quedaré con algo pequeño expresado por Charles pero que creo que es una idea extraordinaria que seguro les servirá.

El consejo de Baudelaire es que aquellos que se entregan o se hayan entregado alguna vez de forma intensa a la poesía, no deben abandonarla jamás. Dice que éste es el arte que más reporta, aunque sus intereses se cobran muy tarde, dado el poco interés que en este sector ponen los mercados.

Expresa que el arte que satisface la necesidad más imperiosa va a ser siempre el más honrado y considera que éste es la poesía porque un hombre puede pasarse dos días sin comer, pero no puede hacerlo sin poesía. ¡Lleva tanta razón en esto! Porque la poesía se encuentra en el espacio, nos roza, nos habla, nos susurra; todos nos valemos de ella de alguna forma para entender la vida.

Para terminar este artículo sólo resta decir que sean cuales sean nuestras ambiciones y nuestro talento si realmente estamos apasionados por las letras lo mejor que podemos hacer es continuar trabajando, aunque las críticas que recibamos no nos sean favorables, aunque por momentos tengamos el deseo de tirar la toalla y acomodarnos en un camino más simple o más fácil de transitar. El éxito espiritual que se consigue al dedicarse apasionadamente a las letras no tiene comparación con cualquier fortuna material que podamos alcanzar en nuestra vida.

Amigos, espero que estos consejos de Charles Baudelaire les hayan servido de aliciente para continuar trabajando. ¡A seguir escribiendo! y nos encontramos con más consejos de escritores consagrados el próximo martes.

Comentarios5

  • Carlos Dos Santos Daniel

    Realmente magistral, amiga del alma.

    Un abrazo cálido para vos.

    • Tes Nehuén

      ¡Muchas gracias, Carlos! Siempre tan afectuoso. Espero que estés muy bien. Abrazos para vos también.

    • Libra *M*

      Muy interesante Téxtil... Cuánto tenemos que aprender.
      Un abrazo,
      Dolors

    • Raoul Shade

      Yo aprendo más de un perro noble, y el tuyo se mira noble, que de la mayoría de poetas que sólo buscan fama y carecen de autenticidad y nobleza. . Por supuesto Baudelaire era autentico, como lo eran Rimbaud y Lautréamont.

    • Andrea Valentina

      Téxil como estás, muy enriquecedor el articulo, sobre todo para los que andamos hurgando experiencias y consejos de grandes escritores convencidos de que no hay pósima ni formula mejor, que un poco de inspiración, trabajo, información, formación y mas trabajo; los que no nos conformamos diciendo "lo mío no es poesía, es lo que sale del corazón" y si chale! —dijeran mis amigos mexicanos— pues noo, no lo és aún, pero sí claro que sale del corazón, de dónde sino y hacia allí me encamino o lo intento, que se levante y ande... mientras otros digan; allá van sus poesías!.
      Y porque todos tenemos algo que enseñar y mucho por aprender y he devorado en mas de una oportunidad el pequeño nokapeluz ni ilustrado de Charles Baudelaire y sus consejos a los jóvenes escritores es que animo con estas líneas y a recomendarte una lectura que anda bastante escondida, y puedas quizá tú darle mas luz. Me refiero al prólogo de un muy viejo libro,que a mi manera de ver es un platillo a degustar, lo encontrarás en google como "escritura y critica veinticinco años después" o bien conseguirte el libro de Hugo Wast "Alegre"
      Un gusto conocer tu espacio y seguiré leyendote

    • Elizabeth Chacon Stevens

      Magníficas letras de un sabio. Son las experiencias que nos llevan a excribir y se anidan en el alma y corazón.

      Para llegar a donde ellos llegaron, tenemos que trabajar arduamente.

      Gracias por compartir un bello sentir y muy educativo.

      Un saludo cordial.

      Eli,



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