Federico García Lorca


Gacela del amor imprevisto




Nadie comprendía el perfume
de la oscura magnolia de tu vientre.
Nadie sabía que martirizabas
un colibrí de amor entre los dientes.

Mil caballitos persas se dormían
en la plaza con luna de tu frente,
mientras que yo enlazaba cuatro noches
tu cintura, enemiga de la nieve.

Entre yeso y jazmines, tu mirada
era un pálido ramo de simientes.
Yo busqué, para darte, por mi pecho
las letras de marfil que dicen siempre.

Siempre, siempre: jardín de mi agonía,
tu cuerpo fugitivo para siempre,
la sangre de tus venas en mi boca,
tu boca ya sin luz para mi muerte.

Ver métrica de este poema






Poemas de Federico García Lorca


Poemas del Alma



Poema Siguiente >>






  • 1
    Rubealonz Zuso SanchezPuntos: 3640

    Rubealonz Zuso Sanchez

    es increible este poema

    Calificó este poema con un 10

  • 2
    clonarielPuntos: 40692

    clonariel

    maestría total, un placer retórico que eleva sentidos, los expande



Debes estar registrado para poder comentar. Inicia sesión o Regístrate.

SitemapSitemap 2Sitemap 3PrivacidadContacto — Publicidad