Palíndromo es un término de origen griego que hace referencia a aquellas frases, números o palabras que pueden leerse tanto al derecho como al revés, es decir, de derecha a izquierda y de izquierda a derecha. En el caso de los números, esta característica se denomina capicúa.

PalíndromoEn el ámbito literario, uno de los escritores que ha publicado, a lo largo de su trayectoria, una gran cantidad de palíndromos es el argentino Juan Filloy, quien llegó a tener un récord mundial en dicho rubro y se convirtió en el mayor realizador de esta clase de palabras en lengua española. “Acaso hubo búhos acá”, “Allí tápase Menem esa patilla” y “Sólo dí sol a los ídolos” son algunas de las frases palindrómicas creadas por este novelista, poeta, dramaturgo, cuentista y ensayista que falleció el 15 de julio de 2000.

Julio Cortázar y Guillermo Cabrera Infante, por su parte, fueron otros de los autores que, en algún momento de su vida, crearon un palíndromo. En el caso del primero, la frase en cuestión reza “Átale, demoníaco Caín, o me delata”, mientras que “Nada, yo soy Adán” tiene el sello de Cabrera Infante.

Aunque a lo largo de la historia se han originado una gran variedad de frases de este estilo (entre las que no se puede dejar de mencionar a las populares “Anita lava la tina” y “Dábale arroz a la zorra el abad”), no es necesario crear una oración para construir un palíndromo, ya que esta clasificación incluye a cada palabra que pueda ser leída de igual forma, cualquiera sea el sentido elegido para leerla. A modo de ejemplo pueden citarse simples términos como “neuquén”, “radar”, “salas”, “reconocer”, “ojo” y “arañara”.

Por otra parte, es importante tener en cuenta que, cuanto más larga es la frase, más se resiente su significado, tal como ocurre con la compleja creación de Ricardo Ochoa, “adivina ya te opina, ya ni miles origina, ya ni cetro me domina, ya ni monarcas, a repaso ni mulato carreta, acaso nicotina, ya ni cita vecino, anima cocina, pedazo gallina, cedazo terso nos retoza de canilla goza, de pánico camina, ónice vaticina, ya ni tocino saca, a terracota luminosa pera, sacra nómina y ánimo de mortecina, ya ni giros elimina, ya ni poeta, ya ni vida”.