Por sus pronunciaciones similares en muchos casos, las letras G y J suelen generar confusión al momento de escribir. Sin embargo, existen distintas reglas ortográficas que, con sus correspondientes excepciones, nos permiten asegurarnos la correcta escritura.

El uso de la G y la JPor ejemplos, cuando palabra comienza con “gest”, “germ”, “geo”, “leg” o “in”, se escribe con G: gesticular, gesta, germinar, germen, geometría, geografía, legión, legendario, ingerencia, ingesta. Una excepción a esta regla es la palabra injerta.

La G también se utiliza cuando aparece el sonido “gen”. Ejemplos: gente, agente, margen, genital. Entre las excepciones, se encuentran avejentar y ajeno.

Si estamos ante un verbo y encontramos el sonido “ge” o “gi”, y su infinitivo concluye en “ger” o “gir”, debe utilizarse la letra G: proteger, proteger, dirigir, dirige, rugir, ruge. Excepciones: tejer, crujir.

Los compuestos y derivados de las palabras también se escriben con G: generalmente (general), desprotegió (proteger).

Cuando la palabra termina en “génico”, “genario”, “gésimo”, “geneo”, “giénico”, “ginal”, “gineo”, “genio”, “genito”, “gético”, “ginoso”, “gismo”, “gioso”, “gírico”, “ógica”, “ígena”, “ígeno”, “igero”, “gia”, “gio”, “gión”, “gionario”, “inge”, “gente” o “gencia”, la escritura correcta se realiza con G: transgénico, octogenario, vigésimo, homogéneo, higiénico, vaginal, congénito, silogismo, contagioso, indígena, logia, legión, finge, agencia. Una excepción a esta regla es espejismo.

Por último, por lo general, la G aparece después de la N o la R: ángel, fingir, argentino. Excepciones: monje, tarjeta, extranjero, canje.

¿Cuándo se utiliza la J?

En aquellos verbos que, en su modo indicativo, no llevan ni G ni J: conduje (conducir), dije (decir), traduje (traducir).

En las palabras que incluyen los sonidos “aje”, “eje”, “ije”, “oje” y “uje”: traje, hereje, desdije, ojear, estrujé. Las excepciones a esta regla son los verbos conjugados que, en su modo infinitivo, terminan en “ger” o “gir” (elegir, proteger) y las palabras en las cuales, luego de la combinación, presentan una L, una N o una S (flagelo, agente).

En las palabras terminadas en “aj”, “aje”, “eje”, “oj”, “jero”, “jera” y “jería”: traje, eje, rastrojero, pasajera, relojería.

Y, por último, en los casos en que es necesario reemplazar la G por cuestiones de sonidos (las formas verbales cuyos infinitivos terminan en “ger” y “gir” en la primera persona del singular del tiempo presente del modo indicativo, en la segunda persona del singular del modo imperativo y en todas las personas del tiempo presente del modo subjuntivo).