Luego de sus polémicas declaraciones sobre Hugo Chávez, el escritor peruano Mario Vargas Llosa vuelve a sorprender. En esta ocasión, en el marco de su visita a Quito, aseguró que tiene “un pacto tácito” para no hablar sobre el Nobel colombiano Gabriel García Márquez, con quien está enemistado desde hace 31 años.

Mario Vargas LlosaEl autor de “Pantaleón y las visitadoras” aclaró que “nosotros no hablamos de nosotros mismos para darle trabajo a los biógrafos, si es que merecemos tenerlos después”. Por lo tanto, es de suponerse que las causas de la pelea no se conocerán nunca por boca de los escritores.

La historia narrada por testigos cuenta que el 12 de febrero de 1976, mientras asistían a una exhibición privada de cine en México, Vargas Llosa le aplicó un puñetazo en el ojo a García Márquez, increpándolo por algo que el colombiano le habría hecho a su esposa Patricia. En ese entonces, la prensa sugirió dos hipótesis: que el colombiano le había recomendado a Patricia separarse de Vargas Llosa por una supuesta infidelidad de éste, o que Patricia, enfadada con su esposo, le dio a entender que había tenido una relación con García Márquez. El fotógrafo Rodrigo Moya, testigo presencial del hecho, comentó que el colombiano terminó “con una fuerte hemorragia, el ojo cerrado y en estado de shock”.

El tema, que evidentemente corresponde a la vida privada de los involucrados y no debería ser de análisis público, volvió a la luz tras las declaraciones que Vargas Llosa realizó en una entrevista televisiva. Refiriéndose a la entrega de los premio Nobel, el peruano aseguró que fue un error no habérselo entregado nunca a Jorge Luis Borges o a Vladimir Nabokov, pero que sí estuvo bien otorgado a escritores como Darío Fo y García Márquez. Su entrevistador, aprovechando el momento, le consultó a Vargas Llosa si se habían reconciliado, a lo que el escritor respondió en forma negativa y explicó lo del pacto. “Que los biógrafos averigüen, que ellos descubran, que digan que pasó”, agregó luego.

Vargas Llosa aprovechó también para referirse a su participación en política. Aunque señaló que su candidatura presidencial de 1990 se produjo “de una manera muy excepcional y por circunstancias muy especiales”, afirmó que no volverá a presentarse como candidato. Aseguró luego que su trabajo como escritor y periodista es una forma de hacer política y participar en el debate cívico.