Dos grandes figuras de la literatura universal se encuentran pasando por malos momentos. Se trata del uruguayo Mario Benedetti y del portugués José Saramago, quienes se encuentran internados por problemas de salud.

José SaramagoBenedetti, de 87 años de edad, acudió a un sanatorio en Montevideo para realizarse un chequeo, cuando los médicos advirtieron que se encontraba con signos de deshidratación. Según el secretario del escritor, Ariel Silva, todo se generó a causa de una infección gastrointestinal.

De acuerdo a las últimas novedades, Benedetti evoluciona favorablemente. El doctor Jorge Malo, adjunto de la dirección técnica del sanatorio donde se encuentra internado el escritor, aseguró que el uruguayo “se encuentra bien, animado, incluso estuvimos charlando con él”. De todas formas, Malo explicó que todavía persisten “algunos síntomas” de la enterocolitis que afectó al poeta, por lo que se mantiene el tratamiento a base de líquidos y sales que le suministran por vía intravenosa.

Otra médica, la doctora María Brotos, se expresó con palabras similares a las de Malo. “El paciente está estable, lúcido y de buen ánimo, pero sigue en cuidados intensivos”, indicó.

El Nobel portugués José Saramago, por su parte, se encuentra internado desde mediados de diciembre en un hospital privado de la isla de Lanzarote. La información, de todas formas, recién se difundió por estos días.

El escritor fue hospitalizado debido a una insuficiencia respiratoria, aunque los médicos aclararon que su vida no corre riesgo y que se mantiene estable. Cabe recordar que el novelista, de 85 años de edad, ya había presentado algunos inconvenientes de salud durante el año pasado.

La esposa de Saramago, Pilar del Río, señaló que el escritor “se está recuperando de una neumonía que le detectaron hace mes y medio, pero se encuentra bien, leyendo y recuperando fuerzas”.

Del Río aseguró que la afección no es grave y que se originó por la hiperactividad del autor de “El hombre duplicado”. La mujer mencionó que, desde las celebraciones de su cumpleaños, Saramago no ha descansado como debería. “Por eso no se cuidó lo suficiente para superar la neumonía. Así que decidimos que lo mejor era que ingresara en la clínica para que se recuperara del todo”, concluyó.