En 1942, el escritor español Camilo José Cela publicó en Madrid “La familia de Pascual Duarte”, una novela de perfil tremendista y existencialista que, por las características de su trama, provocó la reacción de la Iglesia.

En este relato de narración lineal, el autor cautiva al lector con una historia dramática de gran influencia religiosa vinculada a la marginación, la falta de cultura y el sufrimiento que permite reflexionar sobre el valor que se le da a la oportunidad de vivir.

Como se desprende del título de esta obra que, en 1975, fue llevada a la pantalla grande por Ricardo Franco, el protagonista y narrador es Pascual Duarte, un hombre ignorante y pobre cuya vida se desarrolla en el ámbito rural extremeño entre 1882 y 1937, una época en la cual el país estaba afectado por una profunda inestabilidad socio-política.

Sin recursos que le permitan adaptarse a la sociedad por su condición humilde y los problemas que tuvo que enfrentar a lo largo de su vida, el personaje principal, un ser marcado por las desgracias y el rencor, se vale de la violencia para solucionar todos aquellos obstáculos que su destino le presenta y recurre a la utilización de términos propios del idioma español (incluso algunos vocablos utilizados sólo en la región de Extremadura) cuando no encuentra palabras para expresar sus pensamientos o sentimientos.

En “La familia de Pascual Duarte”, el protagonista aprovecha sus días en prisión para hacer un repaso de su vida, desde su infancia como hijo mayor de un matrimonio pobre lleno de conflictos producto del alcohol y la violencia hasta su realidad actual, una circunstancia que lo encuentra privado de su libertad después de haber padecido múltiples desgracias (entre las que se pueden citar las muertes de sus hijos y la infidelidad por parte de la mujer que, hasta ese entonces, era su esposa) y reaccionado de la peor manera posible.