José Antonio Pascual y los errores de la lengua

José Antonio Pascual y los errores de la lengua

Como lo hemos dicho en un artículo anterior, la lengua es algo flexible que va modificándose con el paso del tiempo. Una herramienta estrictamente necesaria para comunicarnos y compartir nuestra vida con otras personas. En un reciente artículo publicado por El País, encontré un interesante análisis que el catedrático José Antonio Pascual hacía sobre los errores más comunes en nuestra lengua. Aquí presento algunos de ellos.

José Antonio Pascual es vicedirector de la Real Academia Española y un apasionado del español. En este artículo explicaba claramente que hay mucha diferencia entre los términos ostentoso y ostentóreo, pifiar y piciar y entre Formica y fornica. Todo esto podemos encontrarlo en un libro que acaba de publicar con la editorial Espasa y que lleva el título de «La azarosa vida de las palabras» y expresa:

José Antonio Pascual y los errores de la lengua

Entre fallar y hacer daño

Muchas veces ocurre que las palabras por escribirse de formas similares parecen significar lo mismo, sin embargo, claramente no es así.

Utilizamos el término pifia para expresar que hemos fallado. El origen del mismo proviene de tiempos antiguos, así se decía cuando no se oía lo suficiente el soplo de la flauta y posteriormente se le dio el significado de fallo, sobre todo se utiliza para expresar que un deportista ha ejecutado mal una determinada acción.

En algunas regiones hispanohablantes se utiliza en vez de pifia, picia, desconociendo que esto último hace referencia a una acción incorrecta que provoca un daño en terceros; de todas formas, se entiende que la razón por la cual se da esta confusión es por la misma que se pronuncia celpa en lugar de felpa, o celipe en vez de felipe.

José Antonio Pascual y los errores de la lengua

¿Destornillarse, Cinecólogo, Membrete?

Algo que me ha causado especial gracia es pensar que hay personas que en lugar de decir desternillarse dicen destornillarse. ¡Es que esto sí que es para desternillarse! 😉.

¿La razón? Que posiblemente se cree que el término hace referencia a volverse loco de risa, como si viéramos la imagen de alguien que de tanto reírse pierde los tornillos; sin embargo, es importante mencionar que el concepto hace referencia a la ternilla, es decir a que éstas se rompen de tanto reírse.

Entre los conceptos médicos también existen varios que se confunden entre sí o que se pronuncian mal, algunos de ellos son: cinecólogo en lugar de ginecólogo, espinal del rosal por espina dorsal, dolor asiático por dolor asmático… y como esos muchas otras expresiones. Sin embargo, mi favorita es seguramente ésta:

Otro error común es confundir los términos brete y membrete.

El primero hace referencia al cepo con el que se ataba de pies y manos a alguien para evitar que escapara y, generalmente, confesara o hiciera algo para salir de aquella situación.

Membrete es el nombre de una oficina o empresa que se encuentra impreso en un papel para ser utilizado con fines corporativos o también puede referirse a una nota que se envía a alguien para invitar a un evento. Tiene otras acepciones, aunque ciertamente ninguna está relacionada con el poner a alguien en un aprieto, pese a ello, muchos lo utilizan en lugar de la primera.

José Antonio Pascual y los errores de la lengua

La flexibilidad de la lengua

De todas formas, no todos son exactamente errores ya que muchas palabras que en la antigüedad tenían un significado, lo han cambiado dando lugar a múltiples confusiones. Y todo esto nos puede servir para entender más en profundidad la verdadera importancia que tiene la flexibilidad de la lengua, que nos permite modificarla con el paso de los siglos para que se adapte a nuestros tiempos y nos sirva para comunicarnos correctamente.

Un claro ejemplo de una palabra que ya no es lo que era es aderezar que en su antiguo significado refería al término actual de enderezar. Posiblemente sea por eso que muchas personas al querer expresar que han enderezado algo utilizan el concepto que hoy sirve para referirse al aliñe de una comida, pero antes de reírnos podemos acudir al Quijote para ver que en él, como lo dice Pascual:

Han quedado muchos términos sin mencionar, así que lo que les recomiendo es que no se pierdan este libro, que seguro trae muchísimas cosas de interés para todos los apasionados de este bellísimo idioma.

José Antonio Pascual y los errores de la lengua

Comentarios2

  • Rafael Merida Cruz-Lascano

    Excelente artículo. Gracias por aderezar mis conocimientos.

    Rafael.

    • Tes Nehuén

      ¡Gracias por leernos, Rafael! Saludos

    • viclee

      Excelente artículo, podría suministrarnos alguna información adicional sobre el libro.
      Correcciones: reciente (resiente); aquella (aquélla).

      Gracias

      • Tes Nehuén

        🙁 ¡Perdón por esos errores... se me pasaron al corregir! Muchas gracias, Viclee! 🙂
        Saludos



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