En 1951, el escritor estadounidense J. D. Salinger revolucionó a la sociedad de su país a través de “El guardián entre el centeno”, una novela traducida a más de cuarenta idiomas que no estuvo exenta de algunas polémicas generadas por el tono provocador y directo que el autor utilizó para retratar tanto la sexualidad como la ansiedad de los adolescentes.

La obra, escrita en primera persona, narra las vivencias de Holden Caulfield, un adolescente que ha sido expulsado de una de las tantas escuelas por las que ha pasado. Durante los días previos, el joven no sólo se disgusta con su profesor de historia, sino que también pelea con su compañero de cuarto y rechaza al ocupante de la habitación contigua por considerarlo molesto y poco higiénico.

Lejos de aceptar su realidad e intentar mejorar su conducta, el protagonista decide escapar a Nueva York, donde continuará sumando problemas. En esa aventura, Holden miente, intenta satisfacer sin éxito sus deseos sexuales con una prostituta, discute con quienes aceptan su compañía pero también se acerca a su pequeña hermana y le revela su sueño de convertirse en el guardián de un campo de centeno ubicado al borde de un precipicio donde evitaría que los niños que jueguen en él caigan al abismo.

Si bien en su momento “El guardián entre el centeno” sufrió censuras y fue varias veces criticado, no es un detalle menor el hecho de haberse convertido en uno de los libros de lectura obligatoria en el ámbito escolar estadounidense y en una de las obras más leídas en su país de origen.

Por otra parte, es importante destacar que este trabajo cuyo contenido impacta por su fuertes críticas sociales y las referencias hacia temáticas algo polémicas como lo son la prostitución, el alcoholismo y la drogadicción, también influyó en el plano musical ya que, por ejemplo, el cantante del grupo Green Day compuso una canción inspirada en el personaje principal de la novela, así como Guns N” Roses optó por bautizar a una de sus canciones con el título del libro.