Aunque uno no conozca en detalle la vida de Pablo Neruda, la huella que dejó este poeta chileno en el ámbito literario da cuenta de que su paso por este mundo fue intenso y valioso.

Como si no hubiesen resultado suficientes los aportes que el escritor hizo a través de obras como “Veinte poemas de amor y una canción desesperada” y “Residencia en la tierra”, entre otras, tras su muerte fue editado un libro que permite ampliar el conocimiento sobre la figura de este hombre que supo recibir honores y ataques, disfrutar el amor y padecer la soledad, y aceptar tanto el éxito como la derrota.

En esta publicación dada a conocer bajo el nombre de “Confieso que he vivido”, se pueden encontrar las memorias y los pensamientos que el poeta tuvo hasta el final de su vida. La figura de la lluvia, la descripción de sus familiares y el recuerdo de su hogar, su primer contacto con los libros, su debut en el arte de amar, su visión acerca de la amistad, su acercamiento a la política y sus travesías por diversos países del mundo son sólo algunos de los tópicos desarrollados por el escritor en este trabajo.

Por todas esas experiencias, sentimientos y recuerdos que Neruda comparte con el lector a través de esta obra de perfil poético y sentimental, puede decirse que “Confieso que he vivido”, más que una recopilación de sus vivencias infantiles en los bosques de su país, algunas anécdotas de su juventud o reflexiones propias del mundo adulto es, por sobre todas las cosas, la puerta de acceso a un imperdible testimonio de vida que nos ayuda a apreciar el valor de una destacada obra literaria y a descubrir de una forma más profunda al hombre que hizo de su existencia, tal vez sin proponérselo, su mejor poesía.