La pasión por la lectura puede llevar a más de un ser humano a descubrir, entre la gran cantidad de propuestas que existen hoy en día, toda la riqueza literaria que un autor como el ruso Fiódor Dostoievski le ha dejado al mundo de las letras.

El jugadorLas traducciones que, a lo largo de los años, se han hecho de sus libros permite que, en la actualidad, todos estemos en condiciones de hallar sin inconvenientes, en cualquier rincón del planeta, algún ejemplar correspondiente al legado de este destacado escritor que nació en Moscú el 11 de noviembre de 1821.

Uno de esos relatos que todavía da vueltas por la Tierra a la espera de cautivar nuevos lectores es “El jugador”, una novela de perfil biográfico que Dostoievski elaboró en 1866 y publicó un año más tarde. La trama de esta obra narrada desde el punto de vista de Alexei Ivanovich, el pobre pero honrado tutor de la familia del general Zargoryansky, está inspirada en la profunda adicción a la ruleta que experimentó durante varios años el propio autor. En ella, como puede comprobar todo aquel que la disfrute, hay espacio para el amor, la ambición y la desesperación humana, entre otras cuestiones.

Así, el también responsable de títulos como “Pobres gentes”, “El doble”, “Humillados y ofendidos” y “Memorias del subsuelo” plasma en “El jugador” una historia intensa e interesante donde no se emiten juicios morales sobre las conductas de los personajes pero se consigue retratar el espíritu, las costumbres y la identidad del pueblo ruso.

Por los paralelos que pueden trazarse entre las vivencias personales del autor y los giros de la novela, la importancia de su contenido y la trascendencia lograda a nivel temporal y geográfico, este libro que hoy ha querido recordar Poemas del Alma ha servido de inspiración para la creación de algunas óperas y numerosas películas.