Niño deja ya de joder con la pelota. El cantautor catalán Joan Manuel Serrat inmortalizó varias frases para esos locos bajitos que alegran nuestras vidas, incluyendo ese reto que es casi una tradición. ¿Quién no ha sufrido, de pequeño, algún llamado de atención por estar jugando donde no debía?

Poesía para niñosSin duda, jugar a la pelota sigue siendo un pasatiempo disfrutado por los niños. Sin embargo, el avance de la tecnología, sumado otras cuestiones (como la inseguridad en las grandes ciudades), ha contribuido para recluir a los pequeños en los hogares. Ya no es tan usual ver a los niños jugando en las calles o en las plazas. En cambio, es común encontrarlos frente a la PlayStation o chateando.

Aquí no se trata de aquello de “todo tiempo pasado fue mejor”. No tiene nada de malo que un niño se divierta con un torneo de Winning Eleven, por ejemplo, o que intercambie mensajes en los fotologs de sus amigos. El problema surge cuando esas son las únicas actividades que el niño conoce.

Con el auge de Internet, la lectura y la poesía han quedado en una posición intermedia. Es evidente que la web ha posibilitado la existencia de lugares como Poemas del Alma, donde niños y adultos pueden encontrar poemas y contenidos literarios que, seguramente, no hallarán en otros medios. El desafío es despertar el interés de los más pequeños ante los millones de sitios, blogs y servicios online de diversas temáticas.

Por último, aunque esto “atente” contra los intereses de este mismo blog, nada puede reemplazar a un libro tradicional. La lectura online y las publicaciones impresas son actividades complementarias. Ojalá nunca se extinga el placer de tomar un libro, abrirlo y comenzar a deslizar las hojas. Una actividad que, como ya dijimos, puede ser compartida por padres e hijos.

Para terminar, un pequeño listado con poesías para niños:

“Mariposa”, de Federico García Lorca

“Canción tonta”, de Federico García Lorca

“Se equivocó la paloma”, de Rafael Alberti

“A una nariz”, de Francisco de Quevedo

“Las moscas”, de Antonio Machado

“Canción del pirata”, de José de Espronceda