Hace dos meses, en Poemas del Alma publicamos un artículo sobre la poesía náhuatl. Varios lectores no dudaron en compartir sus opiniones sobre el tema, como Yaoli Ehecatl, quien recomendó los poemas escritos por Nezahualcóyotl y Huexotzincatzin.

NezahualcoyotlHoy vamos a ampliar la información sobre la literatura náhuatl, recordando que esta palabra deriva de nāhua-tl (“sonido claro o agradable”) y tlahtōl-li (“lengua”, “lenguaje”). El náhuatl es una lengua uto-azteca que se habla en Centroamérica y en México (donde es la lengua nativa con mayor número de hablantes), pero además cuenta con una gran trascendencia histórica ya que era la lingua franca del Imperio Azteca.

En ocasiones, la literatura náhuatl es mencionada como literatura azteca, aunque los aztecas eran sólo uno de los nahuas (un grupo de pueblos prehispánicos). Es decir que la literatura náhuatl debería incluir los textos aztecas y de otros pueblos.

Cabe destacar que los nobles se comunicaban con los dioses a través de poesías u oraciones cantadas. La prosa, en cambio, era utilizada para la elaboración de discursos didácticos, narraciones míticas y relatos históricos.

Dicen los especialistas que la literatura náhuatl tenía como fin proteger la memoria de todo el saber acumulado por las sucesivas generaciones. Así, las obras abarcaban distintos aspectos de la vida, como las cuestiones vinculadas a la religión, los rituales, la medicina, la historia y el derecho.

Para cerrar este breve artículo, y siguiendo la sugerencia de la mencionada visitante de este blog, presentamos una poesía de Nezahualcóyotl:

Niwinti, nichoka, niknotlamati,
nikmati, nik-itoa, nik-elnamiki:
¡maka aik nimiki, maka aik nipoliwi!
Inkan ahmicowa, inkan ontepetiwa,
in ma onkan niauh:
¡maka aik nimiki, maka aik nipoliwi!

Me siento fuera de sentido,
lloro, me aflijo y pienso,
digo y recuerdo:
¡Oh, si nunca yo muriera,
si nunca desapareciera!…
¡Vaya yo donde no hay muerte,
donde se alcanza victoria!
Oh, si nunca yo muriera,
si nunca desapareciera…