La cultura maya cuenta con una historia de unos 3.000 años. Su civilización ocupó los territorios del sur y sureste mexicano (Chiapas, Yucatán, Tabasco, Campeche y Quintana Roo) y los actuales Guatemala, Honduras, El Salvador y Belice. Es importante señalar que esta cultura nunca desapareció: sus descendientes aún habitan la región y hoy se hablan cerca de 44 dialectos de la familia mayense.

Literatura mayaPor eso, la definición de la literatura maya no es precisa. Hay quienes sólo la limitan al pueblo precolombino, mientras que otros prefieren incluir todas las obras que nacieron como legado de aquella cultura, incluso textos actuales.

Los mayas fueron los primeros en desarrollar un sistema de escritura en América, con símbolos jeroglíficos. Contaban con libros cuyas tapas realizaban en madera y utilizan un tipo de papel fabricado con fibras vegetales. Los autores escribían en una larga tira, que luego se doblaba sobre sí misma y debía ser desplegada para leer.

Lamentablemente, los conquistadores españoles destruyeron numerosas obras literarias mayas para eliminar las supersticiones y creencias del pueblo. Sin embargo, los libros que lograron conservarse se destacan por su calidad poética. Se trata de obras de difícil interpretación, que conjugan la historia con la religión, las mitologías y la ciencia de la época.

La principal referencia de la literatura maya es el Popol Vuh, un libro sagrado donde se narra el origen del mundo y de la civilización maya. Los contenidos describen las tradiciones y creencias de la cultura, aunque hay menciones a ideas cristianas. Pese a que no hay precisiones, se supone que el Popol Vuh fue escrito cerca de 1544. La versión en español fue realizada por el fraile dominico Francisco Ximénez.

Otra importante obra de la literatura maya es el Libro de Chilam Balam, que hace referencia a la tragedia que resultó la llegada de los europeos para este pueblo. Existen diferentes versiones del texto, ya que fue desarrollado por distintos clanes. Los especialistas afirman que el libro nació como la transcripción de manuscritos sagrados, a los que luego se le sumaron noticias y elementos de la historia de cada lugar.

El Rabinal Achí (una obra dramática sobre los enfrentamientos entre dos ciudades-estado) y los Anales de los Cakchiqueles (una recopilación de datos históricos y mitológicos) son otros textos destacados de este cultura.