Muchas son las leyendas y los relatos fantásticos que tienen entre sus protagonistas a las hadas, esas criaturas hermosas que, en la mayoría de los casos, adquieren formas femeninas y se destacan por su poder, tanto maligno como benigno.

HadasMás allá de cómo sean presentadas (algunas hasta poseen alas), las hadas han estado desde siempre asociadas a los hechizos o encantamientos, tal como puede apreciarse a través de algunos relatos medievales. La apreciación fue sostenida hasta el punto tal que la literatura infantil comenzó a incluir en sus historias la figura del hada madrina, un ser capaz de conceder deseos a través del uso de la magia.

Al hacer referencia a estos personajes femeninos con dones mágicos, es imposible no mencionar al escritor Charles Perrault, quien hizo intervenir a las hadas en varias obras de su autoría, entre las que pueden destacarse “La Cenicienta”, “La Bella Durmiente”, “Las hadas”, “Riquete el del copete” y “Piel de asno”.

Claro que no siempre estas criaturas tienen papeles secundarios. Una de las autoras que decidió darles a las hadas el protagonismo absoluto fue la escritora María Luisa Gefaell, quien a través de su cuento titulado “Las hadas de Villaviciosa de Odón”, sumerge al lector en un universo mágico lleno de diversas clases de hadas que se enamoran, se dejan llevar por la música y hasta se pierden por los ríos. Por su parte, el británico Andrew Lang ha homenajeado a estos personajes con numerosas compilaciones que se dieron a conocer bajo el nombre de “El libro rojo de las hadas” y “El libro verde de las hadas”, entre otros.

“El hada del zapato” de Griselda Gálmez, “Hada desencantada busca príncipe encantador” de Graciela Bialet, “Las hadas jubiladas” de Estela Gadea de Leiguarda, “La escuela de las hadas” de Conrado Nalé Roxlo y “El hada de las mejillas rosadas” de Laura Stengers-Hovine son otras de las historias inspiradas en estas mágicas criaturas que, al igual que las princesas, tienen el poder de ilusionar a las lectoras más pequeñas con una vida perfecta “como salida de un cuento de hadas”, tal como reza la conocida frase popular.