Mariano José de LarraMariano José de Larra y Sánchez de Castro, nació en Madrid, el 24 de marzo de 1809.

En 1813 se trasladó a Burdeos, pues su padre, don Mariano de Larra y Langelot, se había incorporado como cirujano militar en las filas de José Bonaparte, regresando a España en 1818, gracias a una amnistía. Su madre se llamaba María Dolores Sánchez de Castro.

Estudió en Madrid y Valladolid, incorporándose en 1827 a los “Voluntarios Realistas”, grupo personas con ideas partidarias del absolutismo monárquico, aunque luego sus escritos se orientarán a la crítica de esas ideas y a la cultura que representan.

Bajo el seudónimo de “El Duende”, publica en 1828 “El duende satírico del día”, cinco cuadernos que satirizan la realidad política y social de la época.

El 13 de agosto de 1829 se casó con Josefa Wetoret, con quien tuvo un hijo en 1830, y una hija luego de su separación, pero a quien fue infiel al enamorarse en 1831 de Dolores Armijo. Ese año escribió “No más mostrador”, una comedia costumbrista. En 1834, termina su relación con ambas mujeres. Esta relación infiel, le inspiró dos de sus obras: “Macías” (1833) y “El doncel de don Enrique el Doliente” (1834), donde el protagonista, Macías, vive una historia de amor adúltero.

Con el seudónimo de Juan Pérez de Munguía, aparece la publicación “El pobrecito hablador”, en 1832, que desaparece un año más tarde, cuando ya publicaba sus ideas en “La Revista Española”, de ideas liberales, con el seudónimo de Fígaro. Trascendieron artículos como “Vuelva usted mañana”, “El castellano viejo”, “Entre qué gentes estamos”, “En este país” y “El casarse pronto y mal”.

Luego de visitar Lisboa, Londres, Bruselas y París, donde conoció a Victor Hugo y Alexandre Dumas, regresó a Madrid, donde comenzó a trabajar en el periódico “El Español”.

Entre sus obras de teatro, podemos citar: “El arte de conspirar”, “Un desafío”, “Don Juan de Austria o la vocación”, “Dos palabras”, “Felipe”, “Los inseparables” “Julia” y “El rapto”. También escribió “Poesías”.

Se suicidó en Madrid el 13 de febrero de 1837, luego del rechazo definitivo de Dolores Armijo.

Libros:
Macías