A juzgar por mucha gente, el alemán (nacionalizado estadounidense) Thomas Mann fue uno de los autores más significativos de su generación, llegando a ser considerado como el máximo exponente de la literatura alemana del siglo XX.

Thomas MannNacido el 6 de junio de 1875 en la norteña ciudad de Lübeck, este escritor que, en 1929 fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura, adquirió reconocimiento mundial a través de numerosas publicaciones que fueron traducidas a varios idiomas y generaron infinidad de estudios y debates.

La primera etapa de su formación académica tuvo lugar en su región natal y, tiempo después, en Munich, sitio en el que se había instalado toda la familia Mann. Allí, ingresó a la universidad con el objetivo de convertirse en periodista y adquirió conocimientos de historia, literatura, arte y economía.

Aunque “El pequeño señor Friedemann”, la primera historia publicada de este hombre que supo ser también oficinista en una empresa de seguros, data del año 1898, cabe destacar que Thomas Mann inició su carrera literaria como colaborador de la revista satírica “Simplicissimus”. Tiempo después, su actividad como escritor se vería consolidada con la aparición de títulos como “La pequeña Lizzy”, “Los Buddenbrook”, “Tristán”, “Tonio Kröger”, “Muerte en Venecia”, “Consideraciones de un apolítico”, “La montaña mágica”, “Carlota en Weimar”, “Doctor Faustus” y “Ensayos de tres décadas”, entre muchos otros libros que formaron parte de la extensa, y admirada, obra literaria de Thomas Mann.

Este reconocido novelista y ensayista que, en 1905, había contraído matrimonio con Katia Pringsheim (una mujer que, con el tiempo, le daría seis hijos), falleció el 12 de agosto de 1955 cerca de Zurich, Suiza, país en el que se había establecido luego de exiliarse de Alemania por la llegada de Adolf Hitler al poder y de vivir (y nacionalizarse) en Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial.