En 1973, el Premio Nobel de Literatura quedó en poder de un escritor australiano que nació el 28 de mayo de 1912 bajo el nombre de Patrick Victor Martindale White.

Este autor que quedó en la historia de la literatura por haber escrito obras como “El valle feliz”, “La vida y la muerte”, “El árbol del hombre” y “El foco de la tempestad” no tuvo una infancia fácil ya que los ataques de asma que sufría lo obligaban a permanecer aislado y le impedían asistir a la escuela con normalidad.

Pocos años después de haber cumplido su primera década de vida, sus padres decidieron enviarlo a un colegio de Inglaterra, pero la experiencia no resultó beneficiosa porque, según expresaría con los años el creador de “El carro de los elegidos” y “Las esferas del Mandala”, llegó a sentirse “como un colono en una escuela inglesa”.

Tras un viaje familiar por el territorio europeo, White ingresaría al King”s College de Cambridge, donde conoció y se sintió atraído por las literaturas francesa y alemana. Con frecuencia, viajaba a esos países para practicar los idiomas y, al finalizar su formación universitaria, decidió instalarse en Londres para probar suerte como escritor. Por ese entonces, el joven se mantenía con dinero aportado por su padre.

Aunque en ocasiones tuvo que hacer grandes esfuerzos y ser muy paciente para que sus trabajos fueran valorados por las editoriales, White logró destacarse en la actividad que le gustaba.

Aunque varias de sus obras le dieron satisfacciones, su mayor triunfo, sin lugar a dudas, fue haber obtenido el Premio Nobel. Con el dinero que recibió como parte de tan prestigioso reconocimiento, fueron creados los Premios Literarios Patrick White, un galardón que tiene como fin respaldar a quienes contribuyen a engrandecer a la literatura australiana.

Aquejado por una larga enfermedad, Patrick White falleció en Sidney el 30 de septiembre de 1990.