El 23 de abril de 1895 se produjo en Nueva Zelanda el nacimiento de Ngaio Marsh, una escritora y directora de teatro que, tras asistir al St. Margaret”s College, estudió pintura en la Universidad de Canterbury.

Ngaio MarshEn 1928, esta mujer que probó suerte como actriz en la compañía teatral de Allan Wilkie comenzó a alternar su lugar de residencia entre su país natal y Reino Unido, donde administró un local de decoración y, en 1966, fue nombrada Dama Comandante de la Orden del Imperio Británico por su desempeño al frente del British Theatre Guild.

Con el tiempo, la pasión que Marsh sentía por el mundo del teatro la llevó a dirigir varias obras (marco en el cual produjo, por ejemplo, una moderna versión de Hamlet para la University of Canterbury Drama Society), pero también la animó a desarrollar su perfil artístico desde el rol de escritora. Esas historias que elaboró inspirada en las temáticas que a ella más le atraían (entre las cuales, como no podía ser de otra manera, figuran la pintura y el teatro) se publicaron entre 1934 y 1982. Su protagonista es Roderick Alleyn, un detective cuyas vivencias generaron un gran interés en numerosos lectores de diversas partes del mundo. Gracias a la trascendencia de estas novelas de perfil policial, Ngaio Marsh se convirtió, junto a Agatha Christie, Margery Allingham y Dorothy L. Sayers, en una de las cuatro “Reinas del Crimen”.

“Un hombre muerto”, “Artistas del crimen”, “Muerte en la lana”, “Telón final”, “Falso olor”, “El delfín asesino”, “La última zanja” y “Haya y néctar de plantas” son algunos de los títulos que forman parte de la extensa producción literaria de esta talentosa escritora neozelandesa que nunca se casó ni tuvo descendientes.

La vida de Ngaio Marsh llegó a su fin el 18 de febrero de 1982.