El 27 de enero de 1851, en Montevideo (Uruguay), nació Miguel Cané. Un hombre que, gracias a su trayectoria, quedó en la historia como uno de los exponentes más representativos de la literatura argentina.

Miguel CanéEs que, a pesar de haber nacido en Uruguay, la vida de Miguel Cané siempre estuvo ligada a Argentina, país donde vivió desde los dos años tras la decisión familiar de abandonar el exilio, al poco tiempo de la caída de Juan Manuel de Rosas. En Buenos Aires creció, cursó su bachillerato en el Colegio Nacional de Buenos Aires y, en 1878, se graduó como abogado en la Universidad de Buenos Aires.

Si bien se inició muy joven en el periodismo al incorporarse al diario “La Tribuna” (propiedad de sus primos), su vida no estuvo sólo dedicada a esa profesión. A lo largo de su trayectoria escribió numerosos artículos para “El Nacional”, “La Prensa”, “La Nación” y “El País”, aunque también se dedicó a ejercer cargos políticos y diplomáticos, además de participar en la fundación de la Facultad de Filosofía y Letras, de donde fue decano hasta 1904. En este sentido, cabe recordar que Miguel Cané se desempeñó como diputado (tanto provincial como nacional), director de correos, diplomático ante Colombia y Venezuela, intendente de la ciudad de Buenos Aires, ministro de Relaciones Exteriores y de Interior, y funcionario en París. Cabe destacar que, en 1898 y a través de su banca en el Senado, impulsó la llamada Ley de Residencia.

La muerte de este periodista y político se produjo el 5 de septiembre de 1905 en Buenos Aires. Dentro de su legado literario, este integrante de la famosa Generación del 80, dejó, además de su reconocida obra “Juvenilia” (donde narra sus experiencias como estudiante del Colegio Nacional de Buenos Aires), otros libros como “Ensayos”, “A distancia”, “En viaje”, “Charlas literarias”, “Notas e impresiones” y “Prosa ligera”.