Polémico, escandaloso, hábil e inteligente, el peruano nacido el 19 de febrero de 1965 bajo el nombre de Jaime Bayly Letts se ha convertido en uno de los periodistas y escritores más irónicos y directos de los últimos años. Gracias a su estilo y personalidad, sus entrevistas trascendieron las fronteras del Perú y llegaron hasta Miami, Santo Domingo y Buenos Aires, entre otras ciudades.

Jaime BaylyAunque su primer contacto con el mundo de las letras lo tuvo con sólo quince años al entrar a trabajar, gracias a su madre, al diario “La Prensa”, Jaime soñaba otro futuro. Por aquel entonces, había comenzado a estudiar Derecho en la Pontificia Universidad Católica del Perú con el sueño de convertirse en abogado y, más adelante, incursionar en la vida política. Sin embargo, el camino de las letras lo atrapó y ya nunca quiso dejar atrás su faceta periodística. De esta forma, comenzó a dejar su huella en los medios de comunicación con sólo 18 años. En ese entonces, Bayly se dedicaba a entrevistar en el programa “Pulso”, que se transmitía por Canal 5, a diversos personajes políticos a los que, luego, fue reemplazando por todo tipo de personalidades célebres.

Todavía muy joven, el rol de periodista de Bayly comenzó a verse complementado con la faceta de escritor. Así, a partir de los veinticinco años se dedicó a crear una seguidilla de novelas (dos de ellas llevadas al cine), entre las que se destacan “No se lo digas a nadie” (que causó gran polémica al tratar su bisexualidad y su adicción a las drogas), “Fue ayer y no me acuerdo”, “Los últimos días de La Prensa”, “La noche es virgen” (obra que ganó el Premio Herralde de Novela), “Los amigos que perdí”, “La mujer de mi hermano”, “El huracán lleva tu nombre” y “Y de repente, un ángel” (finalista del Premio Planeta 2005).

Más allá de las entrevistas y los libros, Jaime Bayly, conocido como “el niño terrible de la televisión”, se ha convertido en un estable colaborador de medios impresos, como en el caso del diario peruano “Correo”, donde se han publicado sus columnas de opinión y crónicas personales.