En 1961, el Premio Nobel de Literatura quedó en manos de Ivo Andrić, un autor yugoslavo que nació el 9 de octubre de 1892 en una localidad cercana a la ciudad de Travnik.

Ivo AndricDos años después de su llegada al mundo, este descendiente del matrimonio conformado por Katarina Pejic y Antun Andrić quedó huérfano de padre. Como su madre carecía de recursos económicos que le permitieran criarlo y educarlo, el pequeño Iván (tal el nombre real con el que fue bautizado) fue enviado a Visegrad, donde permaneció al cuidado de su familia materna.

Durante su adolescencia, época en la cual estudió en Sarajevo y se adhirió al movimiento nacionalista progresista conocido como “Joven Bosnia”, Andrić comenzó a dar sus primeros pasos como poeta. Su primera creación, titulada “En el crepúsculo”, fue publicada en 1911 por la revista “Bosanska vila”.

Debido a su activismo político revolucionario, en tiempos de la Primera Guerra Mundial quien fuera alumno de las universidades de Zagreb, Viena y Cracovia fue detenido por las autoridades austríacas. Su encierro se extendió hasta 1917, año en el cual una enfermedad pulmonar obligó a ingresarlo en el Hospital de las Hermanas de la Caridad de Zagreb.

Ya en libertad, Andrić participaría de forma activa en la creación de la revista “Sur Literario” y lanzaría “Ex-Ponto”, un libro de poemas en prosa. Además de dedicarse a la escritura, a partir de 1918 este autor comenzaría a sumar experiencia como funcionario público.

Un año después de empezar a trabajar en el Ministerio de Religión de Belgrado, Ivo inició una exitosa carrera diplomática que lo llevó a ejercer funciones en el Vaticano, Bucarest, Trieste y Graz, entre otros destinos.

En junio de 1924, el también responsable de títulos como “Problemas”, “El viaje de Alí Djerzelez”, “En el campamento” y “La mujer de marfil” consiguió doctorarse en Filosofía y, en 1926, ingresó a la Academia Serbia de Ciencias y Artes.

Con los años, su trayectoria alcanzaría solidez a través de nuevas obligaciones diplomáticas y más obras literarias, entre las cuales no pueden dejar de mencionarse “La crónica de Travnik”, “La joven dama” y “Un puente sobre el Drina”.

El 13 de marzo de 1975, Ivo Andrić encontró la muerte en Belgrado.