El 25 de mayo de 1925, en Chacabuco (provincia de Buenos Aires), nació Haroldo Conti, un niño que, a lo largo de su vida, se dedicó a llevar a cabo infinitas actividades. Fue seminarista, vendedor, maestro rural, profesor de latín, piloto civil, empleado bancario, navegante y guionista de cine, entre otras ocupaciones.

Haroldo ContiEn su faceta de escritor, este hombre que estudió en el Seminario Metropolitano Conciliar y luego abandonó para graduarse en Filosofía, se volcó principalmente a la novela y a los cuentos, géneros que le valieron distintos reconocimientos. De esta forma, por ejemplo, cuatro años después de publicar la pieza teatral “Examinado”, el autor fue distinguido, en 1956, con un premio de la revista “Life” por su relato titulado “La causa”. Más tarde, su primera novela, “Sudeste”, ganaría el Premio Fabril, “Alrededor de la jaula” sería galardonada con el Premio Universidad de Veracruz de México y “En vida” obtendría el Premio Barral.

Por supuesto, otros de sus cuentos tampoco pasaron desapercibidos. Por “Todos los veranos”, por ejemplo, el escritor ganó el Premio Municipal de Buenos Aires y, “Las doce a Bragado”, un libro que le dedicó a su tío Agustín, todavía tiene repercusión en su pueblo natal. “Mascaró, el cazador americano” (obra por la que ganó, en 1975, el Premio Casa de las Américas de Cuba), “Con otra gente”, “La balada del álamo carolina” y “Los novios” son otros de los títulos que conforman la obra de este apasionado del Delta del río Paraná.

Quien también fuera colaborador de la revista “Crisis” no tuvo un final feliz. El 5 de mayo de 1976, un secuestro llevado a cabo en el marco de la dictadura militar argentina marcó el comienzo de su desaparición. Similar suerte corrió su colega Rodolfo Walsh, asesinado el 25 de marzo de 1977 y cuyo cuerpo fue secuestrado por los represores.

A modo de homenaje, la fecha que marca la desaparición de Haroldo Conti ha sido elegida para conmemorar, cada año, el Día del Escritor Bonaerense.