El 7 de noviembre de 1913 nació en Mondovi (Argelia), el escritor y filósofo francés Albert Camus, quien comenzó a escribir desde muy joven y que, en 1957, obtuvo el Premio Nobel de Literatura.

Albert CamusSus primeras creaciones literarias aparecieron publicadas en 1932 en la revista “Sud”. Por esa época terminaría el bachillerato y recibiría un diploma de estudios superiores en letras, en el ámbito de la filosofía.

En 1937 aparece su libro titulado “El revés y el derecho”, reemplaza al Teatro del Trabajo que había fundado en Argel por El Teatro del Equipo y abandona el Partido Comunista. Por otra parte, se incorpora al “Diario del Frente Popular” y lleva adelante su investigación “La miseria de la Kabylia”, informe que pronto consigue una buena repercusión. Debido a las presiones políticas que comenzó a sufrir cuando, en 1940, el gobierno argelino prohibió la publicación del diario y su desempeño como escritor, Albert Camus decidió mudarse a París, donde trabajó como secretario de redacción del diario “Paris-Soir”. En 1943, se convierte en lector para la editorial parisina Gallimard y reemplaza a Pascal Pia en la dirección de “Combate”.

Vinculado al denominado movimiento libertario y miembro de la Fédération Anarchiste, Camus comienza a escribir en publicaciones anarquistas como “Le monde libertaire”, “Le révolution proletarienne” y “Solidaridad Obrera”.

Anarquista convencido y ferviente opositor de ideologías como el marxismo y el existencialismo, nunca dejó de luchar contra todo tipo de abstracciones que pudieran alejar al hombre de lo humano. En este marco, se opuso también al cristianismo y cultivó lo que él llamó la “Filosofía del absurdo”.

Casualidad, coincidencia o ironía del destino, Albert Camus falleció el 4 de enero de 1960 en un accidente automovilístico, días después de haber expresado: “No conozco nada más idiota que morir en un accidente de automóvil”. Entre sus obras más reconocidas se encuentran “El mito de Sísifo”, “El extranjero”, “Calígula”, “La peste”, “El hombre rebelde”, “Una muerte feliz” y el libro que dejó inconcluso, que años después fue publicado por su hija y se tituló “El primer hombre”.