Alfonsina Storni y Victoria Ocampo: una amistad a fuerza de palabras

Te hablamos de la amistad entre Alfonsina Storni y Victoria Ocampo.

Alfonsina Storni y Victoria Ocampo: una amistad a fuerza de palabras
 
 
Los nombres de Alfonsina Storni y Victoria Ocampo se encuentran entre los más destacados del panorama literario argentino de primera mitad de siglo XX.

Estas dos autoras tenían en común mucho más que dos grandes talentos, entre ellas establecieron un importante vínculo que las nutriría mutuamente y que sería relevante para el mundo cultural de la Buenos Aires de la época.
 
 

Alfonsina Storni y su tiempo

Alfonsina Storni nació en Sala Capriasca (Suiza), el 29 de mayo de 1892. Cuando era pequeña su familia emigró a Argentina, donde ella desarrolló su educación y posterior carrera literaria. A lo largo de su vida, Storni enfrentó desafíos significativos, como la pobreza en la infancia y el convertirse en madre soltera en una sociedad conservadora. A todos esos problemas les hizo frente a través de la palabra.

Comenzó su carrera literaria en 1916 con la publicación de su primer libro de poemas, La inquietud del rosal. Su poesía se caracteriza por una profunda exploración de la feminidad, el amor, la maternidad y la lucha por la igualdad de género. La suya fue una voz contundente y provocativa en un momento en que las mujeres tenían un papel más limitado en la esfera pública. A pesar de enfrentar críticas y resistencia debido a su perspectiva feminista, continuó desafiando las normas sociales a través de su obra.

Aunque se la conoce principalmente por su poesía, Alfonsina Storni también incursionó en el teatro y escribió obras tales como Mundo de siete pozos y El dulce daño. Su contribución a la literatura y su valentía al abordar temas considerados tabú la convierten en una figura fundamental en la historia cultural de Argentina.

Trágicamente, la vida de Storni estuvo marcada por la enfermedad. En 1935, fue diagnosticada con cáncer de mama. A pesar de someterse a una mastectomía, su salud se deterioró, y finalmente, el 25 de octubre de 1938, Alfonsina Storni se arrojó al mar desde la playa La Perla en Mar del Plata, poniendo fin a su vida. Su legado perdura a través de su poesía, que sigue siendo estudiada y apreciada en todo el mundo.

A lo largo de su vida Alfonsina Storni mantuvo importantes relaciones con otros autores de su tiempo, pero también tuvo algunas decepciones. Su admiración por el poeta Leopoldo Lugones, conocido como «el poeta nacional», la incentivó a escribirle numerosas cartas, deseando conocer su opinión sobre la realidad de la literatura y con el deseo de que leyera su obra La inquietud del rosal y se animara a comentarla. Sin embargo, ninguna de sus cartas recibió respuesta, aunque no se sabe con precisión por qué. Entre las teorías que se han desarrollado en torno a esta indiferencia se destaca la idea de que Lugones era cuidadoso con sus relaciones con otros escritores por la posible rivalidad que pudiera surgir. Esta decepción fue importante porque mantuvo entre ellos una tensión que se sostuvo a lo largo del tiempo.

También fue significativa para Storni su relación con Horacio Quiroga, con quien sostuvo algo más de una amistad, y con los escritores Ricardo Güiraldes, autor de Don Segundo Sombra, y con Julio Herrera y Reissig, de Los parques abandonados.

El compromiso de Alfonsina Storni con su tiempo se vio reflejado en su extensa correspondencia con otros personajes de la cultura del momento para debatir sobre aspectos relacionados con la lengua y la sociedad, siendo el feminismo uno de los asuntos que más le preocupaban, y sobre el que escribió numerosos artículos en la columna que tuvo en el periódico La Nación entre los años 1919 y 1921, algunas de las cuales se hayan reunidas en el libro Nosotras y la piel.

Alfonsina Storni y Victoria Ocampo: una amistad a fuerza de palabras

Relación entre Alfonsina Storni y Victoria Ocampo

La relación entre Alfonsina Storni y Victoria Ocampo fue significativa en el ámbito literario y cultural de Argentina en el siglo XX. Victoria Ocampo fue una escritora, editora y fundadora de la revista «Sur», una influyente publicación que se convirtió en un importante espacio para la difusión de la literatura y la cultura en América Latina.

La conexión entre Storni y Ocampo comenzó cuando Alfonsina Storni comenzó a colaborar con la revista «Sur». Sus poemas y ensayos fueron publicados en varias ediciones de la revista, lo que contribuyó a la difusión de su obra y al reconocimiento de su talento en un ámbito más amplio.

Durante bastantes años Storni y Ocampo mantuvieron una correspondencia, intercambiando cartas en las que discutían diversos temas relacionados con la literatura, la cultura y la sociedad de la época. Estas cartas proporcionan una visión valiosa de la relación entre ambas mujeres y de sus pensamientos en esos momentos.

Aunque tenían estilos literarios y enfoques diferentes, la relación permitió una influencia mutua. Ambas mujeres eran figuras destacadas en un mundo literario predominantemente masculino, y su amistad supuso un importante apoyo para que ambas pudieran destacar en el ámbito cultural. La amistad también se nutrió gracias a la participación de ambas en eventos literarios y culturales de la época.

La relación entre Alfonsina Storni y Victoria Ocampo fue parte del tejido cultural y literario argentino de la primera mitad del siglo XX. Su colaboración y amistad contribuyeron al enriquecimiento de la escena literaria y al reconocimiento de la importancia de las voces femeninas en un contexto cultural dominado en gran medida por hombres. Por esta razón resulta importante destacar a Ocampo como una de las relaciones más importantes en el ámbito literario que mantuvo Alfonsina Storni.

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