María Elena Blanco


Habaneras (II)




el sillón, el luto eterno, la risa,
las uñas metidas en la tierra
o el fango
señora de traspatio y gallinas,
señora del jardín,
o en la alquimia de una gastronomía
acuosa (sopa de arroz, sopa de pescado)
pastosa (tamal en cazuela, harina de maíz)
untuosa (buñuelos, torrejas, quimbombó)
grasosa (frituritas de todo: bacalao o yuca)
o crujiente (merengues, mariquitas, chicharrones de viento)
o, pulcra, entre madejas e hilos
obra de tejido o bordado, canastilla o crochet,
y antes entre cuadernos
dedos aún deformes jugando con las letras
en el alba distante del siglo,
de unas vidas (Dominica, Ernestina y cuántas otras
cuyo nombre ya olvido),
de esta propia vida,
conformando las sílabas ajenas,
estas sílabas
que por siempre habrán nacido de ella
u otras, las del arrullo, las de la adivinanza,
las del canto a la antigua con voz de gallo:
Martí no debió de morir
entona una maestra joven que cabalga
las diez leguas a Alquízar por una guardarraya
a la luz de la aurora-
ubérrima Urania,
mariposa silvestre
cubana.

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  • 1
    Elsy Alpire VacaPuntos: 20735

    Elsy Alpire Vaca

    Interesante poema, gracias.

    Calificó este poema con un 10

  • 2
    DesconcertadaPuntos: 2594

    Desconcertada

    Siempre es un regalo de la mañana recibir poemas como este, precioso,
    mis besos de mar

    Calificó este poema con un 10

  • 3
    Rafael Merida Cruz-LascanoPuntos: 18555

    Rafael Merida Cruz-Lascano

    Precioso ramos de versos, con el maravilloso color de la figura y tropos, y el aroma criollo cubano.
    Precioso poema.
    Felicitaciones
    Rafael.-

    Calificó este poema con un 10



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