Las oraciones son constituyentes sintácticos que pueden ser sometidos a diversas clasificaciones y agrupaciones. Las clases de oraciones son muchas y dependen de las más variadas formas de análisis.

Oraciones adversativasA lo largo de este taller de Poemas del Alma ya hemos hablado sobre las oraciones interrogativas, las oraciones exclamativas, las oraciones bimembres, las oraciones unimembres, las oraciones simples, las oraciones copulativas y las oraciones compuestas.

Hoy es el turno de hacer referencia a las oraciones adversativas. Se trata de aquellas oraciones que presentan una conjunción adversativa (como “pero” o “sino”) que une dos enunciados con significados opuestos.

Dicha contrariedad puede ser total o parcial. Las oraciones adversativas restrictivas presentan una contrariedad parcial, donde los enunciados no son incompatibles. Por ejemplo: “No había estudiado, pero logré responder todas las preguntas”, “El equipo jugó muy mal, mas logró imponerse en el marcador”.

En este tipo de oraciones, la conjunción más utilizada es “pero”. En los casos en que el primer término de la oración es negativo, suele incluirse el adverbio “sí” en el segundo como refuerzo: “Miguel no entiende la teoría, pero sí entiende el funcionamiento del sistema”.

La conjunción “mas”, en cambio, ya casi no se utiliza, aunque era muy común en la antigüedad.

“Empero” y “aunque” son otras de las conjunciones utilizadas por las oraciones adversativas restrictivas.

Las oraciones adversativas exclusivas, por su parte, son aquellas que expresan enunciados incompatibles, donde un enunciado excluye al otro: “Eso no es lo que yo he dicho, sino lo que tú has dicho”, “No es futbolista, sino que juega al básquetbol”.

Entre los nexos utilizados por esta clase de oraciones, el más usual es “sino”. También pueden utilizarse frases conjuntivas y adverbios lexicalizados como “sin embargo”, “no obstante”, “al menos” y “con todo”, entre otros.

Cabe destacar que hay ocasiones en que, en las oraciones adversativas exclusivas, se omite el segundo enunciado: “No lo escribió mi hermano, sí mi primo (lo escribió).