El alfabeto romano, también conocido como alfabeto latino, constituye el sistema de escritura alfabético más usado del mundo. Con algunas modificaciones, es utilizado en la mayoría de las lenguas de América, la Unión Europea, el África Subsahariana y las islas del Océano Pacífico. Entre las lenguas que lo usan, se encuentran el español, el inglés, el portugués, el francés, el italiano, el alemán y el turco, por ejemplo.

El alfabeto romanoCabe destacar que, más allá de su nombre, esta alfabeto no ha sido inventado por los romanos. Se trata de un sistema que adoptaron de los etruscos, quienes a su vez lo desarrollaron a partir de las letras del alfabeto griego.

En un principio, los romanos conformaron su alfabeto sólo con 21 letras, aún cuando el de los etruscos tenía 26. El primer alfabeto romano, por lo tanto, estuvo formado por las letras A, B, C, D, E, F, Z, H, I, K, L, M, N, O, P, Q, R, S, T, V y X.

La G surgió a partir del C, tal como sugiere su parecido a la hora de ser escrita. Las letras K, Y y Z fueron tomadas del alfabeto griego, ya que la Z del alfabeto romano original era una letra distinta que finalmente desapareció.

Más adelante, concretamente en la Edad Media, los romanos incluyeron la J, la U y la W, letras derivadas de la I y de la V. Fue entonces cuando el alfabeto romano alcanzó las 26 letras que conocemos hoy: A, B, C, D, E, F, G, H, I, J, K, L, M, N, O, P, Q, R, S, T, U, V, W, X, Y y Z.

Uno de los principales cambios en la historia del alfabeto romano fue la inclusión de las minúsculas, hacia finales de la Antigüedad. Antes sólo se escribía en mayúsculas, aunque la necesidad de poder escribir completamente una letra sin levantar la mano al hacerlo llevó a la creación de las minúsculas, con forma redondeada.

Hoy en día se utiliza el concepto de alfabeto latino para referirse a las derivaciones del alfabeto romano tradicional. También hay lenguas que agregan o quitan letras, e incluyen variaciones gráficas como es el caso del español y la Ñ.