El acento prosódico es la forma en que se pronuncia una palabra. Consiste en destacar una sílaba a través del relieve de la voz al hablar. Por otra parte, el acento prosódico suele producir un alargamiento de dicha sílaba.

El acento prosódicoLa sílaba sobre la que recae el acento prosódico es denominada sílaba tónica o acentuada. El resto de las sílabas son conocidas como átonas o inacentuadas. Cuando, según las reglas ortográficas, el acento prosódico lleva tilde, se habla de acento ortográfico (incluye un símbolo sobre la vocal de la sílaba tónica a la hora de ser escrita). Pese a que en el idioma castellano el acento prosódico y el acento tonal coinciden, no son exactamente sinónimos.

El acento prosódico, en lenguas como el español, el inglés y el alemán, supone que el relieve en la voz se marcará al aplicar una mayor intensidad, un mayor esfuerzo al espirar el aire. Por eso, este acento también recibe el nombre de acento de intensidad, dinámico, espiratorio, articulatorio o de sonoridad.

En otras lenguas, como el griego antiguo, el acento implica una elevación del tono de la voz, con una mayor tensión de las cuerdas vocales al emitir la sílaba acentuada. Esta característica hace que el acento sea conocido como acento tónico, musical, de altura, cromático o melódico.

En el caso del español, el acento prosódico es especialmente importante en los verbos, donde la posición del acento permite diferenciar en distintos tiempos e incluso entre sustantivos. Por ejemplo: “animo”, “animó” y “ánimo”. Cuando el acento prosódico se sitúa en la segunda sílaba, se trata del verbo “animar” conjugado en la primera persona del singular en presente. En cambio, si el acento prosódico aparece en la tercera sílaba, el verbo es conjugado en la tercera personal del singular en pasado. Por último, si el acento prosódico se encuentra en la primera sílaba, se trata de un sustantivo.