En 1832, el escritor y dramaturgo francés Víctor Hugo, quien nació en Besanzón el 26 de febrero de 1802, amplió su producción literaria a través de “El rey se divierte”, un drama en cuatro actos que le ocasionó a su creador algunos inconvenientes vinculados a la censura.

El rey se divierteSegún se cuenta, en la época en la cual este material fue lanzado era motivo de escándalo pensar que un rey pudiera estar involucrado en casos de lujuria, corrupción y engaños, razón por la cual en un primer momento no se le dio espacio en París a esta obra que, de acuerdo a los críticos, reflejaba el libertinaje de un monarca.

Con el paso del tiempo, sin embargo, este drama que surgió poco después que “Nuestra Señora de París” y “Las hojas de otoño” adquirió relevancia por evidenciar en su trama la creatividad y aptitud narrativa de Víctor Hugo, uno de los escritores románticos más sobresalientes de la lengua francesa.

Por la popularidad que alcanzó este trabajo y el interés demostrado hacia él por parte de los aficionados a los programas artísticos, “El rey se divierte” no sólo fue traducido a un gran número de lenguas sino que también inspiró el desarrollo de todo tipo de propuestas capaces de enriquecer al ámbito cultural, entre las que no se puede dejar de mencionar a Rigoletto, una ópera en tres actos musicalizada por Giuseppe Verdi que se basa en el argumento de “El rey se divierte”.

Si sienten curiosidad por las obras que consiguieron traspasar los límites del tiempo y las barreras del idioma y aún se mantienen vigentes a nivel internacional, en el legado de Víctor Hugo tienen la posibilidad de hallar una considerable cantidad de historias que, tal como ocurre con “El rey se divierte”, logran cautivar pese a su antigüedad a numerosas personas alrededor del mundo.