Jordi Sierra i Fabra es un escritor español que ya ha motivado más de un artículo en Poemas del Alma.

Como recordarán varios de nuestros lectores, el mencionado autor es quien publicó en 1993 “Noche de viernes”, una novela dirigida al público juvenil que intenta promover la toma de conciencia acerca de las consecuencias de tener adicciones como las de las drogas y el alcohol, así como también los efectos negativos del racismo.

Por supuesto, el citado libro no es la única obra que este barcelonés nacido en 1947 publicó a lo largo de su trayectoria. Sierra también ha dado a conocer trabajos como “Kafka y la muñeca viajera” (relato que le valió el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil), “En Canarias se ha puesto el sol” (texto que le permitió obtener el Premio Ateneo de Sevilla) y “Las chicas de alambre”, entre otros títulos que forman parte de su producción literaria.

“Las chicas de alambre”, el libro que daremos a conocer en esta oportunidad, ofrece una historia interesante marcada por problemáticas actuales, el rol del periodismo y el valor de la investigación.

La acción comienza a desarrollarse a partir de que un periodista tiene como misión elaborar un reportaje basado en tres jóvenes modelos de distinta nacionalidad que tenían como punto en común su extrema delgadez.

Lejos de hacerles conocer el glamour y el éxito, este mundo superficial en el que estaban involucradas terminó por opacar sus vidas. Las presiones y las miserias derivadas del universo de la moda hicieron que cada una de estas mujeres cayera en diferentes abismos: el de la droga, el del sida y el de la anorexia.

Sin posibilidades de aportar información sobre las modelos ya fallecidas, el periodista decide enfocar su investigación hacia la joven anoréxica, pero su propósito no será fácil. Esta chica, de nombre Vania, desapareció diez años atrás, tras ser internada en una clínica en la que se pretendía ayudarla a vencer esa enfermedad generada por motivaciones estéticas.

El panorama no parecía nada fácil, pero el reportero, decidido a obtener resultados valiosos para su tarea periodística, comenzó, de todas formas, a transitar por un camino lleno de obstáculos pero también de indicios que lo llevaron a descubrir algo más que una tumba.

Si te gustan las novelas con algo de misterio y mucho de realismo, “Las chicas de alambre” es un libro que, sin duda, conseguirá cautivarte.