En 1774 se publicó por primera vez “Las desventuras del joven Werther”, una novela epistolar de perfil semibiográfico que fue escrita por el novelista, dramaturgo, poeta y científico alemán Johann Wolfgang von Goethe, el mismo creador de “Fausto”.

Este material literario que, aún en la actualidad, es apreciado por millones de lectores alrededor del mundo ofrece una romántica pero trágica historia que Goethe construyó tras protagonizar un triste incidente amoroso con Charlotte Buff, la prometida de uno de sus amigos que, pese a haber aceptado el vínculo en un primer momento, rechazó la idea de vivir una aventura junto a Goethe, a quien conoció en un evento social.

Para muchos especialistas, las características de esta propuesta hicieron que “Las desventuras del joven Werther” pronto se convirtiera en la primera novela enmarcada en lo que se ha dado a conocer como literatura alemana moderna.

Como se puede leer al comienzo de este artículo, Goethe le dio a este libro una estructura epistolar, es decir, presentó la información como parte de una serie de cartas que el joven Werther, un artista sensible y apasionado, le escribió a su amigo Wilhelm.

A través de esos mensajes, el protagonista deja al descubierto sus sentimientos hacia Lotte, una hermosa muchacha comprometida con un hombre mayor que logró, sin proponérselo, conquistar su corazón.

El tiempo pasa, la relación entre él y la joven se vuelve cada vez más cercana pero jamás llega a satisfacer los deseos de Werther, a quien Lotte, convencida de querer respetar a su esposo, le pide que suspenda sus frecuentes visitas.

Durante su último encuentro, ambos se besan, pero ese contacto, lejos de marcar el inicio de un nuevo vínculo, se convierte en un beso de despedida eterna, ya que Werther, golpeado por la tristeza y la resignación de que su amor no sea correspondido, decide quitarse la vida.