Así como las canciones e historias creadas por María Elena Walsh marcaron la infancia de miles de niños, los relatos desarrollados por la escritora argentina Elsa Bornemann hicieron que otros tantos pequeños y jóvenes de toda Latinoamérica se acercaran a la lectura.

SocorroTantas fueron las repercusiones positivas que acumuló esta autora que, con el tiempo, sus libros no sólo fueron traducidos a una gran cantidad de idiomas sino que, muchos de ellos, también fueron adaptados al sistema braille para que las personas no videntes pudieran tener acceso a sus contenidos.

Dentro de los numerosos títulos que forman parte de la producción literaria de Bornemann se puede citar a “¡Socorro!”, un clásico de la literatura juvenil que se enmarca en el género del terror.

En este libro, la escritora ofrece a los lectores la posibilidad de sentir miedo a través de varios cuentos en los cuales, por ejemplo, hay como protagonista una malvada y perversa abuela que odia a sus tres nietos, unas misteriosas manos que aparecen por las noches, una tela de araña monstruosa, un cuadro que cobra vida y niños que desaparecen.

Como dato de color, no puede dejar de mencionarse que el prólogo de “¡Socorro!” fue escrito por Frankestein, quien confiesa en uno de los párrafos que la creadora de este libro que fue dividido en tres partes decidió incluir en él un total de doce cuentos para que los lectores pudieran tener a su disposición una historia de terror por mes.

Quienes ya no sean adolescentes pero conserven un espíritu joven y aún no hayan leído esta obra de Elsa Bornemann, todavía están a tiempo de poner a prueba su valentía a través de relatos como “La del once Jota”, “Manos”, “Los muyins”, “Cuando los pálidos vienen marchando” y “Joichi, el desorejado”, entre muchos otros títulos que también forman parte de este material.