El multifacético inglés Tomás Moro (quien, entre otras tareas, ejerció el cargo de canciller de Enrique VIII), no es un autor que haya sido muchas veces mencionado en Poemas del Alma pero, en esta oportunidad, hay motivos para hacer referencia a su figura.

Es que este pensador, político, poeta, humanista, teólogo, traductor, profesor y abogado es el creador de “Del estado ideal de una república en la nueva isla de Utopía”, un libro que apareció en 1516 y, con el tiempo, sólo conservó de su extenso título la palabra “Utopía”.

Este trabajo que, desde el punto de vista de muchos especialistas, constituye la obra cumbre de Moro, tuvo como principal fuente de inspiración a Erasmo de Rotterdam, un fiel amigo de este inglés que redactó el texto durante una de las misiones que le había encomendado el rey en Amberes.

Además de haber logrado, por medio de “Utopía”, el respeto de todos los eruditos que, por ese entonces, se encontraban en Europa, con este libro Moro logró quedar en la historia de la literatura y gozar de fama mundial aún hasta varios siglos después de haber muerto.

Esta propuesta basada en algunas problemáticas sociales que, desde tiempos remotos, afectaron a la humanidad se divide en dos partes. En la primera, el autor convierte al lector en testigo de un diálogo sobre ciertas cuestiones filosóficas, políticas y económicas de la Inglaterra que conoció Moro, mientras que en la sección final la atención se posa sobre la isla de Utopía, un sitio que, según se cuenta en el relato, fue creado de modo artificial.

“Utopía” es uno de esos libros que no pierden su valor con el transcurso del tiempo. Aunque fue escrito hace mucho tiempo, en la actualidad resulta interesante conocer los planteos de esta obra centrada en la idea de que la felicidad humana y la perfección son posibles de alcanzar sólo en una sociedad alejada del dinero y de las propiedades privadas.