Como Poemas del Alma ya ha ofrecido en otra oportunidad detalles sobre la vida de Arturo Pérez-Reverte y hasta ha aportado información sobre algunos sus logros profesionales al resumir el argumento de “El pintor de batallas”, esta vez la biografía quedará al margen y sólo centraremos la atención en la trama de “El maestro de esgrima”, una de las tantas novelas creadas por este autor español.

Al igual que otras de sus obras publicadas, el relato presentado en esta ocasión traspasó los límites de la literatura y se transformó en una película. Como podrá recordar más de un lector, esa cinta, que apareció en 1992 y, tiempo después, se hizo merecedora de una gran cantidad de premios, estuvo dirigida por Pedro Olea y se dio a conocer con la misma frase con la que Pérez-Reverte bautizó al libro.

La historia narrada en “El maestro de esgrima” se desarrolla en el Madrid de 1868. Allí vive Jaime Astarloa, un hombre que se gana la vida como profesor de esgrima. Entre los alumnos que se acercan a él para tomar algunas clases de espada se encuentran varios nobles de la ciudad.

Hasta aquí, todo parece normal en relación a este maestro de esgrima. Sin embargo, su realidad cambia cuando entra en acción una atractiva mujer dispuesta a aprender de la mano de Astarloa. A partir de entonces, para sorpresa de este hombre, comienzan a desencadenarse diversos acontecimientos que lo involucran.

Si bien en “El maestro de esgrima” prevalecen las aventuras y los hechos de perfil policial, no se puede dejar de mencionar que, detrás de esta historia, se esconde un propósito más complejo: el de llevar al lector hacia un estado de reflexión y análisis sobre el poder del dinero, los alcances y consecuencias de la ambición y los efectos negativos de la pérdida de los valores morales.